miércoles, 29 de abril de 2009

EVANGELISMO URBANO

1. ESTRATEGIA DEL EVANGELISMO URBANO

DEFINICIÓN. Evangelismo urbano es la labor evangelística y misionera de la iglesia local al proclamar el evangelio en los centros de población multitudinaria con el fin de traer a los hombres a una fe regeneradora en el Señor Jesucristo, al bautismo y a un discipulado efectivo.

ONCE OBSTÁCULOS INTERNOS AL EVANGELISMO URBANO.

INDOLENCIA IMPERDONABLE. Tener una escasa comprensión del proceso de urbanización.
CONFORMISMO PERPETUO. Centrar los planes y los trabajos en mantener las estructuras internas.
TRADICIONALISMO ESTANCADO. Cultivar las estrategias y los métodos del pasado sin ninguna evaluación.
INTROVERSIÓN MORTAL. Preocuparse por las necesidades propias de los miembros hasta disminuir la preocupación por ganar a otras personas para la vida eterna.
PREJUICIOS SOCIALES. Identificarse con un estrato social hasta pasar por alto otros niveles sociales.
TENSIONES INTERNAS. Inhibir los esfuerzos de la congregación por causa de pugnas entre el liderazgo.
INACTIVIDAD LAICA. Faltar en conseguir la participación de los laicos.
PROCLAMACIÓN DEFICIENTE. No pedir de la gente lo que Dios le demanda.
PREDICACIÓN INCOMPLETA. Dejar de insistir en una entrega intelectual, emocional y volitiva a Cristo.
ASPIRACIÓN EQUIVOCADA. Pensar que la perfección en la calidad de las cosas es un paso previo a la multiplicación en el número de conversiones.
TEOLOGÍA PARCIAL. Hacer mucho para lograr la conversión personal pero poco para el desarrollo espiritual.

2. TRES ESTRUCTURAS DEL CRECIMIENTO URBANO DE LA IGLESIA.

ESTRUCTURAS ACTUALES (ESTÉRILES). LA INSTITUCIONALIZACION DE LA IGLESIA.

MÉTODOS INAMOVILES. Los métodos de trabajo cristalizan como fines en sí sin llenar necesidades específicas en lugares determinados.
AUTOCONSERVACION PERNICIOSA. Las estructuras del pasado se mantienen a toda costa, sin cambiar ningún aspecto.
FIDELIDAD EQUIVOCADA. La fidelidad cristiana es medida en términos de la lealtad a la institución.
OBJETIVOS ANTIESCRITUALES. Los esfuerzos no se dirigen a resolver los detalles de una evangelización dinámica y eficaz, sino a implementar organizaciones capaces de perpetuar la vida de la institución.

3. ESTRUCTURAS DIVERGENTES (RADICALES) LA POLARIZACIÓN DE LA IGLESIA.

CONSERVADORA. Nunca se cambia ninguna estructura
PERFECCIONISTA. Se cambian todas las estructuras de inmediato,
LA NO-ESTRUCTURA. Se quita toda estructura.


4. ESTRUCTURAS FUTURAS (FUNCIONALES Y FLEXIBLES). LA RENOVACIÓN DE LA IGLESIA.

El Nuevo Testamento impone únicamente ocho declaraciones acerca de la política de la iglesia como tal.
a. Las congregaciones deben existir, y ellas están formadas de cristianos bautizados por inmersión.
b. Estas congregaciones tienen sus reuniones de un modo especial en el primer día de la semana.
c. Debe haber oficiales de la iglesia quienes tienen responsabilidad dentro de cada iglesia local.
d. Debe haber diáconos responsables en cuanto a la comunidad de la iglesia, y en cuanto al rebaño.
e. La iglesia debe tener en cuenta la disciplina con seriedad.
f. Hay calificaciones específicas en cuanto a los pastores y los diáconos.
g. Debe haber más amplio compañerismo, compuesto de hermandad entre las iglesias locales autónomas.
h. Se deben practicar las dos ordenanzas neotestamentarias: el bautismo por inmersión y la cena del Señor.

5. CUATRO FACTORES DEL ADIESTRAMIENTO PARA LA EVANGELIZACION

ADIESTRAMIENTO PREVIO para similar lo que se va a hacer en el campo,
PARTICIPACIÓN ACTIVA de cada integrante en el trabajo de la evangelización.
CONTACTO PERSONAL con personas ajenas de la iglesia para compartir una clara exposición del mensaje de Dios.
TESTIMONIO RESPONSABLE de lo que Dios está haciendo ahora en su propia vida.

6. CINCO DIRECTRICES ESENCIALES HACIA UN POSITIVO CAMBIO DE ACTITUD

UN IMPERATIVO BÍBLICO. Poner el acento principal en hacer discípulos, no en mantener instituciones.
UNA PRESENTACIÓN ADECUADA. Propagar el evangelio en una forma adecuada al momento y a las circunstancias de estos días.
UNA CREATIVIDAD EXPERIMENTAL. No perder el espíritu de la experimentación con el fin de descubrir lo eficaz y lo funcional.
UNA METODOLOGÍA PENETRANTE. Patrocinar relaciones de cultivo entre los creyentes y la gente que no va a los templos, más allá de las paredes del edificio.
UNA MEMBRESIA COMPROMETIDA. Colocar a los miembros en sus varios ministerios, capacitados según sus dones espirituales.

7. SEIS CLAVES A LAS CIUDADES
Por Donald A. McGavran

Existe duda acerca de los métodos para comunicar la fe cristiana en las ciudades de la América Latina. Sin embargo, a base de las investigaciones efectuadas en algunos sectores de mundo se sugieren seis claves a las ciudades. Son principios generales que pueden adaptarse a las circunstancias específicas. Se ofrecen estas ideas para que los siervos de Dios que luchan diariamente con los problemas de iglesias urbanas las desarrollen.

CLAVE 1. DAR ÉNFASIS A IGLESIAS EN LAS CASAS.

Cuando la iglesia empieza a crecer en las ciudades se forman grupos de evangélicos. Cada individuo, familia o grupo más grande tiene que buscar un sitio para adorar a Dios y aprender más de El. Muchos de los cristianos nuevos no tienen interés en ir a la iglesia en el sitio cercano en que se reúnen. La manera más fácil es comprar un terreno y erigir una iglesia o sala. Es decir, es la manera más fácil si los fondos están disponibles. Si los hermanos creen que cada congregación debe tener su edificio propio designado para cultos, el progreso de la Iglesia está limitado según los fondos. Pero aun fuera del problema económico hay otra desventaja en ciertos sectores en comprar o arrendar un edificio y poner un rótulo identificándolo como casa evangélica. Tal lugar de cultos a veces desafía la oposición.

Los Discípulos de Cristo en Puerto Rico se gozaban de un crecimiento vigoroso en un número de iglesias en hogares. Estos grupos empezaban como estudios bíblicos a que una familia evangélica invitó a sus vecinos, o como células de oración en que algunas familias evangélicas se reunieron semanalmente. Otras congregaciones se iniciaron como escuelas dominicales que los laicos dirigieron una noche a la semana o como congregaciones satélites de una iglesia central para reuniones los domingos. Muchas de tales congregaciones siguieron sin gasto alguno fuera de los recursos de su propio grupo. Las que prosperaron bajo líderes laicos edificaron cabañas y empezaron a tener cultos, primeramente el domingo por la noche y luego también en la mañana. Algunas de estas congregaciones prosperaron y llegaron a ser iglesias fuertes.

La iglesia que se reúne en una casa tiene algunas desventajas. Si no crece el grupo, se cansan de tener reuniones por años en condiciones inadecuadas. Solamente los que tienen amistad con el dueño asistirán a los cultos en su casa. Los daños que sufre una casa pueden ser considerables. Sin embargo tanto crecimiento ha ocurrido en lugares de esta naturaleza que debemos considerar el método no solamente para iniciar una iglesia en un pueblo o barrio sino para la extensión de una iglesia establecida. Hay que recordar que la Iglesia Primitiva se reunió en hogares por los primeros setenta años de su existencia.

CLAVE 2. DESARROLLAR LÍDERES LAICOS Y VOLUNTARIOS.

Los laicos siempre han jugado un papel importante en la expansión de la iglesia. Un secreto del crecimiento de las iglesias en unas ciudades de Chile y del Brasil es que son movimientos laicos. Cuando obreros, empleados, artesanos o choferes enseñan la Biblia, guían en oración, cuentan lo que Dios ha hecho a su favor, exhortan a los hermanos, la fe evangélica parece y suena algo natural a los hombres. Lo que les falta de preparación y cultura a estos obreros que ganan la vida como los demás, importa menos que su contacto íntimo diario con su propio pueblo. Ningún obrero pagado de afuera puede conocer el barrio tanto o influir tanto en sus miembros.

Algunos de los nuevos convertidos tienen alguna capacidad para ser líderes. Hay que descubrir y desarrollar estas capacidades por medio de la práctica. Uno de los aspectos más importantes en la dirección de los líderes laicos es animarlos y apoyarlos para que tengan confianza. Dios ha dado muchos dones a la iglesia. La buena mayordomía cristiana exige que se desarrollen todos los dones que están distribuidos entre los miembros. Nuestra meta es que todos los hombres lleguen a ser discípulos de Cristo y miembros responsables de su iglesia.

CLAVE 3. RECONOCER SECTORES DIFÍCILES DE LA POBLACIÓN.

La tercera clave es reconocer que los sectores de la ciudad son de segmentos, unos abiertos, otros indiferentes y otros hostiles al evangelio. El siervo obediente e inteligente reconoce este hecho y hace sus planes a la luz de las realidades de su situación.

Lo cierto es que no sabemos que un sector de la población es hostil a la fe evangélica hasta que tratamos de penetrarlo con el evangelio. Pero si dentro de un año no es posible reunir por lo menos cinco familias convertidas sería mejor concentrar los esfuerzos de la iglesia en otro lugar. Esta regla se aplica particularmente cuando trabajamos entre personas muy cultas y amables. Queremos convencernos de que Dios nos ha mandado para trabajar entre ellos. Pero, en especial entre la clase media, es muy posible hacer muchos amigos y pocos convertidos. Seamos conscientes de este peligro de gastar mucho tiempo en actividades amenas pero con pocos resultados concretos.

La resistencia a veces surge por los dueños de la propiedad. Un misionero trabajó por cinco años en la ciudad de Sao Paulo con muy pocos resultados. Al fin descubrió que las casas en ese sector de la ciudad estaban construidas en terrenos que pertenecían a la Iglesia Católica Romana. Hacerse evangélico significaba perder el hogar.

CLAVE 4. ENFOCAR EN LOS PUEBLOS RECEPTIVOS.

El mosaico de la ciudad tiene unidades abiertas. El problema es encontrarlas. Varían de una ciudad a otra. Y aun en la misma ciudad la receptividad y la capacidad de la iglesia para cosechar los campos blancos fluctúan.

Un grupo que normalmente se ha mostrado receptivo es el de los recién llegados del campo. Por una generación son campesinos de corazón. Por lo general viven en barrios con otros de orígenes similares. Tienen hambre de compañerismo y están formando nuevas relaciones de todo tipo. Pero sería un error entrar con programas financiados con fondos de afuera. Programas paternales no crean iglesias estables y autóctonas. Esta es la mejor manera de establecer pegueñas congregaciones dependientes de otros.

CLAVE 5. RESOLVER LA BARRERA DE LA PROPIEDAD

Las congregaciones necesitan un lugar para sus reuniones y las iglesias en casas proveen un patrón con que empezar. Pero en los barrios más humildes no hay casas con salas amplias. A menos que se encuentre alguna manera para conseguir un local más adecuado, la multiplicación de células de cristianos se hace muy difícil. La manera más común de resolver este problema es conseguir un lote o el rincón de un terreno y edificar una cabaña. Estas son las primeras iglesias. Mientras crece, la congregación puede construir edificios siempre mejores hasta edificar al fin un templo grande y permanente.

Arrendar una sala es otra posibilidad. Aun una iglesia de 3,000 miembros de la Iglesia Brasil para Cristo se reúne en un edificio gue era una bodega. Una combinación de muchas iglesias en las casas, salas arrendadas y una iglesia "madre" con un edificio grande parece resultar bien para las Asambleas de Dios en el Brasil. En cambio en El Salvador donde el promedio de las congregaciones es de doce miembros con doce creyentes no-bautizados más y sus hijos, las Asambleas dependen mayormente de iglesias en casas.

Muchos están buscando la manera en que la iglesia con bastantes recursos en algunas partes del mundo puede ayudar a las iglesias de la América Latina a eliminar esta barrera de terrenos de alto precio y los costos altos de construcción. Cuando hay fondos del exterior es relativamente fácil comprar un terreno y edificar una iglesia. Pero, aunque aparentemente algunos no lo creen, los fondos de las iglesias en los Estados Unidos tienen un limite también. Si se establece un sistema de adquirir iglesias, las denominaciones tendrán que limitar su extensión, tal vez a una congregación cada año, o cada dos años. Además se da la impresión de que hacerse evangélico quiere decir recibir ayuda del extranjero.

Hay muchas maneras por las cuales las misiones e iglesias han tratado de solucionar este problema. La única regla fija que se puede ofrecer es la flexibilidad. Lo que resulta en una situación no necesariamente sería lo mejor para otras circunstancias aun dentro del mismo país. Una de las consideraciones más importantes es la velocidad del crecimiento de la congregación. Una iglesia que crece constantemente, pronto tendrá los recursos y el ánimo para solucionar su problema de local. Entonces el problema mayor no es el del edificio, sino cómo promover el crecimiento rápido y sólido. Cuando esto se resuelve, el problema del edificio está también resuelto en un alto porcentaje.

CLAVE 6. COMUNICAR UNA FE POSITIVA Y CONVENCIDA.

El primer motivo por la conquista de las ciudades del mundo antiguo fue una fe intensa. Esta fe brilla de las páginas del Nuevo Testamento. La primera expansión de la fe surgió por la opresión que expulsó a los discípulos de la ciudad de Jerusalén. La Iglesia Primitiva se caracterizaba por hombres y mujeres listos a morir por su fe.

La extensión del cristianismo por las poblaciones urbanas no fue por la sabiduría humana. Los creyentes se cometieron a Dios, creyeron en su revelación, aceptaron a Cristo como su Salvador y Señor, recibieron el Espíritu Santo y como nuevas criaturas con la esperanza de cielos nuevos y una tierra nueva, guardaban y comunicaban la fe, costara lo que costara.

jueves, 16 de abril de 2009

EL LLAMAMIENTO DEL PASTOR COMO EDUCADOR

No se pretende discutir todo aspecto de su llamado relacionado al cuidado de la iglesia, el rebaño. Mas bien queremos examinar el puesto educativo que está incluido en la invitación que Dios le da a cada uno que sienta esta dirección en la vida. Esto no quiere decir que la responsabilidad de educar y capacitar a la iglesia está en conflicto con la tarea de apacentarla; las dos tareas se complementan.

La tarea de pastorear es más amplia que meramente predicar. El que responde al llamamiento de Dios sólo para predicar, probablemente no sea llamado para pastorear, sino para ser un evangelista. Si no se acepta todo lo relacionado al pastorado, como el Señor Jesús lo practicaba, debe examinar de nuevo el significado de su llamamiento.

Base bíblica del puesto pastor/educador.

El fundamento bíblico principal del pastorado se encuentra en el NT mayormente, aunque hay indicio de ello en el AT también. Los israelitas no tenían tanto el concepto del hombre funcionando como pastor, sino que para ellos Yahvé cumplía ese papel (Sal.23). Cuando el Señor Jesús introdujo la idea de una congregación especial, o sea la iglesia, el obrero principal de ella, el pastor, asumió un nuevo significado. Al examinar las bases en los dos testamentos, podemos comprender más claramente todo los que implica el puesto de pastor/maestro.

Antiguo Testamento.

En el AT los líderes de Israel más similares a un pastor del NT fueron los profetas y los sacerdotes. Los dos puestos aparecieron temprano en la historia de Israel. No hay referencias bíblicas de un llamado especial a los primeros. Melquisedec apareció como sacerdote del Dios Altísimo en Génesis 14:17-20; él recibió los diezmos de Abraham, los cuales fueron ofrecidos a Dios. Así, el primer sacerdote funcionaba como intermediario entre el hombre y Dios.

Más tarde Abraham fue identificado como profeta ante el rey de Gerar, Abimelec (Gn. 20:7). Llegó a ser la voz de Dios entre la gente; recibía el mensaje divino y lo proclamaba al pueblo. Esta era la tarea principal de los profetas; es en este sentido que el pastor también debe recibir el mensaje de Dios y compartirlo con los hombres.

Los dos grupos, sacerdotes y profetas, tenían la responsabilidad de enseñar al pueblo. Dios encargó a los hijos de Aarón, como sacerdotes que enseñaran al pueblo, para que enseñaran “a los hijos de Israel todos los estatutos que Jehová les había dicho por medio de Moisés (Lv. 10:11).

A veces, a pesar de haber recibido el mandato de Dios de enseñar, los sacerdotes y profetas se extraviaron y fallaron en su deber. Isaías ha apuntado que “el sacerdote y el profeta erraron con sidra, fueron trastornados por el vino; se aturdieron con la sidra, erraron el la visión, tropezaron en el juicio” (Is. 28:7), de tal manera que toda esta casa está llena de vómito y suciedad, hasta no haber lugar limpio (Is. 28:8). Este es un comentario triste en contra de los llamados de Dios que desobedecen continuamente a Dios. Este acontecimiento en la vida de Israel nos indica que los llamados son seres humanos y débiles, y deben vigilar su conducta cada momento de su vida.

Nehemías les llamó la atención a los escogido que se había desviado de los mandatos de Dios y lo que sería el resultado de tal desobediencia. El pueblo todo se encontraba en la esclavitud porque sus líderes tenían por poco las leyes y los mandatos de su Rey (Neh. 9:32-36). Es una vigilancia continua la que los pastores/maestros deben mantener para no caer en el pecado y como consecuencia hacer que toda la congregación sufra.
El sacerdote como educador.

Enseguida se dan algunas referencias bíblicas del AT por las cuales Dios había encomendado a los sacerdotes la tarea de enseñar. El lector está invitado a examinar más minuciosamente cada una.

Por falta de los sacerdotes que les enseñaran, Israel, el reino del norte, se encontraba sin la de Dios y sin su presencia entre ellos (2 Cr. 15:1-3).

Cuando Judá, el reino del sur, necesitaba un avivamiento verdadero, el rey reunió a un grupo de personas idóneas, entre ellas algunos sacerdotes, “y enseñaron en Judá, teniendo consigo el libro de la ley de Jehová, y recorrieron todas las ciudades de Judá enseñando al pueblo (2 Cr. 17:7-9).

La enseñanza de los levitas fue entendida por todos los judíos. El rey Josías reconoció su papel como maestros y los confirmó en el ministerio de la casa de Jehová (2 Cr. 35:1-3).

Algunos de los sacerdotes fueron identificado por nombres en su funcionamiento de instructores del pueblo; Esdras fue uno de ellos. Se había preparado en los mandamientos y estatutos de Jehová para ministrar bien a Israel cuando regresara de la cautividad en Babilonia (Esd. 7:6-11). Él mismo fue el encargado de ayudar en el gobierno del pueblo y de capacitar a sus líderes (Esd. 7:25).

El sacerdote/maestro tenía la obligación de vivir la vida pura y sana, e instruir a la gente “a hacer diferencia entre los santo y lo profano, y les enseñaron a discernir entre lo limpio y lo no limpio (Ez. 44:21-23).

Esto y otros pasajes del AT nos muestran que el pueblo de Israel depende mucho de que los sacerdotes les enseñaran con preceptos, con palabras, y con ejemplos. Para el avivamiento general, para el vivir diario, y para enfrentar circunstancias de la vida, los judíos necesitan que alguien les guiara a la palabra de Dios y se les interpretara para poder agradar y servirle como ciudadanos de su reino. No es necesario decir que el pastor/maestro debe hacer los mismo en nuestros días.

El profeta como educador.

El papel principal de los profetas fue el de recibir el mensaje de Dios y proclamarlo a los hombres. Ellos fueron llamados a enseñar también. Aunque las referencias bíblicas son menos que las de los sacerdotes, sí hay evidencias suficientes de que Jehová les encomendaba la responsabilidad de instruir al igual que proclamar.

Jeremías fue profeta; aceptó también el encargo de enseñar. Cuando todos los oficiales y residentes llegaron a Jeremías, le pidieron que rogara por el mensaje que ellos necesitaban. El les respondió diciendo: He oído. He aquí que voy a orar a Jehová vuestro Dios, como habéis dicho, y todo lo que Jehová os respondiere, os enseñaré; no os reservaré palabra” (Jer. 42:4).

