lunes, 25 de enero de 2010

Hermenéutica Básica

HERMENÉUTICA BÍBLICA:
La ciencia de los principios que trata de la recta inteligencia, interpretación y comprensión de las Escrituras bíblicas.

DIVISIONES.

LOS PRINCIPIOS GENERALES DE INTERPRETACIÓN. Son Los que encaran el tema global de la interpretación; son de aplicación universal en vez de estar limitados por ciertas consideraciones especiales.
Regla 1:
La Biblia se interpreta a si misma; son las Escrituras que mejor interpretan a las Escrituras.
Regla 2:
Siempre se interpretan las experiencias personales a la luz de las Escrituras y no las Escrituras a la luz de las experiencias personales.
Regla 3:
Los ejemplos bíblicos sólo están imbuidos de autoridad cuando los refuerza un mandato específico.
Regla 4:
La iglesia no ha de determinar lo que enseña la Biblia, sino que la Biblia determinará lo que enseña la iglesia.
Regla 5:
Las promesas de Dios a través de la Biblia son medios para la revelación de la voluntad de Díos a los hombres y están a disposición del Espíritu Santo para los creyentes de todos los tiempos.

LOS PRINCIPIOS GRAMATICALES DE INTERPRRETACIÓN. Son los que tratan del lenguaje usado en el propio texto bíblico; establecen las normas fundamentales para el entendimiento de las palabras y frases en el pasaje que se estudia.
Regla 5:
Las Escrituras sólo tienen un significado y han de ser tomadas en su sentido literal y común, a menos que el contexto demande otra cosa.
Regla 7:
Se interpretan las palabras de acuerdo con su significación usual y ordinario en los tiempos del autor y con el sentido que tenía en mente el autor cuando las escribió.
Regla 8:
Se interpreta cada palabra en relación con el sentido que indica el conjunto de la frase de la que forma parte, y en relación con los pasajes paralelos.
Regla 9:
Se interpreta el pasaje de acuerdo con su contexto, a saber, la conexión o el enlace de los versículos que preceden y siguen al texto que se estudia; aquella parte con que está relacionado el texto y que tiene una correlación que afecta el significado del texto.
Regla 10:
Cuando una palabra o expresión es usada en un sentido diferente del que le corresponde y por consiguiente, no tiene relación con la realidad de lo que se escribe, se acepta como lenguaje figurado; a saber, una cosa se dice bajo la forma o figura de otra cosa.
Regla 11:
Se interpretan las labras de los profetas en su sentido usual, literal e histórico, a menos que el contexto u otra referencia posterior en las Escrituras o el modo en que se cumplieron indiquen claramente que tienen un sentido simbólico o adicional. Es posible que su cumplimiento se verifique por etapas, siendo cada una de ellas fianza de las venideras.

LOS PRINCIPIOS HISTÓRICOS DE INTERPRETACIÓN. Son los que se ocupan del transfondo histórico en el cual se escribieron los libros de la Biblia; abarcan las diversas situaciones políticas, económicas religiosas y culturales.
Regla 12:
Ya que las Escrituras vieron la luz en contextos históricos concretos, sólo podrán entenderse plenamente a la luz de la historia bíblica.
Regla 13:
Aunque la revelación que Dios hace de sí mismo en las Escrituras es progresiva, tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento son partes esenciales de esta revelación y conforman una unidad orgánica, un mismo libro, y no dos libros separados.
Regla 14:
Los hechos o sucesos históricos se convierten en símbolos de verdades espirituales solamente si las propias Escrituras así lo especifican.

LOS PRINCIPIOS TEOLÓGICOS DE INTERPRETACIÓN. Son los que establecen pautas para la formulación de la doctrina cristiana; contribuyen de manera decisiva a formar el conjunto de creencias bíblicas considerando todo lo que la Biblia dice sobre cada tema en particular.
Regla 15:
Se debe comprender la Biblia gramaticalmente (sintácticamente) antes de poder comprenderla teológicamente; es decir, se debe entender primero lo que dice un pasaje antes de llegar a comprender lo que significa.
Regla 16:
No se puede considerar bíblica una doctrina a menos que resuma e incluya todo lo que las Escrituras tienen que decir sobre el particular.
Regla 17:
Cuando las doctrinas presentadas en la Biblia parecen contradecirse se aceptan ambas como bíblicas, confiando en que han de resolverse finalmente en una unidad superior.
Regla 18:
Se puede considerar que es bíblica una enseñanza que se deriva solamente por implicación cuando otros pasajes comparados o relacionados lo apoyan,

INTRODUCCIÓN
Una de las creencias cristianas básicas es que la Biblia es la Palabra de Dios y nos revela Su voluntad. Puesto que se nos ha dado la Biblia para revelar la verdad divina y no para ocultarla, es la intención de Dios que la comprendamos y nada puede ser de más importancia que conozcamos y apliquemos las Escrituras con confianza.