Como los sacerdotes, no todos los profetas cumplían con su deber, por esto Dios se enojaba contra ellos. Aún algunos enseñaron la mentira y fueron descritos como la cola de Israel (Jer. 32:31-33; Is. 28:7-12; 9:14, 15).

Como una continuación indirecta de aquellos ministros, el pastor/educador de hoy tiene grandes responsabilidades delante de Dios y de la iglesia. Es seria la tarea de compartir el mensaje de Dios a las congregaciones por medio de la predicación y la enseñanza. Las iglesias pueden experimentar dificultades y pruebas porque su pastor no está cumpliendo todo el mandato que nuestro Padre celestial le ha dado. Cuando los líderes judíos no ejercieron la voluntad de Jehová en su ministerio, todo el pueblo sufría. Que no sea así en la iglesias de nuestro tiempo.

Nuevo testamento.

Al llegar al NT, se encuentran más bases bíblicas para que el pastor sea educador. Como el Señor Jesucristo es el Pastor de pastores, es necesario considerar Su vida y después usarla como modelo para la vida del pastor de hoy. En su libro “En sus pasos”, Carlos Sheldon desafía a todo creyente a considerar la pregunta “Qué haría Jesús”, antes de realizar cualquier acción o acto. El pastor debe hacer aún más que los otros por la gran responsabilidad que tiene delante de Dios y de su pueblo.

Una de las formas de estudiar y comprender el mensaje bíblico es considerar las palabras que se usan al expresar una idea o una verdad. Los autores de los evangelios escogieron una serie de palabras para describir las proezas del Señor Jesús. Por ejemplo, enseñar en el AT se encuentra 134 veces, y en el NT se encuentra 121 veces. Parece que el Señor Jesús nunca fue llamado predicador, pero fue llamado Maestro por sus discípulos cincuenta y cuatro veces. Los evangelistas hacen referencia al Señor “enseñando” unas cuarenta y siete veces, “predicando”, unas doce veces.

El Señor Jesús comenzó su ministerio “enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo” (Mt. 4:23). El Señor predicaba, pero la gente lo reconocía más por sus enseñanzas “porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas (Mt. 7:29). El pastor no debe hacer algo menos que esto.

Antes de ascender el Señor Jesús dio una comisión a su iglesia para que se cumpliese antes de su segunda venida (Mt. 28:19,20). Si la iglesia debe enseñar , entonces el pastor el pastor debe tomar esta responsabilidad en su manos, debe dar capacitación a la congregación.

El Señor Jesús realmente es el verdadero ejemplo que el pastor necesita. Es suficiente para que el pastor acepte la tarea de educar como parte integral de su trabajo. Pero no debe descuidar la predicación, pues predicar y enseñar es prioritario en la iglesia.

Los pastores del primer siglo fueron conocidos también como obispos. En los requisitos para este puesto se incluye “aptos para enseñar” (1 Ti. 3:2; cf. Tit. 1:9; Ef. 4:11).

Pablo encargaba a Timoteo enseñar a hombres fieles para que fueran “idóneos para enseñar también a otros (2 Ti. 2:2). Sin quitarle ninguna cosa a la tarea de la buenas nuevas de salvación de nuestro Señor Jesucristo, enfatizamos que los pastores son responsables de la educación cristiana de la iglesia. Que Dios nos ayude a los pastores a cumplir este hermoso deber.

EL LLAMAMIENTO DE UN PASTOR

Cuando Dios comienza a obra en la vida de sus hijos lo hace en forma individual y muy personal. No hay una serie de pasos específicos que Dios sigue; ni pasos que el creyente debe seguir para checar si es la voluntad de Dios que él se dedique al ministerio pastoral de tiempo completo. Qué bueno fuera si se pudiera indicar como A, B, o C. Uno tiene que acudir a la Biblia para recibir la dirección personal de Dios.

Es posible que Dios nuestro Señor comience a guiarnos a una obra especial aun desde antes de ser cristianos, cuando andamos en los delitos y pecados. Creo firmemente que Dios llama aun antes del nacimiento. Acepté a Cristo como mi Señor y Salvador a los doce años. Desde ese tiempo sentí el firme deseo de dedicarme de tiempo completo al ministerio; este llamamiento me fue confirmado mucho tiempo después.

Una definición.

Algunos pueden preguntarse ¿Qué quiere decir la palabra llamamiento? No se encuentra en la Biblia, pero la idea se encuentra varias veces. Una definición sencilla podría ser: El hecho de invitar a uno para que tome una acción específica o que acepte una tarea, un puesto, una responsabilidad, una carrera o profesión para su vida. Un llamamiento divino es cuando Dios invita a sus hijos a hacer una decisión relacionada a una tarea o que acepte un puesto, una tarea una responsabilidad especial en su reino.

La palabra clave en esto es MINISTERIO. Tiene sus raíces en el AT con un sentido más amplio en el NT. La definición abarca un campo muy extenso. Es un término general, pero su definición es más bien ambigua (El ministerio de todo creyente, p. 33). A veces se declara como el acto de servir. Aquí, la idea de servicio se introduce y penetra todo aspecto del ministerio.

Dios a través de Moisés llamó a la tribu de Leví para que ministrara delante de Aarón y del pueblo de Israel. Los levitas fueron llamados para servir como siervos (Nm. 3:6-8, 12).

Hay una relación muy estrecha entre llamamiento, ministerio, y servicio. Basta decir que es casi imposible tener el uno sin los otros. Vamos a aprender de diferentes tipos de llamamientos.

1. EL LLAMAMIENTO GENERAL: A todo hombre.

Según nuestra definición de llamamiento, podemos hacer la aplicación por lo menos en dos tipos de llamamiento, el general y el específico. El llamado general de Dios se expresa también en dos maneras: una a todo hombre, y otra a todo creyente. Recodando que todos hemos sido creados por Dios, tenemos que reconocer que el amor del Creador/Padre se demuestra para con cada ser humano. Dios, por este amor hacia nosotros, envió a su Hijo Jesucristo, “para que todo aquel que en él crea, no se pierda, mas tenga vida eterna. El hombre que no responde a este llamamiento divino, se perderá para siempre.

Pedro, en su segunda epístola, nos hace recordar: “todas las cosas que pertenecen a la vida a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia” (2 Pd. 1:3), y que él no retardas su promesa, según algunos la tiene por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento (2 Pd. 3:9).

2. EL LLAMAMIENTO GENERAL: a todo creyente.

Dios llama también a todo creyente para que sean ministros de su reino aquí en la tierra. Pablo dice “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen de su Hijo para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó (Ro. 8:29, 30). A la iglesia de Éfeso el apóstol Pablo dijo: Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados (Ef. 4:1).

Al aceptar a Cristo como nuestro Señor y Salvador personal, inmediatamente nos convertimos en ministros de Dios. Por esta razón Pedro nos dice: vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de la tinieblas a su luz admirable (1 Pd. 2:9).

Sin duda podemos llegar a la conclusión de que todos somos llamados a ser siervos delante de Dios. Para equiparnos en esta tarea, el Espíritu Santo nos da dones espirituales al nacer de nuevo. Cada cristiano debe identificar su dones, disciplinarlos y usarlos, como buen ministro del Señor en la iglesia a la cual pertenece. Pablo refuerza este llamamiento general: Quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de lo tiempos de los siglos (2 Ti. 1:8, 9).

Un gran ejemplo de que Dios quiere que todos los creyentes sean testigos se nota entre los hermanos que fueron dispersados de Jerusalén por causa de la persecución (Hch. 11:19-24). Todos fueron discípulos pero no todos llegaron a ser pastores. Se debe enfatizar aún mas este llamamiento general a todo creyente a así destacar la tarea testimonial de cada uno. El gran éxito del aumento de congregaciones fue porque los creyentes cumplieron, individual y corporalmente, la voluntad de Dios en la expansión del evangelio por todas partes.

3. EL LLAMAMIENTO ESPECÍFICO: a individuos particulares.

Para algunos el llamamiento general no es el único que reciben. Dios ha puesto a personas para tarea específica a través de la historia; él sigue haciendo esto hoy, sigue llamando. Nuestro enfoque es la llamada personal e individual de algunos para servir a Dios en forma particular y definitiva.

En el AT y en el NT, encontramos a Dios llamando y escogiendo a líderes para cumplir tareas específica. Es interesante saber que el llamado de Dios no es igual para todos. Hay muchos ejemplos de hombres que fueron llamados por Dios: Abraham, Moisés, Isaías, Mateo el publicano, Pablo, Bernabé, etc.

4. EL LLAMADO A TAREAS DE HOY.

Dios utiliza varias maneras bajo diferente circunstancias, para llamar a sus hijos a distintos campos de trabajo. El ministerio puede ser local, nacional o mundial. Dios determina la tarea y su área de servicio para cada uno en forma particular. La Biblia usa varios términos para describir los llamados divinos: llamar o llamado (1 Co. 1:1; apartar (Hch.- 13:29); escoger o escogidos (Col.3:12); elegir o elegido (Jn. 15:16): Pablo describió su llamado como si fuera el Señor “poniéndome en el ministerio (1 Ti. 1:12).

En la obra bautista de hoy, hay varios ministerios a los cuales Dios llama a sus hijos para que le sirvan. El primero en la lista será el de pastor/maestro. Hay otros puestos como ministros de educación cristiana, ministro de música, evangelistas, misioneros, etc. De entre las membresía Dios escoge y llama a diferentes hermanos para que cumplan el ministerio global en la iglesia como diáconos, visitadores, guías/consejeros.

CONCLUSIÓN

Dios llama a todos al arrepentimiento y a la conversión. Después escoge a un pueblo especial para que el mundo perdido pueda recibir el mensaje de la salvación de nuestro Señor Jesucristo. Para llevar a cabo la evangelización, Dios separa a algunos con un llamamiento específico. Estos llamados tienen la tarea de prepararse para la responsabilidad eficaz en el reino de Dios aquí en la tierra.
El puesto de pastor/educador está incluido en los tres grupos llamado generales. El Señor buscó y llamó al pastor a la salvación por su fe puesta en el Señor Jesucristo. Después de su conversión, le dio la tarea de ser testigo suyo en donde quiera que se encuentre. Un día más tarde el Padre celestial lo escogió y le dio una invitación de ser un obrero especial de tiempo completo en su viña y él respondió con la entrega de su vida para este fin.
Como Abram que no conocía la tierra de Canaán, el pastor en perspectiva no sabe todavía los detalles de su futuro campo de trabajo. Como Pablo no comprendía la amplitud de su llamamiento al servicio del Señor, tampoco el nuevo pastor capta inicialmente la magnitud de su tarea en el Reino de Dios mientras viva. Pero, según su entendimiento, se ha entregado como barro en las manos del Alfarero para que sea instrumento útil en su Reino.

jueves, 9 de abril de 2009

EL PASTOR COMO EDUCADOR



INTRODUCCIÓN.

El problema educacional que existe en la mayoría de las iglesias bautistas se encuentra más que todo en la oficina del pastor. Probablemente, haya por lo menos cinco razones para estar en esta condición tan grave. No vale la pena echar a alguien; mas bien debemos reconocer los síntomas de ellas y determinar que no se deben empeorar.
1. No se ha dado el énfasis al ministerio de educación cristiana que se merece y necesita en las iglesias. Esto puede ser por falta de personal docente con énfasis educativo en las instituciones preparatorias del liderazgo eclesiástico. Puede ser también por falta de reconocer el valor y la necesidad de la educación para la buena marcha de una congregación.
2. Hay una falta del uso de la buena literatura en el programa educativo de las iglesias. Es posible que algunos no sepan usar la literatura disponible. También puede ser que el costo de la literatura pueda ser demasiado elevado para las iglesias. Otras iglesias posiblemente no sepan dónde conseguir literatura.
3. Falta de interés de los líderes. Algunos los líderes sí están mostrando interés en la educación cristiana, la situación puede mejorar en poco tiempo. Muchos líderes sienten la urgencia de preparar a los creyentes, y están buscando soluciones.
4. Elevación del puesto pastoral. El pastor quiere abarcar todo desde el púlpito. La proclamación desde el púlpito es más atractiva que la preparación de líderes entre los pocos. Se ignora esta necesidad.
5. No se ha enfocado la tarea del pastor como educador. Muchas veces no se enseña porque no se tiene enseñanza formal.
La clave para que el ministerio educacional tenga éxito es el pastor. Si él está convencido de la importancia de ello, si él lo promueve, si él lo apoya, si él participa en el programa educacional de la iglesia, sin duda, este ministerio tendrá éxito.
La Primera Iglesia Bautista de Dallas con una membresía de 21,000 creyentes aproximadamente, es una de las iglesias bautistas más grandes en el mundo. El Tabernáculo de Spurgeon en Londres, también bautista, tenía unos 10,000 miembros. Spurgeon fue un gran predicador y atraía a mucha gente; el pastor de la PIB de Dallas también lo es. Lo triste es que el Tabernáculo ahora reúne muy poca gente en sus cultos, mientras que en la PIB de Dallas de reúnen miles de personas.
Haciendo una comparación de la obra de los predicadores Criswell dice: La vida del gran Tabernáculo de Spurgeon estaba basada, en su época de esplendor, en el ministerio de la predicación de un elocuente y sabio predicador de la Biblia. En cambio, el crecimiento y desarrollo de la PIB de Dallas está basado en su programa educativo. Por lo cual, esté o no esté yo, la iglesia seguirá adelante y permanecerá sólidamente”.
Un autor anónimo escribió una poesía que dice en parte:

Mejor es ver a un sermón,
Que escucharlo cualquier día.
Prefiero que me acompañe uno,
Que sólo mostrarme la vía.

Una muestra vale más que un consejo.

El Dr. Price dice: La cosa más grande que sus discípulos (de Cristo) obtuvieron de su enseñanza no fue una doctrina, sino una influencia. Hasta el último momento de sus vidas la gran cosa fue que ellos habían estado con él. Por lo mismo, constituyó a doce para que estuviesen con él (Jesús el Maestro p. 14).
Cada pastor es un tipo de Cristo, siendo Él el buen Pastor, Cristo fue el prototipo de los pastores hoy día. El Señor Jesús llegó a ser el ejemplo de todos los encargados de cuidar a los rebaños del Señor. Es mucho mejor usarle a Él como modelo que a cualquier otro ser humano.
En 1986 dos grandes oradores dieron consejos a diferentes grupos en la reunión anual de la Convención de los Bautistas del Sur en San Luis, Missouri. Jorge Gallup, encuestador nacional, dijo a los ministros de educación cristiana: “América está en un malestar espiritual y está declinando moralmente por:
El individualismo excesivo,
La falta de darse cuenta de su responsabilidad personal,
La falta de valores básicos y el dominio individual por valores torcidos,
El hacer suave la doctrina del pecado, y
Las varias racionalizaciones, influencia del humanismo.
A la vez Guillermo Pinson, Secretario Ejecutivo de la Convención Bautista de Texas dijo a los directores asociacionales de misiones: “Hay cinco principios para mantener un equilibrio en la marcha evangélica de las iglesias:
Mantener el impulso de la obra.
Desarrollar la aptitud y la energía necesarias para combatir la fatiga en la obra.
Enfocar las metas.
Mantener la buena comunicación.
Usar los recursos disponibles de Dios.
Si estos consejos tienen validez para las iglesias bautistas del norte, deben poseer algo para las de
México también. Si no en el sentido estricto, sí en el sentido general pueden hablarnos a nosotros también. Pero ¿Cuál es la esencia de lo que estaban diciendo? Es que hay una necesidad de aumentar la enseñanza de los miembros de las iglesias mientras son jóvenes todavía para poder combatir los males agresivos del mundo. Aquí es donde entra el papel del pastor como educador.
El llamamiento a pastorear es una llamada de predicar, enseñar, y sanar de la enfermedad del pecado. Además la tarea del pastor abarca el apacentar las ovejas. Una lista parcial de sus responsabilidades dentro de su tarea incluye.
Predicar.
Interceder-servir.
Cuidar-apacentar.
Enseñar.
Evangelizar.
Aconsejar.
Guiar.
Prepararse él mismo y a los demás.
Visitar.
Organizar.
Administrar.
Reconciliar.
Atender imprevistos.
Colaborar.
Representar.
Hay un peligro que todo pastor debe reconocer y cuidarse para no caer en el error, buscar puestos altos en su ministerio y no buscar los puestos de servicio (diakonía). El puesto mayor puede ser “siervo del rebaño” (un llamado por Dios) y no el presidente de la Convención (un seleccionado por hombres).
I. ALGUNAS MANIFESTACIONES VIGENTES EN LA MATERIA.
A veces una palabra lleva más de un sentido y necesario saber el intento de su uso para interpretar el significado de ella dentro de una oración.
Tratamos de entender el significado, pero nos podemos equivocar.
Una palabra puede significar un puesto y a la vez una función. Normalmente como sustantivo indica el puesto y como verbo su función.
Hay que ser claros en el uso de palabras claves en toda esta materia.
Pastor. Una persona llamada por Dios para pastorear a una iglesia con toda la responsabilidad y beneficio que este llamado significa.
Pastorear. Acción o función de cuidar, apacentar, guiar, y ministrar a un rebaño de creyentes.
Educador. El que da dirección e información al aprendiz en su búsqueda de conocimiento y comprensión, las cuales resultan en aprendizaje para ésete.
Educación. Adquisición de conocimientos y habilidades de un alumno, que son útiles en su vida. El proceso o la acción de adquirir tales conocimientos y habilidades. Acción de desarrollar las facultades físicas, intelectuales y morales. Resultados de esta acción.
Ministerio (diakonía). Medio o agencia utilizada en el proceso de alcanzar las metas, los objetivos, y el propósito asignado designados y determinados por las necesidades de una actividad o entidad particular.
Habilitador. Persona encargada de facilitar a otros lo que necesita. Equipar, capacitador, adiestrador. El que hace hábil a otro.
Liderazgo. Capacidad de dar dirección o de estar enfrente de otros.
Líder. Persona capaz de encabezar a otros guiándoles para el bien. El que sirve en una ministerio.
Siervo (siervo, servir). Uno que se dedica a ministrar para el bien de otros. En que sirve en un ministerio.
Discípulo. Estudiante o seguidor de otro.
Profeta. El que declara el mensaje que ha recibido de Dios. Dios prometió levantar profetas de entre su pueblo, poner las palabras en su boca, capacitarles para hablar lo que él les mandó a decir, y mantener la autoridad de Sus palabras que ellos debía hablar (Dt. 18:18,19).
Sacerdotes. Uno que representa a los hombres delante de Dios, que intercede por ellos, que preside los actos de adoración y consagración a favor de ellos.
II. ALGUNOS PRINCIPIOS DIDÁCTICOS A CONSIDERAR.
El pastor debe considerarse un habilitador. Debe tener cuidado de no alejarse del rebaño. Debe estar cerca de ellos, de tal manera que puedan sentir su presencia. La educación en la iglesia no es hijastra; es natural y legítima. El mejor padre es el que le enseña a su hijo en vez de predicarle.
El pastor debe darles de comer a sus ovejas; buscar y seleccionar los mejores pastos para ellas.
A. Principios generales.
Reconocer y apreciar las cinco funciones básicas de la iglesia.
Proclamación (kerigma). La verdades del reino de Dios.
Adoración (leiturgia). Conocer a quién se adora.
Enseñanza (didaskalía). Guiar en la adquisición de conocimientos.
Servicio (diakonía). Cómo servir a otros.
Compañerismo (koinonía). Cómo relacionarse bien con lo demás.
Distinguir entre educación teológica y educación cristiana.
Sus fines.
1). Educación teológica.
Preparación formal e informal para los diferentes ministerios, pastoral, musical, educacional.
2). Educación cristiana.
Preparación para la salvación del incrédulo y capacitación para el creyente hacia la madurez.
Sus participantes.
1). Educación teológica.
Los creyentes llamados a un ministerio de tiempo completo.
2) Educación cristiana.
Para todos los cristianos, toda la iglesia.
Tomar al Señor Jesús como nuestro ejemplo.
El Señor Jesús y sus evangelistas llamaron a sus seguidores “ovejas” veintitrés veces, dieciséis veces en Juan 10 (acción pasiva).
Los llamaron también discípulos 221 veces aproximadamente, que significa el papel de Maestro del Señor Jesús. Además en Hechos a los creyentes se le llamó discípulos 31 veces.
B. Principios específicos.
El fin de la predicación es: Inspiración, conversión, dedicación, motivación.
El fin de la enseñanza es: Conocimiento, evangelismo, edificación.
El enfoque de la enseñanza es: la Biblia, la gente.
El enfoque de la educación debe tomarse en base a las necesidades de la iglesia.
·La necesidad de: conocer de la mente, ser del corazón, hacer de la vida.
-Hay muchos fracasos en las iglesias por falta de tomar en cuenta estas necesidades.
¿Cómo va a responder el pastor a estas necesidades?.
Proclamación, aplicación / interpretación, ejemplo, enseñanza.
La Biblia da tres llamados.
Redención en Cristo (2 Ti.1:8,9; He. 3:1).
Discipulado atrás de Cristo (Fil. 3:13-15; Ef. 4:1-3).
Servicio especial (Gá. 1:15,16; He. 5:4).
El modelo de educación cristiana en la gran comisión.
“Id”, visitación.
“Haced discípulos”, evangelismo.
“Bautizándolos”, conservación de resultados.
“Enseñándoles”, capacitación / discipulado.
II. BASE BÍBLICA PARA EL PUESTO DE PASTOR: pastor/maestro.
El nombre del puesto no es compuesto en toda la Biblia (2Ti. 1:11; 1 Co. 12:28; He. 13:17).
Tal vez la cita más clara se encuentra Efesios 4:11, donde la lista de oficios o puestos dados por el Señor incluía el de “ pastores y maestros”.
Realmente es difícil deparar las dos funciones del puesto u oficio.
A. Algunas instrucciones y ejemplos para pastores.
1. El Señor Jesús como Maestro.
a). Enseñando en la sinagoga de ellos (Mt. 4:23; 9:37).
b). Les enseñaba como quien tiene autoridad (Mr. 1:21,22; Mt. 7:29).
c). Enseñando Jesús al pueblo en el templo (Lc. 20:1).
d). Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro (Jn. 3:2).
e). Me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque los soy (Jn. 13:13).
f). Les enseñaba por parábolas muchas cosas (Mr. 4:2).
2. Pablo como maestro.
a). Pablo y Bernabé...enseñando la palabra del Señor (Hch 15:35; 11:26).
b). Enseñándoles la palabra de Dios (Hch. 18:11).
c). Pablo les enseñaba (Hch. 20:5).
d). En todo os he enseñado (Hch. 20:35).
e). Enseñando acerca del Señor Jesucristo (Hch. 28:31).
e). Para esto yo fui constituido maestro de los gentiles (1 Ti. 2:7).
3. Enseñanzas de los apóstoles.
a). Sacerdotes...resentidos de que enseñasen al pueblo (Hch. 4:1,2).
b). Entrando en el templo, y enseñaban (Hch. 5:21).
c). No cesaban de enseñar (Hch. 5:42).
4. Instrucciones a dos jóvenes pastores.
a). Que no enseñen diferente doctrina (1 Ti. 1:3).
b). Requisito del obispo: Apto para enseñar (1 Ti. 3:2).
c). Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro (1 Ti. 4:6).
d). Esto manda y enseña (1 Ti. 4:119.
e). Mayormente los que trabajan en predicar y enseñar (1 Ti. 5:17).
f). Esto enseña y exhorta (1 Ti. 6:2).
g). Para enseñar también a otros (2 Ti. 2:2).
h). Apto para enseñar (2 Ti. 2:24).
i). Exhorta con sana enseñanza (Tito 1:9).
j). Que enseñen a las mujeres jóvenes (Tito 2:4).
B. El puesto de pastor/maestro.
1. Ese un don de Cristo a los suyos (Ef. 4:8,11).
2. Es un puesto de servicio y enseñanza.
3. Su fin es perfeccionar a los creyentes (v. 12a).
a. Para que sean ministros (v. 12b).
b. Para que la iglesia sea edificada (v:12c)
1. Hasta que todos sean unidos en la fe y tengan el conocimiento de Cristo (v. 13a).
2. Hasta que todos lleguen a la perfección según la estatura de la plenitud de Cristo (v. 13b).
c. Para que no sean como niños fluctuantes (v. 14a).
1. Llevados por doctrinas falsas (v. 14b).
2. Llevados por hombres astutos y engañadores (v. 14c).
d. Para que crezcan en Cristo (15 b).
e. Para que el cuerpo vaya edificándose en amor ( v. 16).
4. Debe ser apto para enseñar (1 Ti. 3:2).
5. Debe apacentar la grey (1 Pd. 5:1-3).
6. Debe gobernar bien su casa (1 Ti. 5:17).
7. Habrá recompensas para el que cumple bien (1 Pd. 5:4).
IV. LA NECESIDAD URGENTE DE PASTORES EDUCADORES.
La necesidad es universal, no sólo en México.
En los Estados Unidos hay 37,00 iglesias aproximadamente, 3,500 tienen pastores múltiples y 28,500 tienen un solo pastor. Hay 32,000 pastores, de los cuales 10,600 son bivocacionales.
Por ser así todos los pastores tienen que reexaminar su concepto del llamamiento al pastorado e incluir lo que es bíblico, o sea, la tarea de enseñar.
El pastor no tiene que hacer todo el trabajo de enseñar a la iglesia. Hay miembros capaces par ayudarle, a veces con muy poca preparación adicional.
El nuevo pastor debe hacer sus planes de quedarse con una congregación hasta que ella pueda caminar sola. La capacitación de líderes idóneos requiere tiempo, paciencia, y mucho trabajo.
Pablo nos deja un buen ejemplo: se quedó con los hermanos en Corinto un año y seis meses enseñándoles la palabra de Dios (Hch. 18:11).
A. La situación de muchas iglesias bautistas.
Hay un deseo fuerte de más enseñanza de la Biblia y más capacitación de los creyentes.
Hay un sentido de frustración cuando este deseo no se puede satisfacer por el ministerio actual.
La pérdida de miembros es casi tan grande como la recepción de nuevo por esa frustración.
Hay talentos y dones espirituales que se secan porque no hay oportunidad de alimentarlos y capacitarlos para usarse en el ministerio cristiano.
Muchos pastores quieren hacer algo positivo en el campo d educación pero no saben por dónde comenzar ni por dónde caminar.
Falta de ayudas y materiales didácticos en muchas iglesias.
Hay una sequía de personal adiestrado para prestar dirección y orientación a nivel regional y nacional.
B. La actitud del pastor ante esa necesidad.
1. Una actitud negativa.
a. Podrá decir que Dios le ha llamado a predicar en vez de a enseñar.
b. Podrá ignorar las necesidades básicas de la congregación que pastorea.
c. Podrá dejar en manos de otros no capacitados la responsabilidad de educar a la iglesia.
d. Podrá ponerse rebelde cuando le piden su ayuda educacional.
e. El resultado podrá ser que el se vaya de la congregación a otra sin poder desarrollar el liderazgo que las iglesias necesiten.
2. Una actitud positiva.
a. Aceptará la tarea de enseñar como parte integral de su llamamiento al pastorado.
b. Determinará colaborar con la iglesia en el afinamiento de sus talentos y dones para la obra de Dios.
c. Se quedará en la congregación el tiempo suficiente para hacer la voluntad de Dios.
d. Gozará de una satisfacción profunda al ver el crecimiento cualitativo y cuantitativo de la membresía.
e. Dejará una iglesia fuerte cuando Dios le llame a otra para servirle.
C. Algunas posibles soluciones.
La resolución de este problema no queda sólo en las manso de una iglesia. Se extiende desde el pastor individual hasta el nivel nacional.
A nivel local.
a. cuando el pastor reconoce la debilidad del ministerio educativo de la iglesia, él mismo hará la decisión de intentar ofrecerse para erradicar este impedimento de la iglesia.
b. La iglesia en consulta con el pastor, le dará la oportunidad de capacitarse.
c. Se hará una evaluación de la situación actual y se definirán las prioridades.
d. Se buscarán las soluciones disponibles dentro del alcance de la congregación y el pastor.
e. Se pedirá la ayuda de personas idóneas y disponibles dentro del área de la iglesia.
f. Anticipará lo necesario en el presupuesto para proveer lo indispensable para los gastos.
g. Ofrecerá oportunidad de capacitación para toda la iglesia.
A nivel de asociación.
a. Reconocerá la situación educativa de las iglesias de la convención.
b. Se determinará ofrendar sistemáticamente a la convención.
c. S buscará enlistar un grupo de obreros para capacitarlos.
d. Se buscarán capacitadores para prepara a otros.
e. Se creará un departamento de educación cristiana en la asociación.
f. La asociación estará atenta a las necesidades de las iglesias asociadas.
A nivel nacional.
a. Se formará una junta o departamento de educación cristiana de la convención nacional.
b. Se harán los estudios necesarios por regiones de la república a base de una encuesta común para poder identificar las debilidades y virtudes del programa educativo actual.
c. Se estructurará el organismo nacional necesario para la consecución de respuestas a las debilidades existentes.
d. Se proveerá personal y finanzas adecuadas para la realización de la obra.
e. Se capacitará líderes nacionales, regionales y asociacionales, y se los ofrecerá a las iglesias para la orientación y preparación de sus líderes, comenzando con el pastor y llegando hasta las varias organizaciones.
V. La relación del pastor y la educación cristiana.
- Todo creyente está llamado al ministerio (diáconos) de nuestro Señor Jesucristo.
- Todo creyente es miembro del sacerdocio real.
- Todo creyente está llamado a diferentes lugares, propósitos, tiempos (parcial o completo).
- Algunos creyentes son llamados para pastorear, diáconos, como evangelistas, escritores, misioneros, etc.
- Dios es sabio al determinar que la ocupación de pastor incluía dos funciones, predicación y enseñanza. Al negar la una, el llamado está perjudicando la otra.
- Lo triste es que no sólo sufre el ministerio del pastor que no cumple este mandato, sino la iglesia sufre a la misma vez, y así el reino de Dios también.
A. El pastor ayudará a la iglesia en la formación de una filosofía sana de la educación cristiana.
Estará convencido del valor de la enseñanza.
El demostrará su apoyo al ministerio educativo.
Guiará a la iglesia a la convicción de que la educación cristiana no es sólo otro departamento de la iglesia, sino el fundamento y armazón que unifica todo el ministerio de ella.
Su filosofía incluirá las siguientes características.
a. Comprensión global. Se incluye todo miembro de la congregación; cada uno tiene algo que ofrecer.
b. Unidad. Hay varias organizaciones educativas, deben considerarse como un solo programa de enseñanza. Su fuente de autoridad y conocimiento es una, la Biblia.
c. Agrupación por edades. Para algunas actividades es aconsejable mezclar todas las edades, sexo. Mientras que para otras actividades es mejor agruparlos por edades y sexo.
d. Participación. Cuando los miembros están bien clasificados y organizados, se presenta un medio ambiente más favorable para la participación de parte de todos. Así se desarrollan y se utilizan los talentos y los dones de cada participante para su propio beneficio, la edificación de la iglesia, y la honra y gloria de Dios.
B. El pastor se relacionará a la educación cristiana como un programa total.
Conocerá el funcionamiento de todos los departamentos por inspección.
a. Vigilará la buena marcha de cada clase y cada grupo de actividad.
b. Conocerá cómo se desarrolla cada estudio.
c. No se impondrá la disciplina, sino se ofrecerá ayuda en cualquier dificultad o necesidad existente.
d. Hará recomendaciones a los líderes de cada organización en cuanto a mejoramiento y eficacia dentro de ella.
Será ejemplo en todo sentido-por inspiración.
a. Pondrá su imagen para que puedan ver su interés y apoyo a todo el programa educativo.
b. Mantendrá su figura de propósito y acción, demostrando su entusiasmo contagioso para la obra.
c. Guardará su propia actitud, siendo siempre positiva y constructiva delante de la congregación.
d. Asistirá a clínicas y talleres de capacitación con los líderes de los departamentos.
e. No tendrá reservaciones de promover las actividades educativas del púlpito cuando la oportunidad se presente.
Coordinará todos los esfuerzos de la iglesia-por integración.
a. Guardará en el calendario de actividades los tiempos designados para programas perennes.
b. Toda actividad especial, campañas de evangelismo, de avivamiento, de mayordomía, estudios especiales, etc. tendrá que tomar en cuenta los tiempos más oportunos para ellas.
c. No dará preferencias a departamentos. Todas pueden funcionar con la seguridad de mantener su tiempo programado.
d. El pastor llegará a ser el símbolo de la unidad y la integración del ministerio global de la iglesia.
C. El pastor se relacionará con todos los departamentos.
-Se puede compara a los líderes de la iglesia con un equipo deportivo, cada miembro tiene su responsabilidad y relación particular con los demás. Si alguno no cumple con su tarea se debilita el equipo.
-Cada equipo tiene su capitán; el pastor es el que lleva este papel.
-Muchas de las decisiones que él hace determinan el resultado final del esfuerzo del equipo.
-Es necesario que él tenga buenas relaciones con cada miembro para llevar la victoria máxima al final.
VI. El papel del pastor como educador.
A. Reconoce la relación de la predicación y la enseñanza.
El fin de la prédica es la persuasión (inspiración).
a. Inspirar y motivar al incrédulo a aceptar al Señor Jesús como su Señor y Salvador personal.
b. Inspirar y motivar al creyente a vivir la vida cristiana diariamente.
El fin de la enseñanza es información y acción.
a. Instruir al incrédulo en el camino de la salvación ofrecida por Dios a todo el mundo.
b. Instruir al creyente en todas las verdades eternas de la Biblia y su aplicación a la vida diaria.
B. Es pastora de la iglesia y de todo el ministerio de ella.
Será pastor de la iglesia en su vida espiritual, emocional, física y educacional.
Será pastor de todas las organizaciones de la iglesia.
C. Tiene que prepararse como líder de la educación cristiana.
aprovechará toda oportunidad de capacitación que se ofrezca.
Cooperará con la convención nacional y regional para el mejoramiento de la obra.
Deberá ser asiduo lector de libros sobre el ministerio educativo de la iglesia.
Invitará a otros líderes a ayudar cuando crea que no tiene la capacidad para dar una conferencia determinada.
D. Tiene que trabajar con los líderes laicos como si fueran de su equipo pastoral.
Realizará las reuniones de ellos individualmente como si fueran de su equipo pastoral.
a. Para tratar sus inquietudes.
b. Para hacerles sugerencias relacionadas al mejoramiento de su trabajo.
c. Para animarlos, motivarlos, y agradecerles por el trabajo que están haciendo.
E. Tendrá que proveer o vigilar la provisión del material didáctico para los diferentes departamentos.
VII. Algunas sugerencias prácticas para el pastor como educador.
A. Preparativos personales.
Llegará a estar convencido del significado de su puesto como pastor/maestro.
Guardará como su guía de trabajo su calendario personal diario, semanal y mensual.
Hará un estudio del estado actual del ministerio de educación cristiana en la iglesia y lo analizará.
Proyectará los cambios, nuevas actividades, y personal necesario para poner en marcha un adecuado programa educativo.
Se capacitará en las áreas donde le falte conocimiento.
B. Relaciones personales.
-Todo el trabajo de la iglesia se relaciona con personas.
-El pastor debe tener buenas relaciones con los que le ayudan en el ministerio.
-Las relaciones personales son cultivadas, no se establecen automáticamente.
-Es necesario que dependa de la ayuda de otros, él solo no puede hacer todo el trabajo.
Con los líderes elegidos por la iglesia.
a. Identificará los dones espirituales de los líderes en potencia.
b. Recomendará las personas a la comisión de candidatos.
c. Dará oportunidades de capacitación a toda la iglesia.
d. Desarrollará un espíritu de equipo didáctico y camaradería con todos los departamentos.
e. Hará que sientan interés, apoyo, agradecimiento por el trabajo que están prestando a la obra.
f. Debe gozar del compañerismo de ellos.
g. Tendrá cultos de reconocimiento y gratitud por ellos delante de la iglesia.
Con las comisiones.
-No todas las comisiones está directamente relacionas con educación, pero indirectamente sí.
-Las comisiones más relacionadas ala educación cristiana son:
a. Educación cristiana
b. Candidatura.
c. Escuela dominical.
d. La unión femenil y la varonil.
e. La unión de jóvenes.
f. De biblioteca.
Con los miembros de las comisiones educativas.
Con los líderes convencionales.
C. Trabajos personales.
Conocerá y diagnosticará el funcionamiento de todas los departamentos educativos de la iglesia.
Ayudará a que todos formulen los blancos para sus departamentos.

A corto plazo: Meta A mediano plazo: Objetivo A largo plazo: Propósito

“Las finalidades de la educación cristiana, una vez definidas, dan dirección, unidad, y significado concretos a nuestro trabajo y al mismo tiempo nos sirven como puntos de comparación o normas para juzgar los resultados”.
Proyectará mejoramientos necesarios para cada departamento.
Participará, en lo posible, en los proyectos de cada departamento.
Evaluará los resultados periódicamente.
D. Preparativos personales.
Siempre debe estar sujeto a la voluntad de Dios.
Mantendrá un espíritu de mansedumbre y servicio ante la congregación.
Dará el mismo énfasis a la educación cristiana que a la predicación.
Mantendrá su estudio bíblico personal.
Dará la honra y gloria a Dios por los logros realizados en su ministerio.

CUIDADO PASTORAL (Doce lecciones)

CUIDADO PASTORALbalmartz@gmail.com
http://www.balbier.blogspot.com/
Lección 1

Introducción
La palabra pastor proviene del griego POIMEN que significa "el que da de comer". El Señor Jesucris­to usaba la ilustración, en el evangelio de San Juan hablando sobre el buen pastor, pastor de ovejas. En el Antiguo Testamen­to encontramos la palabra Raah y significa lo mismo. Se usa en los Salmos; por ejem­plo en el Salmo 23, "Jehová es mi es mi pastor (raah). Antiguamente no se usaba la pa­labra pastor como título para indicar una responsabilidad frente a la iglesia, o sea para indicar que la persona tenía llamado especial del Señor para servir en la igle­sia.
¿Que significa entonces el término Cui­dado pastoral? Primeramente significa COM­PASIÓN. Compasión quiere decir amor, pero significa más que amor, y esta es la segun­da definición: el amor que escucha. Muchas veces creemos escuchar, pero en realidad solo estamos oyendo; como por ejemplo, tene­mos la experiencia del apóstol Pablo en su viaje a Damasco; el escuchó una voz y com­prendió lo que esta voz le decía; mientras que los que estaban con él, según nos dice el libro de los Hechos, oyeron la voz, pero no entendieron nada de lo que decía. Por esto debemos concluir que Dios nos habla personalmente.

PRIMERA ILUSTRACIÓN, CUALIDADES QUE DEBE POSEER UN PASTOR.
1. La SABIDURÍA de Salomón. Para aplicar la enseñanza bíblica a la iglesia.
2. La FE de Abraham. Para depender completamente de Dios
3. La PACIENCIA de Job. Cuando enfrenta sufrimientos o persecución.
4. La ELOCUENCIA de Simón Pedro, especial­mente en el día de Pentecostés.
5. La VISION MISIONERA del apóstol Pablo. Amor por la almas perdidas.
6. El VALOR de un león. Para enfrentar al enemigo.
7. La MEMORIA de un elefante. No se debe olvidar de las enseñanzas bíblicas.
8. La PIEL de un rinoceronte. Esto signi­fica que el pastor debe estar preparado pa­ra las críticas que de una u otra manera va a recibir. Por eso es necesario pedirle a Dios que nos sostenga y fortalezca.