Hemos de creer y obedecer la Palabra de Díos. Si no estamos dispuestos a aceptar lo que nos dice Dios en Su Palabra o a obedecer lo que Dios nos manda, no debemos esperar comprender cabalmente las revelaciones de la verdad divina en la Biblia. Pero no basta solamente la disposición de creer y obedecer; debemos estar preparados para trabajar diligentemente para poder comprender las Escrituras. Hemos de tener la actitud correcta y también hemos de usar buenos métodos.

Cada uno de nosotros se allega a la Biblia con sus propias presuposiciones. Estas presuposiciones son parte de nuestra teología personal y tienen que ver con nuestra manera de tratar las Escrituras. ¿Consiste la Biblia de proposiciones infalibles? ¿Es la Biblia un registro de definidos actos de Dios? ¿Es la Biblia un documento inspirado? ¿Hay más revelaciones de Dios fuera de la Biblia?) Nuestras presuposiciones van a determinar como manejamos la Palabra de Dios. Nuestra mente no está vacía cuando leemos o escuchamos la Biblia; cómo la entendemos ya es determinado en cierto modo por lo que creemos. Nuestras presuposiciones modelan lo que entendemos y cómo lo comprendemos. Entonces, es importante que determinemos que si nuestras presuposiciones cuadran con la manera en que la Escritura trata de si misma porque reconocemos que esas presuposiciones van a influir nuestra comprensión e interpretación de la Biblia.

Entonces, los métodos que usamos para la interpretación bíblica dependerán de nuestras presuposiciones en cuanto a la naturaleza de la Biblia y estas presuposiciones determinarán en sumo grado cómo interpretamos y comprendemos la Biblia.

Por lo tanto, vamos a estudiar, en primer lugar, nuestras mayores PRESUPOSICIONES tocante a la Biblia y después determinaremos los PRINCIPIOS para la interpretación bíblica demandados por esos principios. Y finalmente, examinaremos las PAUTAS necesarias para poner en práctica los principios.

PRIMERA PRESUPOSICIÓN Y PRIMER PRINCIPIO
EL CONTEXTO ÚNICO DEL AUTOR BÍBLICO. La Biblia es tanto un libro divino (la Palabra de Dios) como un libro humano (la Palabra de Dios a través de los hombres y para los hombres). Dios escogió revelarse a Si mismo y Su voluntad a las gentes en la historia, usando el idioma humano. Nuestra meta en la Interpretación bíblica es la de determinar, con la mayor exactitud posible, lo que los autores bíblicos humanos intentaron que comprendiéramos, creyéramos y obedeciéramos. Pero hay barreras - diferencias en los idiomas y la cultura-entre el autor bíblico y nosotros mismos. Para poder comprender el significado de lo escrito por el autor bíblico es preciso que entendamos el contexto en el cual el autor escribió. Con este procedimiento se pueden vencer las diferencias entre el escritor y nosotros y se hace posible una verdadera comprensión.

La Biblia, entonces, es de Dios a través de los hombres; es una comunicación directa de la voluntad de Dios para con el hombre y se debe entender en el sentido ordinario de lenguaje humano. Así el determinar del significado de lo escrito por el autor bíblico humano llega a ser nuestra meta si queremos entender la Palabra de Dios.

Para lograr esta meta, debemos considerar dos contextos: el contexto histórico y el contexto literario. El contexto histórico abarca a las circunstancias físicas, geográficas, culturales e ideológicas del autor bíblico y las de sus destinatarios, tanto como los acontecimientos históricos. El contexto literario incluye el idioma mismo, el género literario y el contexto inmediato del pasaje que se estudia.

Esta primera presuposición nos lleva al primer principio básico para comprender la Biblia: PUESTO QUE LA BIBLIA ES UN DOCUMENTO CUYA FUENTE ES DIOS MISMO Y QUE FUE ESCRITA POR SERES HUMANOS, HEMOS DE TRATARLA COMO CUALQUIERA OTRA COMUNICACIÓN HUMANA PARA DETERMINAR EL SIGNIFICADO INTENTADO POR EL ESCRITOR BÍBLICO.

SEGUNDO PRESUPOSICIÓN Y SE6UNOO PRINCIPIO
LA VERACIDAD COMPLETA DEL CONTENIDO BÍBLICO: Puesto que Dios es el Autor detrás de los autores humanos - la fuente última de la revelación - la Biblia es completamente verídica en todas sus partes. Entonces, hemos de interpretar la Escritura como enteramente fidedigno y hemos de buscar la unidad de todas sus partes. Esto quiere decir que es preciso que no pervirtamos ni desneguemos una porción de la Escritura porque parece chocar con una teoría científica, con una fuente histórica, o con alguna teoría psicológica o antropológica. Hemos de hacer toda interpretación en base a la suposición que la Biblia es veraz en su mensaje total y en cada porción de la revelación.