SEGUNDA ILUSTRACIÓN ACERCA DEL PASTOR.
En el Antiguo Testamento, el mejor pa­saje que sirve de base para esta ilustra­ción, se encuentra en Is. 40: 1-11. Vea­mos solo el versículo 11: "Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas”.
Pero el pasaje favorito de la Biblia es el Salmo 23. Un autor llamado Aramus, ha escrito un libro sobre cuidado pastoral; en un párrafo nos da tres ejemplos para probar esto; en primer lugar dice que las ovejas son indefensas, necesitan mucha protección, si leemos Is. 53:7 "Angustiado él, y afligido , no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca."
También nos dice que las ovejas son bue­nas seguidoras. Sabemos que las ovejas si­guen al pastor sin dar problemas, Juan 10: 3-5 dice: “A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por su nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque cono­cen su voz. Mas al extraño no seguirán, si no huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños."
En tercer lugar, vemos que las ovejas tienen tendencia a apartarse a descarriarse; para esto nos apoyamos en Is. 53:6. "To­dos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.
Dice nuestro Salmo 23 que bajo el cuida­do del pastor a las ovejas no les falta na­da. Cristo nunca se llama a sí mismo Obispo o Predicador; pero si El Buen Pastor.
Hay otras referencias en los Salmos; por ejemplo, en el Sal. 80: 1-2 "Oh Pastor de Israel escucha; Tú que pastoreas como ovejas a José, Que estás entre querubines, resplandece. Despierta tu poder delante de Efraín, de Benjamín y de Manases, Y ven a salvarnos."
Estudiaremos el Salmo 23 para ver lo que nos dice sobre el pastor.
En primer lugar dice que el pastor tiene interés en cada oveja en forma individual. Dice: “Jehová es mi pastor" es necesa­rio dar énfasis a la palabra "MI", hay al­go personal en ello, algo individual. El buen pastor llama a las ovejas por su nom­bre (Juan 10:3), y sabemos también que el buen pastor conoce a cada una de sus ovejas (Jn. 10:27) y busca a aquella que está perdida (Lc. 15:4).
En segundo lugar, el pastor nos da des­canso; dice el Salmo: “en lugares de de­licados pastos me hará descansar". El buen pastor nos conoce, y conoce nuestras limi­taciones. El sabe cuándo es tiempo de des­cansar y cuándo es tiempo de andar.
En tercer lugar, Dios, como buen pastor, nos da una provisión diaria: “Junto a aguas de reposo me pastoreará." Delica­dos pastos, es la comida, y aguas de repose es nuestra bebida.
En cuarto lugar, encontramos una renova­ción y estímulo de parte del pastor. Al es­tar cansado y abatido, dice el salmista: "confortará mi alma”.
También, en quinto lugar, el buen pas­tor nos da la dirección: “Me guiará". Esto es interesante porque es por voluntad pro­pia, no a fuerzas. En Juan 10:3-4, vemos que el buen pastor saca a las ovejas y va delante, no está detrás, sino enfrente; guiándolas siempre de la mano.
En sexto lugar, el buen pastor nos da la instrucción, adiestramiento y discipli­na; dice el versículo 3: "Me guiará por sendas de justicia por amor a su nombre". También nos da la motivación para metas.
En séptimo lugar, nos da seguridad y protección; dice el salmista: "No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento". La vara y el cayado eran cosas que el pas­tor usaba en aquel tiempo; la vara servía para defenderse de los lobos y también pa­ra sostenerse en caso de caída. El caya­do se usaba para sacar del hoyo a las ovejas.
En último lugar, el buen pastor da el compañerismo personal y la amistad. Dice el salmista "porque tú estarás conmigo". Estando con Cristo nada nos faltará.
El espíritu del pastor verdadero, no es de superioridad, sino de cuidado fraternal.

TERCERA ILUSTRACIÓN.
La ilustración del Hijo, según el Dr. Brister. Aquí encontramos que somos miembros de la familia de Dios (Ro. 8:16,17; Gál. 6:2,5; Ef. 3:6; Tit. 3:7).
Como miembros de la familia de Dios, tenemos el privilegio de trabajar juntos, en armonía; porque somos de la misma grey; somos ovejas del Pastor del buen Pastor.

IMPORTANCIA DEL MINISTERIO PASTORAL.
En estas clases de Cuidado Pastoral es­tamos pensando sobre el papel del pastor y mencionamos la vez pasada las palabras de Cristo a Pedro: "apacienta mis ovejas" Y lo que nosotros debemos entender bien en el significado de estas palabras es que cuando Cristo se dirigió a Pedro así, no se trataba de los corderos o las ovejas de Pedro; sino de las ovejas y los corderos de Cristo Jesús. Aunque a veces decimos "mi iglesia", sabemos, por supuesto, que se trata de la iglesia de Cristo y no la nuestra,
La importancia del ministerio pastoral resalta tanto en el libro de los Hechos como en las Epístolas. Muy pronto en la iglesia de Jerusalén aparecían los ancianos en colaboración con los apóstoles. Y tene­mos que ver lo que pasó en el capítulo 6 del libro de los Hechos, cuando escogieron a los siete hombres llenos de fe y del Es­píritu Santo para servir en las mesas.
Sabemos que los ancianos no siempre han trabajando con los apóstoles. En Hechos 11: 30 dice:"le cual en efecto hicieron, enviándola a los an­cianos por mano de Bernabé y de Saulo." Este caso se refiere al socorro que iban a llevar a los hermanos en Judea.
Casos en los que los ancianos y los após­toles trabajaban juntos lo encontramos por ejemplo cuando Pable y Bernabé tuvie­ron una discusión no pequeña con ellos (Hch. 15:2; 6. Se dispuse entonces que Pablo y Bernabé subiesen a Jerusalén con los apóstoles y los ancianos para tratar esta cuestión. Sabemos que en esta época los apóstoles eran doce, va que Matías ha­bía tomado el lugar de Judas (Hch. 1:26).
Parece que Pablo iba a ser el apóstol número doce, pero los otros en su urgencia, nombraron a Matías para servir como apóstol; después de esto no se sabe más de Matías.
Luego sabemos que Bernabé y Pablo constituyeron ancianos en su primer viaje misio­nero "Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayu­nos, los encomendaron al Señor en quien habían creído" (Hch. 14: 23). Es interesante ver que no constituyeron pastores, sino que usaban la palabra "ancianos".
Hay dos palabras en el griego que signi­fican "ancianos"; uno es anciano de edad y el otro, alguien con experiencia y ma­durez en el evangelio. Esta fue la idea aquí; a veces la misma persona puede ser un anciano espiritualmente hablando y un anciano por su edad; pero en este caso yo creo que Pablo y Bernabé estaban buscando hombres de madurez espiritual al usar la palabra "anciano".
También en Hechos 20: 17,28. "Enviando, pues, desde Mileto a Efeso, hizo llamar a los ancianos de la iglesia." "Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha pues­to por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre."
Nos dice aquí, obispos en lugar de ancianos. Vemos que había en la iglesia primi­tiva varios puestos: ancianos, pastores, obispos y también diáconos, pero el enfo­que teológico sobre los pastores fue que eran también maestros.
En la lista que encontramos en la prime­ra carta de Pablo a Timoteo sobre los re­quisitos para ser obispos, encontramos que si alguno desea el oficio de obispo, debe llenar una lista de requisitos.
En el mismo capitulo hay también una lista sobre los requisitos que deben llenar los diáconos. La única diferencia marcada entre los requisitos de un obispo o pastor y los requisitos para un diácono es que el obispo o pastor, sea apto para enseñar. Es muy conveniente subrayar esta única diferencia en la lista de requisitos para un obispo y para un diácono.
Por supuesto tenemos una diferencia muy pequeña, dice que el obispo no dado al vino 1 Ti. 3 y por lo que se refiere al diácono dice: "no dados a mucho vino" 1 Tim.3: 8.
En cada país hay una manera particular de observar esta doctrina de la Biblia. En España, por ejemplo, todos los cristia­nos toman vino y también fuman; aun los pastores.
En Efesios 4:11 encontramos la lista de los oficios en la iglesia: Apóstoles, profetas; evangelistas, pastores y maestros; y en la cartas pastorales tenemos los requisitos de ancianos, obispos y diáconos. Tenemos una lista en 1 Timoteo y otra en Tito.
Pedro se identifica con los pastores. "Ruego a los ancianos que están con vosotros, yo anciano también con ellos y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada; Apacentad la grey de Dios, (usando las mismas pala­bras del Señor Jesucristo), que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey" 1 Pd. 5: 1-3
Entonces, esto concluye o termina nues­tro estudio teológico sobre lo que signifi­ca el pastor; ahora sabemos que el Nuevo Testamento y en la iglesia neotestamentaria todos los puestos estaban casi iguales, solamente por la experiencia de los siglos pasados hemos venido haciendo distinciones.
Los presbiterianos tienen ancianos tam­bién obispos y diáconos; pero la idea que recibimos del Nuevo Testamento, es que no había distinción alguna en todos estos puestos en la iglesia. No fueron nada más para llenar lugares, sino que fueron para llenar necesidades dentro de la igle­sia. Había necesidad de tener a alguien para servir como pastor y el pastor usualmente, uno de los ancianos, entonces fue el pastor de toda la iglesia.
Lo que sí siempre encontramos es la palabra ancianos en plural, varios líderes de la iglesia, pero su liderazgo no fue por causa de un honor sino por la necesidad de tener a alguien sobre todos los cristianos.

CARACTERÍSTICAS CO­MUNES EN LA VOCACIÓN CRISTIANA.
Discutire­mos, como parte de la vocación cristiana en ambos sexos misioneros, maestras, etc. Todos los miembros de la iglesia tenemos estas características comunes.
1. El Señorío de Cristo en la vida de todos los creyentes.
En el Nuevo Testamento encontramos la expresión del Señor y Salvador. El tiene que ser nuestro Salvador antes de que pueda ser nuestro Señor. Entendemos que al acep­tarlo, no fue solamente como nuestro Salva­dor sino también como nuestro Señor y amo de nuestras vidas. Como Pablo usa esta ex­presión en sus cartas: "esclavo de Jesucristo", no tenemos nuestra propia pertenencia somos esclavos de Jesucristo.
2. El Llamamiento a una vida recta.
Algunos muchachos estaban discutiendo acerca de su pastor y uno dijo: "El pastor es un hombre bueno" y el otro muchacho dijo "Sí, pero la iglesia le paga a él para que sea bueno". Este no es el principio nues­tro, nosotros todos tenemos un llamamiento a una vida recta, una vida buena, y no nos portamos así porque nos paguen.
3. El deseo de rendir un servicio no egoísta.
Podríamos decir también, un servicio sa­crificial. No estamos trabajando para nuestra propia gloría ni para nuestro propio bien, sino por el bien de todos y para el bien de la iglesia.
4. Una compunción interior.
Un deseo interno, algo que viene de den­tro de nosotros y que nos mueve a partici­par en la obra del reino de Dios, pastor y miembros de la iglesia todos.
5. La convicción de un propósito divino y de un plan divino para cada individuo.
Sabemos que cada vida tiene un plan de Dios, no solamente los miembros de la igle­sia o los líderes de la iglesia tienen un plan divino y un propósito divino para sus vidas; sino todos.
6. La creencia de que el propósito de Dios toda la vida, es sagrada y nada secular
Vemos en el primer siglo la distinción; la división entre pastores, los ministros y los laicos; pero tenemos la creencia de que no hay tal división. Todos estamos ha­ciendo el propósito de Dios.
7. El ministerio singular.
Tenemos como obreros de Dios un minis­terio singular; en primer lugar, tenemos una revelación, y ¿cuál es esta revelación singular? La Biblia nos habla de Cristo como la revelación singular de Dios. En segundo lugar tenemos una Institución singular: la iglesia cristiana. En ter­cer lugar, tenemos un llamamiento singular para ser los voceros de Dios y los profe­tas de Dios; los sacerdotes de Dios, los evangelistas de Dios y los pastores de Dios.
El Dr. Brister, en su libro sobre cui­dado pastoral nos dice que hay tres moti­vos bíblicos del ministerio y son:
1. La ilustración del siervo o diáconos.
La palabra griega "diakonía" significa ministro o siervo. Los miembros de las primeras iglesias efectuaban una variedad de servicios según los dones, sin pensar en el oficio del prestigio. No sabían na­da entre distinciones de los laicos y se­gún 1 Pedro 2:5,9 dice: "Vosotros también como piedras vivas, sed edi­ficados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espiritua­les aceptables a Dios por medie de Jesu­cristo," y "Mas vo­sotros sois linaje escogido, real sacerdo­cio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;" un sacerdocio real.
También, hablando sobre la idea de ilustración de siervo, como motivo bíbli­co del ministerio, la autoridad concedida a ciertos dirigentes surgió no de su supe­rioridad en la iglesia, sino de su dedica­ción al servicio. En nuestras iglesias tenemos diferentes tipos de pastores; hay pastores dedicados a la obra del Señor que siempre están pastoreando una iglesia ac­tiva; una iglesia que está progresando, una iglesia que está fundando nuevas misiones y centros de predicación, etc. Pero también tenemos otros hermanos que se llaman pastores y que no tienen la misma dedicación a la obra.
2. La ilustración del pastor. Isaías 40: 1-11 es un hermoso pasaje que describe desde el Antiguo Testamento el papel del pastor de Dios. Hay que subrayar lo que dicen los versículos 1 "Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios, 2: de­cidle a voces que su tiempo es ya cumpli­do, que su pecado es perdonado, 3 Voz que clama en el desierto: preparad el camino de Jehová, 6 Voz que decía: da vo­ces. Y yo respondí: ¿Qué tengo que decir a voces? Que toda carne es hierba y toda su gloria como la flor del campo, 9, 10 Súbete sobre un monte alto, anunciadora de Sión; levanta fuertemente tu voz, anuncia­dora de Jerusalén; levántala, no temas; di a las ciudades de Judá: íVed aquí al Dios vuestro! He aquí que Jehová el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará; he aquí que su recompensa viene con él, y su paga delante de su rostro. La ilus­tración en el versículo 11 ya la hemos comentado en la sección anterior; cabe insis­tir que este es un cuadro muy tierno del papel del pastor que nos conmueve profunda­mente al leer: Como pastor apacentará a su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará sua­vemente a las recién paridas.
Vemos la ilustración de Dios como el pastor, y también tenemos quizá el mejor ejem­plo como motivo bíblico en el Salmo 23. También Isaías 53: 7 dice: “Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como corde­ro fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca." Las ovejas son inde­fensas, ellas son seguidoras. En el orien­te cercano los pastores de ovejas siempre van delante de ellas y no detrás del reba­ño como se acostumbra en México. Las ove­jas tienen la tendencia a descarriarse y a apartarse (Is. 53:6) pero según el Salmo 23 bajo el cuidado del pastor, a las ovejas no les falta nada.

CONCEPTO BÍBLICO DEL PASTORADO.
Sabemos que la predicación es solo una fase del pastorado; que el pastor tiene que hacer muchas otras cosas, y desligada del contacto directo ce los oyentes, la predi­cación puede convertirse en un mero ejer­cicio intelectual. Los miembros de una iglesia hacían de su pastor: “Durante seis días de la semana es invisible y el domingo es incomprensi­ble". Con esto querían decir que durante la semana, la congregación no podía ver a su pastor y el domingo no podían entender­lo.
El mejor sermón, a veces es difícil de poner en práctica. Hay que predicar, pero también hay que estar con la gente. De Pa­blo leemos "...y como nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas”, "...así como tam­bién sabéis de que modo, como el padre a sus hijos, exhortábamos y consolábamos a cada uno de vosotros," (Hch. 20:20; 1 Tes. 2:11).
En los primeros siglos de la iglesia se dio mucha importancia a la obra pastoral. En la página 10 del libro Ministros de Je­sucristo, escrito por José M. Martínez dice "Solo en la medida que veamos la obra pastoral de Cristo mismo como parte del conjun­to de su obra redentora, podremos compren­der rectamente la primacía de su propia labor pastoral, así como el carácter pas­toral de la iglesia."
La iglesia no tiene función pastoral propia si los cristianos no son llamados a ser pastores. Del mismo modo que hay un sumo sacerdote, así hay solo un buen pastor; sin embargo, pertenecer a la iglesia de Cristo equivale a estar comprometidos en su obra sacerdotal; es únicamente en este sentido que pódenos hablar de pastores cristianos.

Preguntas sobre el material básico.

1. Escriba usted las ocho cualidades que debe tener tm pastor.

2. Escriba tres textos bíblicos que hablen del Señor como Pastor.

3. ¿Cuáles son los dos significados de la palabra "anciano" en el NT.?

4. ¿Cuál es la única diferencia que encontramos en las listas de requisitos de los obispos y los diáconos?

5. Haga usted la lista de las siete características comunes de la vocación cristiana.



Lección 2

Introducción.

En la lección número uno iniciamos este estudio del CUIDADO PASTORAL considerando algunos términos que dan nombre a nuestra materia. Hemos atendido algunos puntos en relación al papel del pastor y los ejemplos que nos proporciona la palabra de Dios; básicamente el de nuestro Señor Jesucristo.
No preténdenos de ninguna manera agotar argumentos que pongan de manifiesto la importancia que reviste para una persona llamada de Dios para dedicarse al honroso y sagrado deber de servir como pastor. Al continuar con este tema, en esta lección deseamos que el estudiante siga las impresiones que finalmente pondrán en su persona la firme convicción de cubrir su tarea pastoral en amor y servicio que nuestro Padre canalizará finalmente en bendición a favor de los que forman su Santa grey y para la gloria de su nombre.
Al estudiar las ventajas de la misión pastoral, queremos destacar cómo estas vienen como bendición tanto para la iglesia como para el pastor mismo; así hemos de vivir la realidad de que como dice el himnólogo: “Pla­cer verdadero es servir al Señor; no hay obra más noble, ni paga mejor. Servirle yo quiero, con fe y con amor; Servirle prometo desde hoy”.

VENTAJAS DE LA OBRA PASTORAL.
1. La obra pastoral aumentará los conocimientos relativos a la naturaleza huma­na. La necesidad más grande de la gente es conocer del evangelio de salvación.
2. Aumentará los conocimientos relativos a los anhelos de los miembros de su igle­sia. Sus objetivos como cristianos y como personas en general.
3. Aumentará los conocimientos del pastor relativos a las inquietudes y necesida­des de los miembros de su Iglesia. Sobre sus necesidades espirituales, morales, físicas, etc.
4. El verá las luchas de quienes le rodean y saber, por la visitación,
Cómo enrique­cer su semillero homilético y sus expe­riencias para poder predicar a la congrega­ción, algo que les dé consolación, esfuerzo e inspiración.
Si una persona es callada y no tiene la confianza necesaria para entablar un diálogo con ella, lo mejor será averiguar qué es lo que más le gusta a esa persona y la próxima vez empezar la conversación partiendo de eso.
Es necesario, además conocer el estado de salud de la persona.
Conocer las circunstancias familiares, en muchos casos no solamente vive la familia sino también la suegra, los abuelos, etc., todo lo que afecta la vida de la familia.
Conocer las características de su situación laboral, donde trabaja la persona, en qué consiste su trabaje, etc.
Podrá conocer el testimonio de conversión de cada miembro, su experiencia espiritual, hace cuánto tiempo conoce al Señor, y qué crecimiento ha tenido desde entonces.
Si hacemos un estudio sobre el pastorado a la luz de la escritura, encontramos en el AT a Dios cono el guía, como el pastor, como el protector de Israel. Quizá el pasa­je más famoso y conocido se encuentra en el Salmo 23, donde nos dice el salmista David: "Jehová es mi pastor nada me faltará, en lu­gares de delicados pastos me hará descansar, junto a aguas de reposo me pastoreará; con­fortará mi alma, me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tu estarás con­migo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”.
Siguiendo este mismo pensamiento encontramos los Salmos 28:9; 74:1; 78:52; 80:1; 95:7, Salmo 100:3.
Tam­bién en los profetas encontramos por ejemplo Isaías 40:11 "Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará sus corderos, y en su seno, los llevará, pastoreará suavemente a las recién nacidas." En Ezequiel 34:15-16: "Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Jehová el Señor. Yo buscaré la perdida, y la haré volver al redil la descarriada, vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil; mas a la en­gordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con justicia."
También se usa esta figura, en el AT para dirigentes políticos del pueblo, pero estos mayormente eran malos en su misión. En Jeremías 2:8, vemos un ejemplo: "Los sacerdotes no dijeron; ¿está Jehová? y los que tenían la ley no me conocieron; y los pastores se revelaron contra mí, y los profetas profetizaron en nombre de Baal, y andu­vieron tras lo que no aprovecha." Jeremías 10:21:"Porque los pastores se enfatuaron y no buscaron a Jehová; por tanto no prosperaron, v todo su ganado se espar­ció." Jeremías 23:1-4: "¡Hay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño! dice Jehová.

CUALIDADES PERSONALES EN EL MINISTERIO PASTORAL.
Existe una palabra que lo resume todo: SIMPATÍA, hay mucho sufrimiento en el mundo y muchos de les miembros de nuestras iglesias, sufren por diversos motivos, por eso nosotros tenemos que desarrollar la cualidad de la capacidad de simpatizar con éstas de lo contrario no estaremos cuidando de ellas como pastores.
1. La sencillez. Debemos aprender a ser mansos y humildes de corazón, esto quiere decir que debemos ser sencillos, no debemos engañar a nadie, nuestro Sí debe ser Sí, y nuestro No debe ser No; vivir una vida sencilla, tener un corazón sencillo como nues­tro Señor Jesucristo. Debemos mantener la sencillez en todo momento, sin excepciones; el ministro ha de mostrarse siempre sencillo y accesible, nunca con aires de superioridad porque se nos cierran las puertas de acceso.
2. El buen trato. Hay que tratar a ca­da persona como individuo, así como un médi­co no puede dar la misma medicina a todo el mundo, nosotros debemos dar a cada persona un trato especial.
3. Discreción. Es algo privado, tanto los pastores como los médicos recibimos in­formación muy privada, y sin embargo, he oí­do a pastores usar, para sus sermones, casos muy íntimos que les confiaron como secreto pastoral.
4. La imparcialidad. Nadie debe acusar­nos de favoritismos, podemos tener amigos porque todo el mundo necesita de ellos, pero debemos tratar a todos por igual, ser impar­ciales en todo.

DIMENSIONES DE LA OBRA PASTORAL.
Lo mismo que para hacer un mueble, para la obra pastoral, también es necesario tener y conocer las dimensiones.
1. Su amplitud. En el ministerio tenemos una amplitud grandísima para cuidar personas no hay límites, las dimensiones del ministe­rio rebosan fronteras, todo depende de nues­tra visión.
2. La duración. Esto es la permanencia de la obra pastoral, la cual depende del Espíritu Santo, de Dios, El es la persona que nos di­rige, pero también depende de nosotros mis­mos, de cómo conocemos la voluntad de Dios para nuestras vidas.
3. La profundidad o dimensión de las obras. Muchas veces en nuestro ministerio somos muy superficiales en cuanto al trabajo, nos preocupamos en cosas vanas y descuidamos nuestra vida espiritual, o muchas veces hablamos a las personas de la importancia que tiene para la vida del cristiano la Oración o la lectura de la Biblia, pero nosotros mismos des­cuidamos estos aspectos, no sabiendo que es demasiado peligroso hacerlo porque eso puede conducirnos al fracaso.
Vemos que es necesario compartir nuestro tiempo con los hermanos pero también separar un tiempo para nosotros, para nuestros ejercicios espirituales, de lo contrario estaremos abriendo las puer­tas para que entre Satanás. No debemos olvi­dar que el fracaso de un pastor es más grande que el de cualquier otra persona, porque so­mos líderes, porque todo el mundo nos está mirando, están pendientes de nuestros éxitos o fracasos.

CARÁCTER DEL MINISTERIO
Ser ministro de Jesús, no garantiza la po­sición de un carácter equilibrado. La palabra "carácter" proviene del griego "charasso" y quiere decir grabar. El carác­ter no es la personalidad, sino una propiedad de la misma; en el diccionario la palabra ca­rácter significa: índole o condición de una persona, modo de ser, o genio de una persona.
Todos los hombres tenemos carácter, puede ser este fuerte o débil, constante o inconstante, manso o iracundo. Hay tres cosas que influyen en el carácter:
1. Temperamento. Es una combinación de riesgos heredados que uno recibe de sus pa­dres al momento de la concepción.
2. Niveles morales intuitivos y la concien­cia. Sabemos que todo ser humano posee un sentido intuitivo del bien y del mal. La Biblia dice que cada persona posee una conciencia que los acusa o los defiende: "Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razo­namientos (Ro. 2:15).
3. La preparación de la infancia: Vamos a ver 4 cosas bajo este punto de vista:
a. El amor paternal, no se refiere solo el amor del padre, sino también al de la madre. El amor durante la infancia es de mucha necesidad, dicen los psicólogos que muchos cri­minales actúan así porque les faltó amor de los padres.
b. La disciplina paternal: Muchas veces pensamos que si amamos a nuestros hijos no debemos castigarlos, pero esto es el error más grande ya que solo el que realmente ama castiga. En la Biblia vemos ejemplos sobre es­to, Proverbios dice: "Castiga tu hijo en tanto hay esperanzas mas no se apresure tu alma a destruirlo”
c. La instrucción de los padres. Instruimos a nuestros hijos con cariño, con amor, con entendimiento. En Proverbios 1:8-9 leemos: Oye hijo mío la instrucción de tu padre y no desprecies la dirección de tu madre, porque adorne de gracia serán a tu cabeza y collares a tu cuello”.
d. El ejemplo paterno: Muchas veces actua­mos sin saber que estamos siendo ejemplo pa­ra nuestros hijos podemos imaginar la frus­tración de un niño cuando su papá le pide haga algo y llegado el momento el papá actúa de manera contraria a lo que enseña.
Debemos vivir de acuerde a nuestras pala­bras, actuar de acuerdo a nuestras creencias y de acuerdo al ejemplo que demos a nuestros hijos. Muchas veces tenemos falta de sabi­duría para desenvolvemos entre tal y cual circunstancia, mas debemos apropiarnos de las promesas de nuestro Señor cuando nos dice por ejemplo en Santiago” si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría pídasela a Dios, el cual dará abundante-ente v sin re­proche, pero pídala con fe no dudando nada”.

INDICE DE UN CARÁCTER EQUILIBRADO
1. Debemos conocernos y aceptamos taL y como somos realmente. Muchas veces tenemos un concepto demasiado alto de nosotros mismos; es bueno, además, saber cómo me ven los de­más, y sobre todo cómo somos cuando estamos solos.
2. No tener celos. El celo oculta muchas cosas bajo una máscara, a veces podemos ser celosos del éxito de nuestros consiervos del ministerio.
3. No tener orgullo excesivo de la congregación. Por ejemplo no debemos pensar en nuestra denominación como que es la mejor de todas, que sólo en nuestra iglesia está la vida eterna.
4. No debemos desanimarnos. El desánimo perjudica mucho nuestro ministerio como obreros de Dios; no podemos hacer decisiones sabias cuando estamos desanimados, no podemos preparar un sermón eficiente, visitar o planear el programa de la iglesia.

PREGUNTAS SOBRE EL MATERIAL BÁSICO.
1. Cite cuatro ventajas de la Obra Pastoral.
2. Escriba las cuatro cualidades personales del ministerio pastoral.
3. ¿Cuáles son las tres dimensiones de la Obra Pastoral?
4. Nuestra lección habla de tres clases que influyen en el carácter del ministro ¿Cuáles son?
5. Al hablar de la preparación en la infancia, nuestra lección cita cuatro cosas que intervienen ¿Cuáles son?
6. ¿Cuales son los cuatro índices de un carácter equilibrado?

Lección 3

EL PASTOR Y SU RELACIÓN CON DIOS

Este tal vez sea el factor más importan­te. El zapatero arregla las suelas de los zapatos de otras personas y muchas veces sus mismos zapatos necesitan arreglarse, esto significa que muchas veces tenemos la tendencia de hablar de Cristo a otras personas cuando en reali­dad nuestra propia vida no está en completa dependencia de Dios. El pastor debe recordar que él es una persona escogida por Dios para realizar una tarea especial.
Hay personas y ministros que equiparan la vida espiritual, con la multitud de actividades, cuando en realidad las actividades no pueden tomar el lugar del Espíritu Santo en nuestras vidas; nos ocupamos de muchas actividades, reuniones en la iglesia todas las noches, y durante el día estamos muy ocupados en la obra del Señor, pero todo esto no puede remplazar al ejercicio de una vida espiritual, una vida controlada por el Espíritu Santo.
El pastor debe recordar el deber de concentrarse en la vida y el ministerio, concentrar sus energías en las cosas prioritarias, no podemos desperdiciar energías en las cosas que no son vitales para la fe cristiana.
En el primer libro de los Reyes 20:38-40 leemos: Y el profeta se fue, y se puso delante del rey en el camino, y se disfrazó, poniéndose una venda sobre los ojos. Y cuando el rey pasaba, el dio voces al rey, y dijo: Tu siervo salió en medio de la batalla; y he aquí que se me acercó un soldado y me trajo un hombre, diciéndome: Guarda a este hombre, y si llegare a huir, tu vida será por la suya, o pagarás un talento de plata. Mientras tu siervo estaba ocupado en una y en otra cosa, el hombre desapareció. Entonces el rey de Israel le dijo: Esa será tu sentencia; tú la has pronunciado.
Las palabras más importantes que debemos considerar son: "Y mientras tu siervo estaba ocupado en una y otra cosa el hombre desapareció”. No podremos decir a Dios de vez en cuando “¡oh Señor! Mientras tu siervo estaba ocupado en una y otra cosa, no pude hacer tu voluntad".
El ministro debe recordar además que tiene el deber de progresar, no podemos quedar nos en un solo lugar en la vida cristiana, en la vida espiritual, siempre debemos pro­gresar, alguien ha dicho: “Oirán mejores sermones cuando sean hechos por mejores predicadores." Nosotros podemos decir: "Reci­birán mayor cuidado pastoral cuando sea he­cho por mejores pastores".
Quisiera sugerirles una cosa: Al estu­diar la Biblia al preparar sus sermones, es una buena idea estudiar devocionalmente, esto es, con la meta de aplicación personal, primeramente; si estamos preparando un ser­món el mensaje ha de ser para nosotros y luego para los que nos escucharán.

EL PASTOR Y EL EVANGELISMO.
El apóstol Pablo nos dice en 2 Timoteo 4:5: "Haz obra de evangelista, cumple tu ministerio”.
El hombre que ha sido llamado para ser pas­tor maestro no predica como uno con llamamiento a Evangelista, son dones distintos. El pastor trata de hacer todas las tareas de evangelismo, pero el tiene el derecho y deber de instruir a sus miembros, en la ta­rea de ganar almas para Cristo; alguien ha dicho: "No son los pastores los que hacen más ovejas, sino las ovejas las que hacen más ovejas". Por supuesto los pastores cuidan e instruyen a las ovejas, pero la tarea de ganar almas para Cristo ha de ser tarea de todo creyente.
El hacer obra evangelística, quiere de­cir, que vamos a llevar a unos miembros con nosotros, a hacer la visitación, especial­mente si vamos a visitar un hogar con la intención de hablarles del Señor Jesucristo. El mejor plan que se ha desarrollado para ayudar a los miembros de nuestras iglesias, es el plan TEA consiste en tener una preparación o taller, de tres días, y a la cuarta y quinta noche salir a evangelizar.

EL PASTOR Y LA ORACIÓN.
En el capítulo seis del li­bro de los Hechos, en los primeros siete versículos encontramos lo que pasó en la iglesia primitiva de Jerusalén cuando los griegos, miembros de la iglesia murmuraban contra los Hebreos de que las viudas eran desatendidas en la distribución diaria, en­tonces los doce apóstoles convocaron a la multitud de los discípulos y les dijeron: "No es justo que dejemos la palabra de Dios para servir a las mesas buscad, pues hermanos, de entre vosotros, a siete herma­nos de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo, y de sabiduría a quién encarguemos este trabajo", ''Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra". Tenemos pues que formar la disciplina de la oración".
Mencionaremos algunos pensamientos sobre la oración, en cuanto a la vida pastoral
En primer lugar, la Oración es nuestra respuesta al carácter de Dios (Sal. 145:3); y respondemos al carácter de Dios, en pri­mer lugar dándoles las gracias (Sal. 116: 12-17a).
Pero también encontramos la respuesta al carácter de Dios, en la confesión, en la oración (Sal. 51:1 y en He. 4:16). Hay otra parte en respuesta al carácter de Dios en la oración, es la Intercesión, la cual es muy necesaria (Sal. 28:9 y Col. 4: 12). Finalmente hablando de nuestra respuesta al carácter de Dios, tenemos la petición (Mt. 7:11).
Entonces al orar deberíamos seguir este plan:
1. Alabanza dando gracias a Dios.
2. La Confesión.
3. La Intercesión.
4. La Petición.
También nuestra oración es la respuesta a la voluntad de Dios, siempre estamos bus­cando la voluntad de Dios, o hemos de bus­car la voluntad de Dios. Cuantas veces planeamos un programa en la iglesia y hacemos todos los planes, sin ponernos de rodillas para pedir, en primer lugar, la voluntad de Dios.
Es además la respuesta a la invitación de Dios para el compañerismo (Sal. 27:¿-8). Es una invitación de Dios para el descanso 1 Pd. 5:7, echando toda nuestra ansiedad sobre El, porque El tiene cuidado de nosotros. Otra parte a la respuesta a la invi­tación de Dios, es el esfuerzo, y encontra­mos estas palabras tan hermosas en Isaías 40:31 "Pero los que esperan en Jehová, ten­drán nuevas fuerzas, levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansarán, ca­minarán y no se fatigarán".
El orden de estas palabras, es importan­te: Los que esperan en Jehová tendrán nue­vas fuerzas, LEVANTARAN alas como las águi­las, luego van a CORRER, luego a CAMINAR. Va de lo más difícil hasta lo que todo el mundo puede hacer.
Lo último que debemos hacer en respuesta a la invitación de Dios, es una invitación a Dios pidiendo su protección y ayuda.
Leemos en Salmo 40:1-2 "Pacientemente esperé en Jehová y se inclino a mí, y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lo­do cenagoso, puso mis pies sobre peña y en­derezó mis pasos".

SECRETOS DE LA ORACION
1. Hay que poner los ojos en Dios, no en nuestras peticiones.
Muchas veces estamos pensando en nuestros planes, nuestros deseos, nuestras necesidades y sabemos que Cristo Jesús dice que no hay que pedir por la vida, la comida, ni la ropa, porque Dios sabe que necesitamos estas cosas, pero sí debemos pedir porque el reino de Dios sea una realidad en nuestras vidas y en la de nuestros conocidos.
2. Que la oración sea nuestra preferencia y no el último recurso. Generalmente hacemos todo y al final oramos. La oración siempre debe tomar el lugar, pidiendo la voluntad de Dios en cuanto a los planes que estamos ha­ciendo.
3. Orar más por causa de la convicción que tenemos. Esto quiere decir que no debemos orar sólo cuando estemos en necesidad, sino convencidos de que la oración es la base de todo, es lo más importante, tanto como el respirar.
Hay personas que solo asisten al templo cuando tienen problemas, o que ora cuando tiene gran necesidad.
4. Orar llenos de alabanza.
5. Orar por cosas específicas. Si oramos por cosas generales el Señor nos oye, pero es necesario especificar nuestras necesida­des.
6. Orar en el Espíritu, orando en el Espíritu significa para mí, orando con la direc­ción del Espíritu Santo, porque El nos ayuda a orar.

GUIA PARA LA ORACIÓN
1. La alabanza. Hebreos 13:15, Sal. 34:l-3 Su bondad, su paciencia, su amor, su sa­biduría, su grandeza, su poder, su santidad, su gracia.
Tenemos que dar una oportunidad para que el Señor hable a nuestros corazones; tenemos que escuchar sus instrucciones.
2. La acción de gracias. Fil. 4:6; 1 Tes. 5:18.
Podemos dar gracias a Dios por muchas cosas; por nuestra casa, la comida, la ropa, una cuenta da ahorros, por las bendiciones fí­sicas, etc.
3. La Confesión. Fiel y justo son dos palabras importantes en nuestro arrepentimiento cuando confesamos nuestros pecados a Dios (1 Jn. 1:9).
El Espíritu Santo nos revela nuestros pecados. Tenemos varias clases de pecados: De palabra, de hecho, de pensamiento, de comisión, de omisión.
Como dice la epístola a los Hebreos 12:1: por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testi­gos, despojémonos de todo peso y del peca­do que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante."

PREGUNTAS 1 Juan 1:9 SOBRE EL MATERIAL BÁSICO.
1. ¿Cuales son los cuatro pasos del plan propuesto por esta lección para orar?
2. La lección da cuatro pensamientos en cuanto a la oración, ¿Cuáles son?
3. ¿Cuáles son los seis secretos que da la lección en cuanto a la oración?
4. ¿Cuáles son las tres guías para la oración que da la lección?5. Escriba las cinco clases de pecado que debemos confesar a Dios.

Lección 4

CÓMO CULTIVAR LA MENTE DEL PASTOR

Es necesario hacernos las siguientes pre­guntas.
1. ¿Las cosas que llegan a mi mente me van a ayudar física, mental y espiritualmente?
El apóstol Pablo dice en 1 Corintios 6:12. "Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen".
2. ¿Me va a dominar? No queremos ser esclavos de ninguna cosa, porque en Cristo Jesús somos libres; en el pasaje, en la última parte del versículo 12 leemos: “Todas las co­sas me son lícitas mas yo no me dejaré domi­nar de ninguna". Con esto sabemos que no de­bemos ser dominados de ninguna cosa del mun­do.
3. ¿Se caerán o tropezarán otras personas con lo que estoy haciendo? En 1 Corintios 8:12,13 dice: "De esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil con­ciencia, contra Cristo pecáis. Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano".
4. ¿Es para la gloria de Dios lo que estoy haciendo con mi vida? En 1 Corintios 10:31, dice: “Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la honra y glo­ria de Dios".

Al pensar en la manera de cultivar la mente, hay que considerar el uso del tiempo. Sabemos que tenemos 24 horas en el día, las cuales podemos aprovechar. Todo depende de cómo organicemos nuestro tiempo. Para muchos ministros son mejores las mañanas para hacer la correspondencia y los sermones, dejando la visitación para la tarde o la noche; pero hay una cosa que debemos hacer cuando apartemos la mañana el estudio: Es necesario avisar a la congregación. Si los hermanos no saben nada de nuestro horario, van a interrumpirnos con frecuencia. Por eso al ir por primera vez a una iglesia como pastor, además de ponerse de acuerdo con los hermanos sobre todo lo relacionado con el sueldo, casa pastoral, etc., debemos también ponernos de acuerdo con ellos sobre todo lo relacionado con las horas de oficina.

COSAS QUE DEBEMOS TENER EN CUENTA PARA MEJORAR NUESTRO MINISTERIO.

a. Tomar cursos formales con regularidad, como cursos en la universidad o algún instituto. El pastor debe estar actualizado en todo; debe estudiar algún idioma extranjero.
b. Enseñar algo regularmente. No solamente podemos hacerlo en nuestra misma iglesia, sino también podemos aceptar invitaciones de otras iglesias o pastores, para presentar un estudio bíblico o cualquier otra materia que deseen.
c. Ponernos en contacto con el mundo de afuera; o sea leer los diarios, para saber lo que está pasando en el mundo; leer revis­tas no solo evangélicas, sino también otras, como por ejemplo: "Selecciones", o "Tiempo”.
d. Escuchar la radio para así ganar informa­ción que nos va a ayudar en nuestro ministe­rio.

Alguien ha dicho que la mente del minis­tro es como una calculadora electrónica; po­demos hacernos la pregunta ¿Cómo funciona una calculadora electrónica? Sabemos que alguna persona tiene que "Programar" la calculadora con un conjunto de datos o instrucciones que servirán de norma o reglas, a partir de las cuales, la computadora, analizará la información que reciba posteriormente, para entonces actuar. Una vez que las instrucciones que sirven de base, estén establecidas y entregadas a la computadora electrónica, se puede proceder al siguiente paso que es la suministración de la información. Los expertos le llaman: "Alimentación". Siempre se califica la información proporcionada como “cruda”. Esto es porque la computadora aun no ha analizado la información. Este proceso de análisis se llama "Validación de la información".

Puede ser que la validez contenga errores pero para identificarlos la computadora tendrá que comparar cada uno con la información que se le ha provisto. Si la computadora encuentra un error en la información, la rechaza; pero si no hay errores, la computadora "fija" la información, en la memoria perma­nentemente, a esta función se le llama actualización. El último caso es dar salida a lo que el programa indica.

El concepto de la mente humana, de que es como una de estas computadoras electrónicas fue originado por el Dr. Erik Berne. Más tarde fue expuesto en detalle por el Dr. Harris Thomas, en su libro "Yo estoy bien, tú estás bien". Este libro ofrece la idea de que el ser humano tiene una estructura simi­lar a la de la computadora electrónica. En este mismo libro pedemos ver que "la mente humana es como una máquina con tres juegos diferentes de programas, con sus respectivas memorias, que consisten en diferentes cintas. Entonces, tendremos una cosa muy semejante a la computadora electrónica. La alimentación de esta nueva computadora, sería a través de los cinco sentidos, es decir; la vista, el oído, el olfato el gusto, el tacto. Esta alimentación sería puesta en el cerebro procesador y luego tendremos tres cintas, una sobre la otra; es decir, una cinta tendría el nombre del padre, la segunda el nombre del adulto, y la tercera el nombre del niño. Según los doctores Berne y Harris, cada persona, no importa la edad, lleva en sí la cinta padre, niño y adulto, pero hay que sa­ber que la palabra "padre" no significa "progenitor", ni la palabra "adulto" "madurez", y por supuesto "niño", no significa "infante”. Estos tres términos indican las tres clases de experiencia que uno ha vivido en la infancia.