Se debe comparar la Escritura con la Escritura y se deben determinar el contexto del autor bíblico y el de sus destinatarios. Puesto que todas partes de la Escritura son verídicas, ya existe la unidad y hemos de buscarla.

Es la responsabilidad del intérprete de la Biblia compilar todo lo que enseña la Biblia sobre un tema en particular y relacionar toda la enseñanza bíblica en un entendimiento comprensivo del cuerpo entero de verdad bíblica. Esto es posible porque Dios es el Autor de la Escritura; por lo tanto toda Escritura es confiable. Por consiguiente, no solamente es legítimo sino también preciso que trabajemos con el fin de encontrar la concordancia entre todas las enseñanzas de la Biblia para poder comprender más completamente la voluntad de Dios.

Esta segunda presuposición nos lleva al segundo principio básico para comprender la Biblia: PUESTO QUE LA BIBLIA ES INSPIRADA POR DIOS, POR CONSIGUIENTE ES VERDADERA EN TODAS SUS PARTES; ENTONCES HEMOS DE BUSCAR LA CONCORDANCIA DE SUS ENSEÑANZAS Y HEMOS DE RECONOCER Y COMPRENDER SUS ELEMENTOS SOBRENATURALES.

TERCERA PRESUPOSICIÓN Y TERCER PRINCIPIO.
LA AUTORIDAD ABSOLUTA DE LA ENSEÑANZA BÍBLICA. Puesto que Dios es el Autor de la Biblia y la Biblia es completamente veraz en todas sus partes y por lo tanto enteramente fidedigna, la Biblia es autoritativa. La Biblia, y solamente la Biblia, es la absoluta autoridad para el pensamiento y comportamiento humanos. Por esto todos los principios y todas las técnicas de estudio para establecer el sentido de un pasaje dado de la Biblia tienen que conformarse a este fundamento de que la Biblia misma es la autoridad final.

Dios se reveló a Si mismo en la Biblia para la salvación humana. Entonces, su propósito es la salvación del hombre. El decir que la salvación del hombre es el propósito de la Escritura quiere decir que la revelación es limitada. La Biblia no se nos da para enseñar todo lo que es posible conocer en cuanto al Dios infinito, o todo lo que es posible conocer tocante su universo. Dios no inspiró a los escritores bíblicos con el fin de proveernos un informe exhaustivo de la historia antigua y ni siquiera para enseñarnos todo lo que es posible conocer sobre la naturaleza del hombre. El usar la Biblia como un libro de texto con respecto a la biología, la psicología o la sociología? es maltratar el propósito de la Escritura y debilitar su autoridad. Pero, lo que la Biblia nos declara, al tratar acerca de estos temas, es completamente verídico y confiable. La Biblia no nos enseña el error.

No obstante, debemos acordarnos siempre que el propósito de la Escritura es el de reconciliar al hombre con Dios y, por medio de esta reconciliación, restaurar al hombre a todo lo que Dios quiere que sea.
En vista de que la Biblia es la revelación autoritativa de la verdad espiritual, la meta inicial de nuestro estudio debe ser la de entender el sentido deseado por el autor bíblico. Si la Biblia ha de tener una autoridad independiente, es el sentido del autor bíblico lo que tiene que ser determinado. Ya que el propósito de la Escritura es nuestra propia salvación, esta salvación nunca se puede realizar a menos que el mensaje de Dios sea entendido y esta es la tarea del intérprete. No obstante, el hecho solamente de entender la Biblia no nos trae la salvación. Tenemos que creer y obedecer el mensaje de la Biblia y esto es la tarea de la aplicación.

Entonces, el propósito de la revelación divina es nuestra salvación. Para que la Biblia sea eficaz en lograr nuestra salvación, el primer paso es el entender el significado intentado por el autor bíblico. El siguiente paso es el aplicar ese significado a nuestro ambiente actual. Solamente así será cumplido el propósito de la divina revelación y será completamente autoritativa la Biblia en nuestras vidas.

Esta tercera presuposición nos lleva al tercer principio básico para comprender la Biblia: PUESTO QUE LA BIBLIA ES INSPIRADA POR DIOS Y VERDADERA EN TODAS SUS PARTES Y, POR LO TANTO, TOTALMENNTE CONFIABLE, EN TODOS LOS MÉTODOS DE INTERPRRETACIÓN Y APLICACIÓN, HEMOS DE RECONOCER SU ABSOLUTA AUTORIDAD FINAL.

CONCLUSIÓN
El fundamento para una hermenéutica auténtica se encuentra en la Escritura misma, puesto que la Biblia es divinamente inspirada por Dios, totalmente verídica en todas sus partes y la absoluta autoridad final para el hombre. Por eso buscaremos las pautas en las propias Escrituras para poner en ejecución estos principios que se fundamentan en la manera en que los escritores bíblicos consideraban las Escrituras para que comprendamos el significado de la Biblia y establézcanos su aplicación para nuestra fe y obediencia.

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