Es interesante ver que el profeta, Ezequiel y el apóstol Pablo presentan ideas que se asemejan a este concepto del Dr. Berne. En 1 Cor. 14:20 leemos: "Hermanos, no seáis ni­ños en el modo de pensar, sino sed niños en malicia, pero maduros en el modo de pensar. En Ezequiel 18:2 dice: "¿Qué pensáis vosotros los que usáis este refrán sobre la tierra de Israel, que dice: Los padres comieron las uvas agrias y los dientes de los hijos tienen la dentera?". Vale mencionar lo que Pablo dice en Romanos 12:2 "No os conforméis a este si­glo, sino transformaos por asedio de la reno­vación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta".

EXAMEN DE CADA UNA DE LAS CINTAS.

La cinta del padre. Esta cinta contiene la autoridad, la severidad, a veces como un sabelotodo. Esta cinta se grabó en el cerebro con cosas impuestas, es decir, con cosas crudas. Son cosas que entraron sin ser comprobadas. Dicen los psicólogos que hasta los cinco años de edad, la persona graba en su cinta padre, lo que el vio a su progenitor hacer o decir; por ejemplo: Todos hemos oí­do palabras como: No te subas, no grites, no llores. Estas palabras se grabaron firmemen­te, lo mismo que las alegrías y tristezas que el pequeño ha observado en la vida de sus pa­dres. Lo más importante aquí es notar que el ni­ño toma todo sin comprobar: pues aún no tiene un punto de comprobación para hacer su validación. Por ejemplo: Si los padres le dicen al niño que es malo decir mentiras, le regis­trará en su cinta padre. Pero ¿que sucederá cuando el niño descubra que sus padres dicen ¡mentiras? Habrá un conflicto entonces entre la cinta padre en el niño.

La cinta del niño. Aquí encontramos todo lo positivo, todo lo bueno, lo bello, lo noble; estas cosas deben hacerse resaltar. Esta grabación es simultánea con la cinta padre. Re­sulta que el pequeño experimenta en sus adentros mientras está observando lo que pasa a su alrededor.

La cinta del adulto. Aquí tenemos la madurez, y el control, por sí mismo. Esta cinta adulto comienza a grabarse a los 10 meses, cuando el bebé empieza a darse cuenta que puede moverse, cuando por su pro­pia cuenta puede hacer algo. La cinta adulto entonces es un procese de información, en vez de una mera grabadora, ahí en el cerebro la información se la valida, transforma rechaza; la alimentación de la cinta adulta proviene de las cintas padre y niño, por lo cual podremos decir, que si la cinta padre y niño están en armonía se verá la cinta adulto, y por supuesto habrá menos conflictos en su proceso. Tenemos casos en los cuales una perso­na no mantiene separadas sus cintas padre y niño; esta persona tiene el adulto contamina­do. Encontramos también a personas con pre­juicios e ideas ilusorias. Los prejuicios surgen cuando la persona capta la información no válida, no comprobada del padre y la transmite a la salida como si fuera la verdad. Por ejemplo, tenemos el dicho ''Los indios son me­nos inteligentes que las demás personas". La idea ilusoria forma otra clase de contamina­ción. La base de ésta es el temor arraigado en el niño. Puede ser por medio del castigo brutal de los padres, o por orfandad, donde no hubo amor ni calor maternal. Entonces el adulto inventa cosas o situaciones que en realidad no existen, pero lo hace para buscar apoyo lógico.

CONCILIACIONES.

Definición. Es un encuentro entre personas; la base de este encuentro es un enlace social. Cada cosa, palabra, hecho, de una persona hacia otra, tiene una reacción. Por ejemplo: Dos personas adultas, usando misma cinta en su enlace, o conciliación; adulto 1 dice: "Buenos días", el otro contesta: "Buenos días”, el primer adulto pregunta: ¿Me dice por favor dónde está el Banco de México?, a lo cual tiene una respuesta: "Siga por esta calle hasta llegar al parque y verá el banco". Luego de eso, el consiguiente expresa agradecimiento, cada uno sigue su camino. Esto es una conciliación adulto a adulto.

La comunicación hay que mantenerla siempre abierta. Ejemplo de niño a padre: En este caso el niño es el esposo. Está hablando con su esposa. El hombre dice" "Me siento mal"; y la esposa le contesta: "Pobrecito cuidaré de que los niños no te molesten”. El esposo in­siste: "Esto es insoportable" pero la esposa le contesta: "Ya se te pasará. El esposo está esperando ser minado, está actuando come un niño, está pidiendo una atención especial. Está usando su cinta de niño pidiendo aten­ción.

Otro ejemplo, de padre a niño: En esta ocasión el padre es un niño de seis años, y su hermanita que está con él tiene cinco años. Ambos están, jugando. La niña se sube a la mesa de la cocina y el hermano mayor, temeroso de que la niña se cayera le dice: No hagas eso porque te puedes caer. La niña le responde: No importa yo quiero hacerlo. En este caso va de arriba hacia aba­jo.

Otro enlace entre dos personas es el pa­dre a su hijo joven. Es de mañana está desayunando. Padre: ¿por qué llegaste tan tarde anoche?: Hijo: Porque encontré algunos amigos del colegio y estuvimos conversando. Hasta aquí dos respuestas de adulto a adulto. Padre: ¿Parece que fue una conversación muy larga? Hijo: Cierto, hace tanto tiempo que no nos veíamos. En este caso todo se desarrolla a nivel adulto. El padre hizo la pregunta porque era el padre. Si el joven le hubiera contestado: No estuve haciendo nada malo, 'hubiera sido una respuesta de niño".

CONCILIACIONES NO COMPLEMENTARIAS O CRUZADAS.

Según estas conciliaciones, se cierran las puertas y no hay posibilidades de un entendimiento mutuo. Están dos esposos juntos, y de pronto el esposo dice a su esposa: Me siento mal. Esposa: Llamaré al médico en seguida. Esposo: No es necesario ya se me quitará. Aquí podemos ver la relación niño-padre, -"Me siento mal", "Llamaré al médico", pero es­ta vez el esposo utilizando la cinta del adulto dice: ya se me pasará, aunque empezó pi­diendo simpatía de parte de la esposa, ve que en realidad no es tan serio: entonces dice: ya se me pasará.

Aquí sí hay comunicación; pero veremos un caso en donde no hay comunicación. Se trata de Pedrito de 6 años y su hermanita Susana de 5 años; la hermanita se está subiendo a la mesa, entonces Pedrito le dice: Eso no se hace Susana. Susana: Tú no eres mi papá para regañarme. En esta ocasión se trata de hablar de arriba hacia abajo, en este caso las líneas están cruzadas, no hay comunicación.

Lo significativo de las conciliaciones cruzadas es que se corta la comunicación, bloqueándose todas las posibles salidas. Para evitar esto, debemos mantener las conciliaciones a nivel adulto, no dando respuestas inde­bidas. Hay ocasiones en que también nosotros necesitamos más palabras de aliento. Por ejemplo, en el case de la predicación. Bien podemos decirle al hermano que predicó: "Hermano, que bonito tu mensaje". Es necesario recordar que: Pedro: Es autoridad y disciplina. Adulto: Es la persona que puede comunicarse en el mismo nivel con la otra. Niño: Es todo lo positivo, todo lo bueno, to­do lo bello y noble.

Son muy importantes las relaciones que te­nemos entre personas. La próxima vez que tengamos una conciliación con alguien, tratemos de censar a qué nivel fue esta conversación, para poder cambiarla, la primera vez si es que fallarnos, vamos a hacer errores, no cabe duda; pero siempre debemos tratar de conse­guir el nivel en nuestro trato con otras personas.

PREGUNTAS SOBRE EL MATERIAL BÁSICO.
1. Esta lección dá varias recomendaciones para cultivar la mente del pastor. Favor de poner en lista cuatro de ellas.
2. Hay en nuestra lección sugerencias para mejorar el ministerio del pastor. Escriba usted cuatro de ellos.
3. ¿Cuáles son las tres cintas que según los Doctores Berne y Harris cada que cada persona lleva en sí?
4. Explique en qué consiste la conciliación complementaria o cruzada.


Lección 5
LA SALUD FÍSICA DEL MINISTRO

Se dan casos de pastores y ministros, que por no cuidar su salud, no pueden servir al Señor, o le sirven mal. La Biblia nos habla del cuerpo: “Sabien­do que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido” (Ro. 6:6); "Así que hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional" (Ro. 12:1). Para mí es solamente otra indicación de que el apóstol pone en alta estima la función del cuerpo en la vida del cristiano. (1 Cor. 3:24-27; 6:19).

ASPECTOS QUE HAY QUE CUIDAR PARA PROTEGER LA SALUD FÍSICA DEL MINISTRO.

La alimentación: Siempre la Biblia nos dice que hay que usar la templanza en nuestra ma­nera de comer. Muchos comen poco, y otros comen mucho; pero comiendo mucho o poco debemos tratar de tener en nuestra dieta algo de todo. Es necesario tener una dieta balanceada. Además debemos evitar condimentar los alimentos, los condimentos afectan el estómago y pueden causar úlceras. Como es lógico, un pastor no puede servir a su Señor con to­do su vigor, estando enfermo. También debe­mos evitar el comer mucho pan dulce porque engorda a la persona.
El capítulo 4 del libro " La Brújula para el ministro Evangélico", escrito por el Abraham Hernández, nos dice que no debemos pasar por alto el ayuno como un factor importante para la salud. El ayuno ayuda a eliminar las toxinas que se acumulan en el cuerpo; y que producen algunas de las enfermedades más comunes como la artritis, la arterioes­clerosis, el reumatismo, entre otras enfermedades.
Pero, no debemos abusar del ayuno para evitar las consecuencias.

EL DESCANSO: Todos sabemos las consecuencias que el cansancio físico puede causar; irritabilidad e ineficiencia en las próximas ta­reas. Como estudiantes sabemos que el cansancio puede provocar grandes problemas en los estudios. También, por causa del cansancio, se pueden originar accidentes. Los conductores que manejan por miles y miles de kilóme­tros, sin tener descanso, provocan acciden­tes.

EL EJERCICIO CORPORAL: Debemos practicar el ejercicio pero hacerlo con toda regularidad. De vez en cuando no es suficiente. Hay peli­gro en comenzar a hacer ejercicios vigorosa­mente sin acostumbrar el cuerpo poco a poco.

LA VISTA: Debemos cuidar la vista, tenemos solamente dos ojos. Podemos vivir sin uno de ellos; pero es difícil vivir sin los dos. Es necesario pasar revista del oculista por lo menos una vez al año.

LA VOZ: Todos necesitamos usar la voz, pero especialmente los ministros ya que necesitan usar la voz diariamente. Por eso debemos cuidarla y no forzarla. Es conveniente cu­rar nuestras gargantas si están enfermas.

EL RECREO: Es como una medicina para el or­ganismo debemos cultivar alguna actividad; en nuestras actividades existen algunos pasatiempos, que son buenos y nos ayudan a des­cansar, pero hay que recordar que todas las cosas en exceso son malas y debemos evitar­las.

LA ALIANZA DE LOS BUENOS HÁBITOS: Debemos, cuidar de nuestra apariencia física, conservando nuestro cuerpo bien lim­pio, usando un buen desodorante, llevando la ropa bien limpia y planchada, demostrando de esa manera que somos ministros del Señor, con una apariencia muy buena. Existen malos hábitos, como por ejemplo, el de hurgarse la nariz, hacer ruido con las llaves dentro del pantalón, hablar con la boca llena, poner codos sobre la mesa y otros. Todo esto debe­mos evitarlo porque somos ministros del Seño: y todo el mundo nos está observando, además debemos presentar al mundo un cuerpo saluda­ble, bien limpio porque la gente primero nos mira y luego habla de nosotros, y si tenemos mala presentación podemos bloquear nuestra relación.

EL MINISTRO Y SU HOGAR.

¿Cuánto vale una buena familia? Esto sería la base para un sermón en la Semana de la Familia que empieza con el día de las madres, y el texto es Efesios 5:21-6:3.
Una buena familia tiene:

1. Un espíritu sumiso. En los vv. 22-24 dice: las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el ma­rido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de su iglesia, la cual es su cuer­po, y él es su Salvador. Así que como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo." Hay que entender "que estar sujetas" no es dominio arbitrario ni esclavitud. Estar sujeta significa respeto, porque hay que dar respeto para poder recibir respeto.

2. Un matrimonio fuerte compuesto por personas iguales. Leemos en el v. 21: "Someteos unos a otros en el temor de Dios". Quiere decir que el marido tiene que someterse al temor de Dios y la esposa tiene que someterse al temor de Dios.
Los vv. 28-33 dicen: "Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus sismos cuerpos. El que ama a su mujer, así mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, por que somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mu­jer y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio; más yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia. Por lo demás cada uno de vosotros ame también a su mujer como así mismo y la mujer respete a su marido. Gálatas 3:28 nos dice: Ya no hay Judío ni Griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús."
Somos iguales. Como se ha dicho, el te­rreno alrededor de la cruz es plano; no hay lugar más alto que otro lugar alrededor de la cruz en Cristo Jesús tenemos igualdad.
Hablando sobre el matrimonio fuerte compuesto de personas iguales, hay que entender también que los papeles de espose y esposa son determinados por la fuerza de la personalidad. A veces, es la mujer la que tiene la personalidad fuerte y el hombre no; a veces, es el hombre que tiene la personalidad fuer­te y la mujer no. Pero sabemos que cada mu­jer, cada esposa quiere que su esposo sea la cabeza de la familia. ¡Ay¡ de nosotros cuando el hombre no toma el lugar de ser la cabeza, y tenemos problemas dentro de la familia, cuando el hombre no es de carácter fuerte, oí cuando la esposa no le permita ser cabeza de la familia.

3. Hijos Disciplinados. Ahora veremos Efesios 6:1-3, que dice: "Hijos obedeced en el Señor a nuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa para que te vaya bien y seas de larga vida sobre la tierra. Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor. Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo; no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios”. Se debe formar una buena familia en nuestra cultura o en cualquier cultura; la falta de disci­plina en la juventud de hoy en día, a mi pa­recer, no es la culpa de la juventud de hoy en día, sino culpa de los padres en no mantener la disciplina.

4. Unos padres responsables. El versículo clave para este es el 4: “ Y voso­tros padres no provoquéis la ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amones­tación del Señor". Esta es la idea de ser padres responsables. Que no estén siempre regañando y castigando a sus hijos. Algunos niños no oyen otras palabras en su hogar salvo palabras de regaño. Yo he visto esto en muchas familias en las iglesias en donde yo he pastoreado, que siempre que los padres hablan a sus hijos es para regañarlos o disci­plinarlos. No hay nada de aprobación no hay nada de amor cristiano.

¿POR QUE ES TAN IMPORTANTE EL HOGAR DEL MA­TRIMONIO?

Es un oasis para la familia. Alguien ha dicho que el hogar de un hombre es un casti­llo, pero siendo castillo no significa que el es el rey de todos los miembros de su fa­milia son sus sujetos o súbditos. Por eso es mejor decir y comparar el hogar de un minis­tro con un oasis, porque en un oasis cada persona recibe algo para su bienestar.

¿A QUIEN PERTENECE LA CASA PASTORAL?

La casa pastoral legal oficialmente pertenece a la iglesia. En ciertos casos pertenece al gobierno porque ha sido nacionalizada juntamente con la propiedad del templo; pero está bajo la administración de la iglesia. Sin embargo, quisiera hacerles otra pregunta como aclaración ¿No pertenece a la familia del pastor? Muchas veces hay miembros de la iglesia que consideran que la casa pastoral es terreno público; todo el mundo quiere entrar a cualquier hora por cualquier razón. Como miembros tenemos que aclarar esto con la iglesia que la casa pastoral es casa para el pastor y su familia; pertenece a la igle­sia, pero quisiéramos una consideración de cortesía, que la familia viviendo en la casa pastoral es una familia que necesita ser respetada cono cualquier otra. Después de un día difícil, el pastor debe poder regresar a su hogar para descansar y para tener tiempo con su familia.
Yo digo que nosotros, los ministros, debemos llegar a un acuerdo con la iglesia en cuanto al uso de la casa pastoral desde nuestro primer encuentro con ellos. Aclaramos el asunto del salario, aclaramos el transpor­te de nuestros muebles, aclaramos el tiempo que podemos pasar en vacaciones: aclaramos cuánto tiempo podemos predicar en campañas de evangelísticas fuera de la iglesia. Todo esto aclaramos y no debemos faltar en llegar también a un acuerdo en cuanto a la casa pastoral.

EL ORDEN EN EL MINISTERIO.

¿Como pondría en su debido orden, según su importancia, las siguientes cosas?: Padre, Iglesia, Esposa.
En Génesis Dios estableció el hogar como la primera institución, y yo, como esposo, tengo una obligación primordial para con mi esposa.
En segundo lugar Dios me ha bendecido con hijos y yo pongo en segundo lugar a ellos. En tercer lugar esta la iglesia. Hay que guar­dar en su horario tiempo para la familia. Yo pongo en mi calendario de actividades "cita familiar" cuando hay algo especial que nece­sitamos nacer juntos. Una buena ida en el hogar es esencial y fundamental para tener un pastorado de éxito. He conocido a pastores que, por falta de una buena vida en el hogar por falta de control sobre la familia, fracasan en su ministerio. A veces damos demasiado tiempo a los otros miembros de la congregación, olvidando que nuestra familia pertenece a la grey de Dios.

1 Timoteo 3:4-5 es un buen texto que va con esta idea, dice: "Que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gober­nar su propia casa, ¿Cómo cuidará de la iglesia de Dios?) Estas palabras no son palabras vanas. Forman parte de los requisitos para un pastor o un obispo expresados por el após­tol Pablo. En Tito 1:6 habla otra vez sobre el asunto: "El que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos cre­yentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía". No sabemos por qué Pablo dice en su carta a Tito, quien era pastor en la isla de Creta, que los hijos tienen que ser creyentes, y no lo menciona en su carta a Timoteo, pastor en Efeso, pero tenía alguna razón. La cosa es que sale de esas pági­nas sagradas la idea que el pastor debe te­ner a su familia en sujeción, y que si no puede gobernar a su propia familia, no es apto para gobernar la iglesia de Dios.

PREGUNTAS SOBRE EL MATERIAL BÁSICO.

1. ¿Cuál es la enseñanza de I Co. 6:19 en cuanto a la salud del ministro?
2. Ponga en lista los siete aspectos que debe cuidar el pastor para proteger su salud.
3. ¿Cuál es un resultado positivo del ayuno en cuanto a la salud del pastor?
4. Escribía tres buenos hábitos que debe cultivar el pastor.
5. Escriba tres malos hábitos que el pastor debe evitar. a.
6. ¿Qué significa el estar sujetos según Ef. 5:22?


CUIDADO PASTORAL
Lección 6
EL MIMISTRO Y SU HOGAR

Ya hemos dicho que el pastor muestra a la congregación el ejemplo de un hogar cristia­no, pero ¡Ay de nosotros! si no estamos de­mostrando a los hermanos el prototipo de ho­gar cristiano. Estamos en un pedestal, bajo la examinación de todos los miembros de nuestra iglesia, y no solamente esto, sino corno dice el apóstol Pablo en su carta a Timoteo: también "Los de afuera" están examinándonos. Muchas veces se ocasionan problemas con los hijos del pastor porque algunos consideran que ellos deben comportarse en una forma di­ferente de los demás niños de la congregación. Esto es un gran error. Nuestros hijos no han recibido un llamamiento especial al ministerio. Nacen en nuestra familia; somos los progenitores de ellos; pero tienen todas las tentaciones de otros niños. Quieren portarse no como personas especiales, sino necesitan ser considerados como parte del grupo. Es por esto que se comete un gran error al tratar de ver a los hijos de los ministros como niños modelo aparte de la congregación.

CONSEJOS PRÁCTICOS PARA EL MINISTRO QUE ES PADRE.
1. Que sea un ejemplo en todo. Lógicamente es difícil, pero sí pódenos hacerlo, usando a nuestro Señor como ejemplo.

2. Hay que mostrar amor genuino. ¿Es posi­ble mostrar un amor falso a nuestros hijos? Sí, es triste, pero sí, es posible. A pesar de todo debemos mostrar un amor genuino a nuestros hijos. Les amados porque son nues­tros hijos, porque son personas queridas dentro de la familia; por tanto cada hijo quie­re ser considerado como un ser individual. Hay que comenzar la instrucción desde la cu­na. Qué tristeza da cuando vemos que el pas­tor ha esperado hasta que sus propios hijos están grandes para tratar de guiarlos, por­que ha pasado demasiado tiempo trabajando con los niños de la iglesia sin preocuparse por sus verdaderos hijos.
Según los científicos, los primeros años de vida de un niño son los más importantes.
Es entonces cuando capta todas las enseñanzas e impresiones para su vida futura.
Entonce después de los primeros cinco años ya es muy tarde para empezar a capacitar a nuestros niños e instruirlos en todo.

3. Hay que establecer metas. Sobre todo hay cuatro muy importantes:
a. Metas en su comportamiento. Lo que debemos hacer y lo que no debemos hacer, o sea lo positivo lo negativo.
b. Meta en los estudios. Quisiéramos que los niños lleguen a la casa con su tarjeta de calificaciones mostrando puros dieces; sería lo ideal pero hay que recordar que si noso­tros no llevamos puros dieces, ni tampoco lo llevó mamá, no podemos obligarlo a sacar so­lamente diez. Lo que debemos ponerles como meta es que ellos cumplan con la tarea lo mejor posible, si nos traen, un diez, debemos mos­trarle nuestro contentamiento pero si, al contrario traen cinco o seis, debemos trabajar con ellos en la tarea.
c. Metas en los trabajos hogareños. Los padres que no dan a sus hijos trabajos en el hogar, están descuidando mucho la educación de ellos. La madre que no esta enseñando a su hija a coser, cocinar, limpiar la casa, hacer las compras, está defraudando a su hija. El padre que no está enseñando a su hijo como reparar cosas en su casa, como hacer compras, como ayudar en el aseo de la casa, no estará ayudando al desarrollo de su hijo. Es cosa de nuestro "machismo" decir que los quehace­res domésticos son cosa de mujeres, es muy importante recordar que es también trabajo de nosotros, los hombres, y no débenos hacerlo, solo cuando está enferma la esposa.
d. Metas en las actividades espirituales. Es responsabilidad del hogar establecer meta en las actividades espirituales.
e. Corregir a los hijos pero con amor. Aquí se dará algunas recomendaciones:
1. La corrección debe hacerse en privado. Podemos llamarle la atención en cuanto a al­go sencillo en público, pero la corrección en sí debemos hacerla en privado. Se puede ocasionar traumas, miedo, vergüenza, etc. si los corregimos en público.
2. Hay que analizar juntamente con los hijos la situación, para que ellos sepan el motivo que origina esa corrección o castigo. Al hacerlo, no debemos usar objetos duros, porque pueden dañar el cuerpo del niño. Además no es el mejor método, por ejemplo, golpear a un niño en la mejilla. No es una corrección jus­ta; podemos dañar mucho el espíritu del niño golpeándolo en la cara.
3. Hay que mostrar al niño las consecuencia; de la desobediencia y también de la correc­ción. En los E. U. hace aproximada­mente un año hicieron una prueba a jóvenes que habían violado la ley, llevaron a estos jóvenes que habían sido arrestados por varia: razones, a una de las penitenciarías, y algu­nos presos que estaban alí hablaron con esto; jóvenes de una manera muy franca, usando un lenguaje no muy agradable. Lo hacían para darles un ejemplo gráfico de lo que era la penitenciaría porque ellos sabían que estos jóvenes habían estado detenidos en varías ocasiones.
4. No castigue en momentos de ira. Estamos pensando en la corrección de nuestros hijos; por tanto debemos evitar dañarlos.
5. Sea firme o estable en las normas insti­tuidas ¿Qué dice la Biblia en cuanto a la predicación de la palabra? "En todo tiempo y fuera de tiempo". Seamos estables, firmes en cuanto a lo que estamos haciendo con los ni­ños.
6. Recompense al niño cuando se porte bien. Por ejemplo si ha sacado buenas calificacio­nes, si ha obedecido, si ayuda a los quehaceres de la casa etc.
7. Hay que establecer un horario. Es necesa­rio que el ministro tenga un horario donde establezca la hora de levantarse, del devocional, las horas de la comida, horas de acos­tarse, etc.
8. Hay que fomentar la buena lectura entre los miembros de la familia. Como ministros estamos pensando comprar un libro nuevo o algo que nos ayude en el ministerio; pero no debemos olvidar de fomentar la buena lectura, en forma especial, con los niños y comprar li­bros para que ellos puedan aprendan a leer y sobre todo a seleccionar su lectura.
9. Hay q*« orar cada día por cada miembro de la familla también es importante considerar la idea del culto familiar, para que los ni­ños bagar por lo menos una oración corta y puedan leer por lo menos un versículo de la Biblia. De esta manera toda la familia pueda tener participación.
10. Es necesario tener amigos íntimos dentro del ministerio. Tenemos comités, tenemos la congregación, tenemos trabajos, reuniones pero necesitamos tener amigos íntimos para que podamos vivir como personas ya cumplidas, o perfectas, como dice la palabra de Dios. No importa si están dentro o fuera de la congregación pero sí debemos tenerlos. Juan 15 dice: "Ya no os llamaré siervos, por que el siervo no sabe lo que hace su Señor, pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi padre, os las he dado a conocer. Cristo nos llama amigos, amigos ín­timos, y nosotros necesitamos amigos para poder vivir felices.
11. La hospitalidad. Es necesario recordar y ha­cer recordar a nuestras ovejas que no conta­mos con un hotel para hospedar por tiempo indefinido a los hermanos. Sin embargo, esto no significa que no serán bienvenidos a la casa del pastor. Ya que debemos ser hospita­larios. Dice la palabra del Señor, "Hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, san­to, dueño de sí mismo.
Debemos practicar la hospitalidad, pero debemos enseñar a nuestros hermanos que la casa pastoral no es hotel ni cafetería. Debemos hacer de nuestro hogar, o sea del hogar del ministro, un oasis, pero no para todo el mundo, sino para la familia del pastor.

LA ESPOSA DEL PASTOR.
La esposa del pastor ocupa un lugar muy especial en la vida de su esposo. Como colaboradora con él, ella puede o ayudarle o destruirle.
La esposa del pastor o ministro, debe ser comunicativa, no reservada. Ella será la en­cargada de cuidar los hijos en el hogar, di­rigir el hogar, atender al esposo y todas las responsabilidades que una casa requiere. Debe tener la fe de una persona fuerte en le casa pastoral. Para todo esto depende mucho el temperamento de la esposa; aunque el tem­peramento puede explicar nuestro carácter.

TEMPERAMENTOS BÁSICOS
Hay cuatro temperamentos básicos que debemos estudiar en cuanto a cualquier persona.
Melancólico, Flemático, Colérico, Sanguíneo.
Los melancólicos y flemáticos son introvertidos.
Los coléricos y sanguíneos son extroverti­dos.
Hay un estudio muy interesante sobre el temperamento de la mujer por Beverly LaHaye (esposa de un pastor Bautista) en su libro LA MUJER SUJETA AL ESPIRITU. En el capítulo 2 de su libro da un estudio muy de­tallado sobre los cuatro temperamentos básicos.
Quisiera condensar este estudie para darles una idea de cómo afectan estos temperamentos a nuestras personalidades y así, nuestro éxito en la obra del Señor.

Empezamos con la mujer con un temperamento melancólico. La mujer melancólica es intro­vertida y muchas veces se ha afirmado que el suyo es el temperamento "sufriente" porque está constantemente autoexaminándose y some­tiéndose a sí misma a la crítica. Aunque el suyo es un temperamento negativo, deprimido y pesimista, sin embargo posee gran talento y suele ser una persona de rasgos geniales. Algunas de sus cualidades son: amante de la música y el arte, ternura, leal y constante, autodlsciplinada, y apta para trabajos crea­tivos e intelectuales.
La otra mujer introvertida es la mujer flemática. Ella es sumamente introvertida y posee una calma especial que le da una personalidad plácida, serena y bien balanceada. Le cuesta trabajo tomar decisiones y puede llegar a ser terca, tiene la capacidad de adaptarse con resignación a la suerte que le toca vivir. Algunas de sus cualidades. Ella es buena ama de casa, una madre eficiente, una consejera, una experta en la cocina, confiable, constante y fiel.
Ahora consideramos las dos mujeres extro­vertidas, porque queremos tener un vistazo al cuadro completo.
La mujer colérica es extrovertida y proba­blemente sea la más dinámica de todas. Esto le da derecho a que se le considere como la poseedora del temperamento activo". Es suma­mente segura de sí misma y posee una voluntad de hierro. ¿Qué clase de esposa de pastor se­rá? En el lado positivo vemos que ella por si temperamento es buena anfitriona, administra­dora, segura y firme en sus decisiones, y no pierde el ánimo con facilidad. Además sabe juzgar a la gente no exige a los demás lo que ella misma puede hacer.
Nos falta la mujer con el temperamento consanguíneo. Ella es superextrovertida y gracias su espíritu emprendedor y a su "carisma" puede de llamársele con justicia la "simpática" entre los temperamentos. Es cálida y viva, y es, sin duda alguna, el centro de toda reu­nión. También es buena cocinera, dada a la hospitalidad, hace amigos con facilidad es optimista y agradable, tierna y comprensiva.
Por supuesto todos nosotros tenemos una combinación de estos temperamentos: algunos buenos y otros malos. Se ha mencionado aquí solamente los buenos. Con la ayuda del Espíritu Santo se pueden cambiar los defectos, ¡gracias a Dios.' Lo que buscamos es una compañera idónea. El ministro soltero ha de orar mucho y buscar con mucho cuidado. En otras palabras, la esposa del pastor tiene un pape importantísimo en el ministerio de su marido.
Hace algunos años pedí a las hermanas es­posas en una clase nacerme una lista de los problemas más comunes en la vida de la esposa del pastor. Después de una semana de contem­plación me trajeron esta lista que les doy sin comentarios:
1. La relación con cada persona de la congregación,
2. Su carácter influye mucho en cuanto a su relación con los demás.
3. La casa pastoral
4. Su propio ministerio
5. Preocupación de ser comunicativa y a la vez discreta.
6. Preocupación de ser tímida o dominante.
7. El descuido de la familia.
8. La falta de tener el esposo mucho tiempo,
9. Su testimonio.
10. Su llamamiento. J
11. El aislamiento.
12. La falta de recursos.

PREGUNTAS SOBRE EL MATERIAL BÁSICO.
1. Escriba los tres consejos prácticos que da la lección al ministro que es padre.
2. ¿Cuáles son las cuatro metas que el pastor debe establecer en la familia para guiar a sus hijos.
3. Haga una lista con las diez recomendaciones que da la lección para corregir a los hilos con amor.
4. ¿Cuales son los cuatro temperamentos básicos que da esta lección?5. Por favor cite usted cinco problemas que influyen en la relación de las esposas y que afectar, el ministerio del pastor.

Lección 7
EL VALOR DEL TIEMPO

En esta lección vamos a tratar lo refe­rente al tiempo del pastor. Este es un pun­to muy importante. En la Biblia leemos: Todo tiene su tiempo, y to­do lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora (Eclesiastés 3:1). Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos (Efesios 5: 16). Debemos considerar algunos factores que sirven de guía a una persona que quiere ha­cer un uso eficaz de su tiempo.
1. El pastor necesita tener una visión ge­neral y completa de sus responsabilidades.
a. Tiene que dirigir el trabajo total de la iglesia, hacia una dirección aceptada por todos. Aunque el pastor no pueda estar en todas las activida­des y trabajos, debe saber que el trabajo está funcionando en todas par­tes.
b. El primer paso para ahorrar el tiem­po y aprovecharlo al máximo, es tener una visión general de todas las acti­vidades y responsabilidades que tiene como pastor. Para esto, le ayudará hacer una lista para examinar todos los papeles que debe desempeñar.
Por ejemplo:
1). ¿Qué actividades hago cada día?
2). ¿Qué actividades espera mi iglesia que haga yo diariamente?
3). ¿Qué actividades soy capaz de hacer bien?
4). ¿Qué actividades completo yo cada semana?
5). ¿Qué actividades espera mi iglesia que yo haga semanalmente?
6). ¿Qué actividades soy capaz de hacer cada semana?
2. Hay que establecer prioridades. Hace­mos muchas cosas buenas, pero hay cosas que tienen más importancia que otras. Debemos dar prioridad a las actividades que cumplen las metas y objetivos de la iglesia.
3. Organizar sus actividades. De esta mane ra podremos hacer todo para la honra y glo­ria de Dios y nuestro Señor Jesucristo.
4. Agrupar las tareas similares. Por ejemplo toda la correspondencia según su prio­ridad y localidad de la gente.
5. Simplificar las cosas haciendo pregunta ¿Es realmente necesaria esta actividad? ¿Cuáles son los fines de esta actividad? ¿Puede eliminarse alguna parte? ¿Dónde debe realizarse la actividad? ¿Quién puede hacer este trabajo en lugar o además de mí? ¿Cuándo daré el primer paso para mejorar esta tarea?
6. Prepararse para lo inesperado. Hay que dejar un margen para emergencias, para no quedar deshecho emocionalmente el día que ocurra una crisis sorpresiva. De otra manera, las cosas inesperadas nos pueden cau­sar muchos problemas.
7. Considerar el hecho de que la energía humana tiene sus límites. Así, el pastor necesita reconocer que no todo lo que se quiera se podrá hacer en forma eficiente y correcta, de tal manera que se pueda ofrecer siempre para la 'honra y gloria de Dios. Por tanto, debe conocer y adminis­trar sabiamente sus energías.
Estamos viendo la importancia de recono­cer que las energías tienen ciertos límites y que será sabio de parte del pastor tener en cuenta esto para guiarse por ciertas actividades que le permitan un mayor ren­dimiento en su ministerio. Por ejemplo:
a). El ministro debe arreglar su horario de acuerdo con su ciclo personal de energía diaria.
b). Se recomienda atender las cosas más difíciles o más importantes, durante los momentos de máxima energía.
c). El metabolismo de cada persona funcio­na de manera diferente. El nivel alto de energía, difiere de una persona a otra.
d). Hay que fijar el tiempo para cada ta­rea. Unas dos veces durante el día de­téngase para hacerse las siguientes preguntas:
¿Estoy trabajando a horario? ¿Cumplí las prioridades establecidas a tiem­po? ¿Cómo puedo hacer para ponerme en horario de nuevo?
Estas y otras preguntas similares ayuda­rán mucho al pastor en relación a este pun­to.
Visto de esta manera, el valor de nues­tro tiempo resulta precioso. Si lo usamos en cosas sin valor, luego tendremos que reponerlo, para lo cual necesitaremos ho­ras extra y el empleo de más y mayores ener­gías. Antes de comenzar algo, bien haremos en plantearnos las siguientes preguntas: ¿Esta tarea es necesaria? ¿No me está tomando demasiado tiempo?
Algunas de las cosas que nos hacen perder el tiempo son las siguientes:
1. El teléfono. Este aparato puede ser el mejor asistente o una fuerza demoníaca que le roba el tiempo al pastor. Sabemos que el teléfono es muy necesario sobre todo en ciudades grandes, pero origina grandes gas­tos; por esto, no debemos derrochar el dinero cuando es necesario cuidarlo.
Consejos que debemos tener en cuenta antes de usar el teléfono;
- Antes de levantar el aparato hágase la si­guiente pregunta: ¿Esta llamada es realmen­te necesaria? ¿Ganaremos tiempo y esfuerzo con esta llamada?
- Al usar el teléfono no pierda tiempo en buscar información mientras tiene el apara­to descolgado. Será mucho mejor tener todo los datos necesarios por anticipado. Si ne­cesita pedir datos o información esté pre­parado para hacer anotaciones oportunas.
- Sea específico en lo que dice por teléfono.
- Llame cuando esté seguro de que la persona está dispuesta. Si la persona a que llama es hombre de negocios, tenga en cuenta que trabaja de lunes a sábados; no le hace a medio día o fuera de las horas de su posi­bilidad. Eso sería perder el tiempo.
- Fije el tiempo en que usted puede recibir llamadas y cúmplalo. En muchos templos se tiene la casa pastoral al lado. Se puede pedir una extensión para que la esposa conteste las llamadas y el pastor no sea interrumpido en otras tareas como la prepa­ración de sermones, correspondencia o con­sejos. Tomar recados en tales casos ahorra tiempo y mejora el servicio.
2. Las personas. Hay ciertas personas que nos caen de sorpresa y nos roban mucho tiem­po; personas que no tienen nada que hacer pero les encanta quitarle tiempo al pastor. En las iglesias existen personas que aunque tengan que hacer, no las hacen, se viven en la calle; hay que tratar a esas personas con firmeza. Cuando veamos que no tienen ningún problema, ni nada importante que de­cirnos, solamente nos están haciendo mal­gastar el tiempo, después de platicar un rato, de ser amistosos con ellos, podemos levantarnos de nuestro escritorio; esta se­rá la señal de que termina la entrevista, podemos ir acompañándoles a la puerta. Seguramente la persona entenderá lo que queremos decirle con esto; en caso contrario de­bemos ser muy francos dándoles las gracias por su visita e informándoles que tenemos un asunto de mucha importancia.
3. Falta de establecer metas. En otras palabras, esto quiere decir hacer las cosas sin horario y sin fin. Como estudiantes es necesario tener un horario. No debemos esperar salir al campo para trabajar y no tener horarios para poder dividir el tiem­po según las prioridades: tiempo para estudiar, para descansar, jugar, comer, dormir, etc. En cuanto a la familia del pastor es necesario que éste comience a educar a los niños desde temprana edad, enseñándoles a preparar un horario; por ejemplo: cuándo hacer el aseo personal, la hora de ayudar en la limpieza de la casa, cuando hacer la tarea de la escuela, etc.
4. Aprender a delegar responsabilidades. Es necesario dar a otras personas las tare­as que pueden quitar mucho tiempo al pas­tor, por ejemplo: el aseo del templo, lo po­demos delegar a los diáconos o a un Comité de Limpieza. Pagar las cuotas del templo; ir al banco; para esto existen personas que pueden ayudar al pastor, sin que éste deje de controlar estas actividades.

SEÑALES DE PELIGRO QUE MUESTRAN QUE SE ES­TA USANDO EL TIEMPO.

1. Trabajando extra constantemente. No sig­nifica el caso de crisis ocasionales del inevitable exceso de trabajo que nos llega de vez en cuando; por ejemplo con una campaña evangelística. Siempre tenemos que trabajar más durante esta época y usualmente antes de comenzar la campaña; es natural y necesario; pero cuando siempre estamos trabajando excesivamente, no tendremos tiempo para la familia ni para nuestras co­sas personales.
2. Brincar de una tarea a otra. Hemos vis­to que la mente puede hacer dos o tres co­sas a la vez; por ejemplo cuando estamos conversando con alguna persona recordamos algo que debemos hacer al terminar la con­versación. No hemos perdido ni una pala­bra de lo que se nos está diciendo, pero si estamos recordando lo que debemos hacer, lo que significa que estamos saltando o brincando en el pensamiento. La flexibilidad es buena y fundamental, pero la persona que siempre está saltando de una tarea a otra se le toma generalmente por una persona im­pulsiva y sabemos que las personas impulsi­vas no pueden tomar decisiones permanentes ni maduras.
3. Dilatar o posponer las cosas para después. A veces el mañana será demasiado tarde y hay que tener cuidado con esto. Además, el posponer tantas cosas para mañana puede cau­sar depresión porque encontramos que hay tantas cosas importantes que hacer y a veces es imposible realizar todo a la vez. Enton­ces nos consideramos fracasados y son estos sentimientos que quitan mucho tiempo.
4. Estar siempre atrasados. Esto conduce al pastor a llegar siempre tarde s sus compromisos lo cual es uno de los pecados del pastor.
5. La Irritabilidad. El no manejar ade­cuadamente el tiempo nos dará una irritación tremenda y esto nos lleva a estar bruscos con las personas con las cuales trabajamos. Este es otro de los pecados del pastor.

PREGUNTAS SOBRE EL MATERIAL BÁSICO.
1. Al examinar todos los papeles que debe desempeñar el pastor ¿cuáles son las seis preguntas que debe hacerse?
2. Para simplificar las cosas, ¿cuáles son las seis preguntas que deben hacerse? a. –
3. Para fijar el tiempo para cada tarea se recomiendan tres preguntas,
4. ¿Cuáles son las cosas que hacen perder el tiempo al pastor?
5.- Escriba las tres cosas que el pastor debe delegar a otras personas.

Lección 8

EL PASTOR COMO BUEN MAYORDOMO

Para que el pastor sea un buen mayordo­mo, es necesario cumplir con ciertas re­glas
1. Cuidarse de sí mismo. No se está hablando de la preparación en la escuela; sino de una preparación física y mental. Al llegar al culto, cuando no nos sentimos bien, hay telarañas en el cerebro, no podemos traba­jar ni pensar bien. Usualmente es por falta de descanso. Una de las mejores formas de aprovechar el tiempo es tomando un día de descanso, ya que el organismo al igual que las máquinas, se desgasta; y por tanto, necesita descanso; de lo contra­rio empezará a fallar. Dios creo el mundo y descansó, no porque él necesitara descansar, sino para darnos ejemplo. El sábado significa descanso, pero si no pódenos descansar el sábado podemos elegir otro día de la semana; lo importante es dedicar un día de la semana al descanso y así po­der pasar un tiempo junto a la familia. También puede el pastor tomar una noche a la semana para salir con su esposa. Los solteros pueden salir con sus novias; en fin que lo que se está sugiriendo es que se tenga un día de la semana, completo, para disponer de él de la manera mejor para descansar y recuperar energías y entusiasmo para la obra que el Señor nos de­manda.
2. El dinero. Hay un viejo dicho popular que usan algunas congregaciones y que di­ce: "El pastor debe de ser pobre y humil­de, Dios se encarga de mantenerlo humilde y nosotros, la iglesia, debe conservarlo pobre". Es verdad que el pastor no de­be ser codicioso del dinero, en 1 Tim. 3: 3 dice: No dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable y apacible, no avaro".
La palabra avaro en el idioma original significa amante del dinero; pero el pas­tor, es digno de su salario. En 1 Tim. 5: 17-18 dice: "Los ancianos que gobiernen bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en pre­dicar y enseñar. La Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla y dice también, Digno es el obrero de su salario. Pablo habla aquí de los ancianos y el én­fasis no es en la edad sino en la dignidad y la experiencia. La palabra anciano se usa para nombrar a los líderes de la igle­sia. En segundo lugar el apóstol Pablo está hablando de los pastores que trabajan y nosotros no podemos imaginar a un pastor que no trabaja; pero lo que él está queriendo decir es: "los que trabajan arduamente". Sabemos que Pablo era hacedor de tiendas y trabajaba con las manos. Hace algunos años en los Estados Unidos de Norte Amé­rica existió un plan para hacedores de tiendas; este plan consistía en llevar a los pastores a una región del norte donde no había muchos bautistas y se debía empezar con una obra nueva con un pequeño grupo de hermanos que no podían pagarle mucho al pastor. Entonces, mientras este pasto­reaba, estaba también trabajando en algo que le gustara. La congregación le ayuda­ba a conseguir este trabajo y de esta manera el pastor podía ayudarse económica­mente.
No es malo trabajar fuera de la iglesia. Cuando la iglesia no puede pagar un sueldo adecuado está bien tener un trabajo parti­cular. La mayoría de los pastores son de temperamento sanguíneo; por tanto deben ser buenos vendedores. También la esposa pue­de trabajar y de este modo ayudar a tener un ingreso suficiente para sostener la fa­milia.
La tercera cosa de la que habla el apóstol Pablo es de los pastores que trabajan bien. Es conveniente y necesario enseñar a nuestras congregaciones a evaluar nues­tro trabajo con normas objetivas y sabemos que podemos evaluar y autoevaluar nuestro propio trabajo con la ayuda del Espíritu Santo. El pastor peca cándidamente cuan­do no habla a la congregación sobre el di­nero; y no solo peca contra él mismo sino que existen cuatro grupos contra los cua­les se comete este pecado.
1. Pecamos contra Dios. En Hechos 20:27, dice: "Anunciad todo el consejo de Dios." El pastor habla sobre la redención, la salvación, la vida cristiana, sobre la doctrina de la Biblia; pero ¿qué es la doctrina? Esta significa enseñanza del valor de la mayordomía, pero no solamente mayordomía del tiempo, de la vida; sino sobre todo, de la mayordomía del dinero.
2. Pecamos contra nuestra congregación. Los hermanos deben saber lo que la Biblia enseña sobre la mayordomía del dinero. Por ejemplo los mormones pueden hacer canchas de basket, construir escuelas para procla­mar sus doctrinas falsas; pero lo pueden hacer, porque exigen a sus miembros que sean fieles diezmadores, no les dan la oportunidad de ver si pueden diezmar; si­no que les obligan a hacerlo. La Iglesia Católica Romana es la más fuerte en cuan­to a finanzas. Ella puede sacar dinero por medio de la extrema unción; por ejem­plo, le dice a un moribundo: "Si usted deja a la iglesia un terreno o una casa, entonces podemos hacer tantas misas y rogaremos por el descanso eterno de su alma, librándose de los sufrimientos y tormentos del purgatorio."
Siempre estamos hablando de que los bau­tistas somos pobres, pero yo creo que podemos hacer mucho más de lo que estamos haciendo en cuanto al dinero. Somos pas­tores y debemos enseñar a nuestros herma­nos en la iglesia la buena mayordomía del dinero y acabar de una vez por todas con esa falsa impresión que estamos difundien­do en perjuicio de la misma iglesia y de la obra de Nuestro Señor.
3. Pecamos contra nuestra familia. Al no hablar a la congregación en cuanto a la mayordomía del dinero provocamos en nuestra propia familia un resentimiento contra Dios y el propio ministerio. Se oye a los hijos de los pastores quejarse de ser tan pobres y dedicarse tanto a la obra y no recibir lo que merecen sus pa­dres como servidores de Dios.
4. Pecamos contra nosotros mismos. Se puede frustrar el tremendo potencial entre el pastor y su educación, pero a pesar de todo debemos pensar mucho sobre el asun­to de usar el púlpito para hablar sobre finanzas. El apóstol Pablo dice: "Porque raíz de todos los males, es el amor al dinero, el cual codiciando algunos se extra­viaron de la fe y fueron traspasados de muchos dolores" (1 Ti. 6:10). "Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agra­dar a aquel que lo tomó por soldado”. La gran verdad de todo ello es que el Señor nos promete suplir rodas nuestras necesidades en la vida. Pablo también dice: Se vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad" (Fil.4:12).
La cosa más grande en la que tenemos problemas como pastores y como ministros, es en saber cómo administrar bien el di­nero. Es necesario hacer un presupuesto de ingresos y egresos, de lo contrario nunca seremos buenos mayordomos de nues­tro propio dinero.

PELIGROS EN LA VIDA DE UN PASTOR.
En la vida de un pastor se presentan ocho peligros en cuanto a la administración.
1. Hay que evitar los préstamos. Estos perjudican las buenas relaciones, provo­can las críticas y convierten al ministro en una persona no grata; esto sin tener sobre sí la dependencia que debe a sus acreedores y que afecta su ministerio. El hábito de pedir prestado puede ser una trampa de Satanás que tarde o temprano trae perjuicios morales y espirituales. Sabemos que muchos pastores han tenido que dejar sus iglesias, porque han pedido préstamos a la mayoría de los miembros y lue­go no pueden pagar en un tiempo razonable. Entonces, lo que hacen, es escapar de sus deberes y abandonar la iglesia.
2. Otro gran error es pedir el sostén por adelantado. Si el ministro se encuen­tra en apuros muy grandes, más bien convendría plantear la situación al cuerpo oficial, para ver que se proponga algo a la iglesia para solucionar el problema. Quizás por medio de una ofrenda voluntaria especial o con un donativo especial de la iglesia. Podría ser una alternativa una posibilidad de aumento de sueldo para evitar posteriores consecuencias.
Estas palabras son muy importantes, porque nos ofrecen una salida práctica. Antes de pedir préstamos hay que llevar las necesidades a los diáconos para que ellos sugieran lo que se debe hacer en una necesidad así.
El llamamiento al pastorado de una iglesia es sagrado. Es de imperiosa necesidad que el pastor no lo malogre por un mal hábito o por una necesidad pecuniaria.
Procurando resumir esta lección que trata el importante tema del pastor como mayordomo, recordemos siempre que hay ciertas reglas que deben ser cuidadosamente observadas.
Administremos lo mejor que podamos nuestro tiempo y las responsabilidades que te­nemos, pero no por ello descuidemos la atención que debemos a nuestra familia.
Procuremos administrar lo mejor que podamos nuestro dinero. Un buen presu­puesto aliviará necesidades y aligerará la carga de sobre nuestros hombros. Si es materialmente indispensable, procure­mos otras fuentes de ingresos para el sos­tén digno de nuestra familia; pero sin descuidar las responsabilidades que tene­mos como pastores de la iglesia.
Evitemos los pecados que cometen los pastores que no enseñan a sus congregacio­nes una mayordomía adecuada del dinero.
Que Dios nos ayude frente a los graves peligros que por falta de una buena ad­ministración de sus bienes, orillan al pastor a desarrollar el feo hábito de estar pidiendo préstamos constantemente, o de solicitar el adelanto de sus ayudas económicas. Peligros, que como se ha explicado, no solo deforman la imagen dig­na de un siervo del Dios Altísimo, sino que orillan al pastor al fracaso y al des­prestigio en su ministerio que debe ser muy honroso por encima de todo.

PREGUNTAS SOBRE EL MATERIAL BÁSICO.
1. ¿Cuáles son las dos reglas que da la lección, en cuanto a la mayordomía del pastor?
2. ¿qué recomienda la lección que debe hacer el pastor para abatir el cansan­cio natural?
3. ¿Qué debe hacer el pastor cuando la capacidad económica de su iglesia no es suficiente para sostenerle dignamente?
4. ¿Cuáles son los cuatro pecados que cohete el pastor que no habla a su con­gregación sobre la mayordomía del dinero?
5. ¿Cuales son los dos peligros que trató la lección, que el pastor debe evitar, en relación con el dinero?
6. ¿Cual es la consecuencia o resultado final del pastor que tiene el mal hábito de pedir prestado dinero?

Lección 9

LLAMAMIENTO DEL PASTOR
La iglesia al llamar o invitar a un pastor, reconoce sus dones por el ministerio, pero la iglesia debe conocer también algo sobre su carácter, su historia dentro del mi­nisterio. El llamamiento que Pedro recibió para irse a la casa de Cornelio y la revela­ción que Cornelio recibió por parte del Espíritu Santo, es un buen ejemplo de la activi­dad del Espíritu en el llamamiento al minis­terio, a la invitación a un pastor. Si es del Señor, tanto el pastor, como la iglesia recibirán revelación. Si no hay revelación entonces es posible que surjan problemas en el trabajo. Esto es algo mutuo.
Al considerar la invitación de una igle­sia, de una convención, o cualquier invita­ción para el servicio de nuestro Ministerio, se debe tener en cuenta lo siguiente:
1. Si fuera posible, se debe hacer una visita a la iglesia con la finalidad de conocerla personalmente. Muchas veces nosotros tenemos la culpa de esto que no pedimos a la iglesia que nos invite y de esta manera ella puede también conocer a su futuro pastor en forma personal y no solo por correspondencia.
2. Es buena idea predicar al hacer la visita, predicar por lo menos dos veces en el día, procurando que el sermón sea pastoral, por ejemplo un sermón devocional, un sermón de inspiración pero cuidado con usar su mejor sermón. Si esta tratando de impresionar a la iglesia y solamente tienen un sermón que considera excelente sería mejor no predicar ese sermón porque ¿de qué sirve predicar un sermón bueno ahora y luego no hacerlo después? sería bueno escoger una cita que hable sobre la relación sobre pastor y congregación.
3. Hacerse la pregunta: ¿Qué estamos buscan­do al hacer la visita a un campo nuevo con la invitación de la iglesia? Debemos de averiguar antes de aceptar la invitación, si es una congregación que crece o por el contrario, disminuye. Debemos saber algo del espíritu de la iglesia; es decir si tiene un espíritu positivo o negativo, no se requiere un sabio para ave­riguar estas cosas. También debe averi­guar si es una congregación que trabaja o si solo están esperando a que llegue el pastor para que el haga todas las cosas.
4. Hay que averiguar si hay divisiones den­tro de la iglesia. Pablo en su primera carta a los Corintios, nos habla sobre los cuatro partidos dentro de la iglesia. Debe averiguar también si hay problemas doctrinales o corales dentro de la congregación. Con esto se pueden evitar serios problemas en el futuro sobre la juventud, si está organizada, si es activa, si apoya al pastor o si por e contrario siempre está dándole la contra. Sería provechoso saber que es lo que piensa la congregación de sus pastores anteriores ya que de la misma forma hablará del nuevo.
5. Hay que recordar además que algunos ministros son mejores para comenzar un trabajo que en terminarlo o mantenerlo, por esto, la iglesia debe considerar el estilo del ministerio del nuevo pastor, por lo cual es necesario hablar por anticipado con la congregación.

SUGERENCIAS DE LAS COSAS QUE SE DEBEN DIALOGAR CON LA IGLESIA.
1. Discutir el propósito y el papel del mi­nistro en la iglesia, nuestro propósito como pastor de la iglesia que nos haga la invitación, y ¿qué espera la igle­sia de su pastor? Debemos aclarar que en la iglesia nosotros vamos a predicar todo el evangelio, que no vamos a omitir ninguna doctrina.
2. Decirles que varaos a predicar lo que el Espíritu Santo nos indique, que no predicaremos solo por predicar, predicaremos la palabra de Dios como está escrito.
3. Darles una idea de como va hacerse la visitación, tratar de darles consejos formales, explicarles nuestra opinión sobre el diácono; hacerles ver que los diáco­nos deben ser el brazo derecho del pas­tor; ellos ayudarán en la visitación, en el ministerio y no solamente como comi­sión de finanzas, o para recibir las ofrendas el domingo por la mañana, ya que por la tarde no van.
4. Otra cosa que hay que aclarar seriamente es en cuanto a la esposa del pastor, hay que tener cuidado con dos preguntas que nos formulan.
¿Toca el piano su esposa? ¿Enseña su esposa en la Escuela Dominical?
Esto indica que la iglesia necesita dos pastores y no solo uno. La iglesia debe considerar a una sola persona, que es el pastor. Si su esposa puede tocar el piano, magnífico, si ha tenido paciencia como maestra de Escuela Dominical, perfecto. Pero lo más importante es considerar un solo candidato para el pastorado de la iglesia. Si hay necesidad, decirles desde el principio que la esposa del pastor es primeramente esposa, luego madre y des­pués un miembro más de la iglesia, si la invitan a servir como maestra de escuela dominical, o si ven que tiene el don de música, y la invitan, pues muy bien, pero ella será un miembro más de la igle­sia.
5. Otra cosa que hay que aclarar es sobre la delegación del trabajo, porque muchas iglesias creen que su pastor va hacer todo. Por eso es conveniente aclarar que se delegarán responsabilidades, decirles que el pastor no hará todo, sino que se verá a personas responsables que le ayuden; el ministerio del pastor será espi­ritual y de cuidado pastoral.
6. También se debe aclarar sobre la escuela dominical. Generalmente no se usa la es­cuela dominical en forma completa; la usamos para instruir a los niños de la iglesia en cuanto a las doctrinas, no ol­vidando que también podemos usar la es­cuela dominical como un brazo del evangelio; se puede ganar a las personas inconversas dentro de la escuela dominical.
7. En cuanto al servicio de oración, hay que ver si va a ser un sermoncito o será solamente un devocional. Debemos ver también lo concerniente a los estudios bíblicos en los hogares. Algunas iglesias, en vez de tener un servicio de oración cen­tral, dividen la membresía entre varios hogares. Hay que presentar planes comu­nes.
8. En cuanto a las finanzas, esto es algo importante de aclarar; su sueldo, gastos de mudanza, etc. antes de aceptar la in­vitación, ya que es preferible hablar francamente que luego mandar una carta diciendo: que no aceptamos la invitación porque el sueldo no nos alcanza, o aceptar la invitación y después de dos meses pedir un aumento de sueldo. Es necesario aclararlo porque muchas iglesias no tienen la visión en cuanto al sueldo del pastor.

COMO ACEPTAR O COMO RECHAZAR PHA INVITA­CIÓN DE ALGUNA MISIÓN O IGLESIA.
El señor Harvey en su libro titulado: "E] Pastor, en su párrafo introductorio, dice: "La falta de estabilidad en el cargo pasto­ral, es común, y tarde o temprano, tiene que hacerse la pregunta: ¿Cambiaré de campo? una de las causas de esto es sin duda la inquie­tud del espíritu de la época, que se muestra inquieta con lo antiguo y siempre está clamando por lo nuevo. Esto es lo que particu­larmente pasa en este país y es uno de los resultados naturales del crecimiento rápido del bien difundido espíritu de empresa". ¿Como se decide uno a aceptar o rechazar una invitación? ¿Cómo se reconoce la voluntad de Dios en esto? Debemos mencionar algunas co­sas que nos ayudan a hacer la voluntad de Dios en esto.
1. El poder de la oración. Nunca debemos recibir una invitación de alguna iglesia sin llevar el asunto al Señor en oración. Debemos pasar horas y días orando, buscando la voluntad de Dios en esta manera.
2. Debemos decidir por medio de principios bíblicos que relatan la situación específica. Esto significa que podemos leer la palabra de Dios y encontrar varias historias de hom­bres que han sido llamados por el Señor para un servicio especial. Tenemos dos ejemplos muy notables en la Biblia. La historia en el Antiguo Testamento del llamamiento que reci­bió Isaías. El joven estaba en el templo cuando en una visión vio a Dios Santo levan­tado con todos los serafines alrededor de El. Cuando vio esto comprendió que vivía entre un pueblo muy malo y que también él era pecador y pidió el perdón del Señor una limpieza. El Señor le limpió y preguntó: ¿A quién podremos mandar?" Y fue cuando Isaías contestó: "Heme aquí envíame a mí".
La otra historia la encontramos en Hechos 10, sobre el centurión Cornelio y el Apóstol Pedro. Cornelio era un hombre justo, recto, amaba a Dios, daba limosna a los pobres; y en una visión que recibió del Señor fue instruido a mandar a uno de sus siervos a Jope para conseguir la ayuda de un señor Simón que tiene por sobre­nombre Pedro y que Simón Pedro podría aclarar estas cosas para Cornelio. Entonces Cornelio mandó traer a Simón Pedro a Cesárea. Dice la escritura que al otro día estaba Pedro en la casa de Simón el curtidor y mientras estaba esperando la comida vio un lienzo que bajo de los cielos, y contenía los animales es y las aves del cielo y del mundo y ¿recordamos la voz que llegó a Pedro: "Pedro mata y come". Pedro vio y dijo: "Jamás he comido una cosa que fue corrupta". Esto su­cedió tres veces. Dios estaba preparando a Pedro por medio de esto para que él fuera a ayudar a Cornelio, pero no sabía en ese mo­mento quién era ni donde vivía. Pero dice la Escritura que mientras estaba meditando en la visión y misión recibió los mensajeros de Cornelio, llegaron a la puerta de la casa después de comer Pedro se fue con ellos.
3. Hacer un análisis sabio en cuanto a nuestros dones y capacidades, lo cuál podremos usar en el campo de donde llega la invitación.
4. Tenemos que estudiar las necesidades de la iglesia donde estamos sirviendo actualmente j de la iglesia que nos ha mandado la invitación, además estudiar las necesidades de nosotros como pastores.
5. Otras de las cosas que debemos conside­rar son los desafíos de la nueva obra, y si hay oportunidades para ayudarnos a desarro­llar nuestro ministerio.
En conclusión la invitación de la iglesia tiene que ser unánime. Esto significa que los hermanos miembros de la iglesia que votaron estaban de acuerdo; esto nos ayudará mu­cho para reconocer la voluntad de Dios. Si es necesario rechazar una invitación debemos tener mucho cuidado. Una de las primeras cosas que debemos hacer es enviar una carta a la iglesia que nos ha invitado dando una explicación porqué no pudimos aceptar la invi­tación.

PREGUNTAS SOBRE EL MATERIAL BÁSICO
1. ¿Qué debe hacer el pastor antes de aceptar la invitación de una iglesia para conocerla personalmente?
2. ¿Qué clase de sermón recomienda la lección que debe predicarse por primera vez?
3. ¿Cuál será el panel de la esposa del pastor en la invitación que se está haciendo?
4. ¿Qué debe aclararse con la iglesia que invite como pastor, acerca de la predicación?
5. ¿Por qué es necesario aclarar con la iglesia todo lo referente a finanzas?
6. Haga usted una lista de las cosas que el pastor debe tener en cuenta para sa­ber la voluntad de Dios, antes de aceptar una invitación para aceptar el pastorado de una iglesia.

Lección 10

Introducción:
Hemos venido tratando, en la lección an­terior los cuidados que deben tenerse en cuenta cuando se trata de aceptar o rechazar una invitación para servir de pastor en una iglesia. Nos quedamos considerando el caso importante de tener que decir que no a una invitación en este sentido cuyo caso, repetimos debemos contestar de inmediato, una vez que estemos convencidos de que no es la voluntad de Dios que vayamos a determinado lugar. Esta contestación siempre debe hacerse por escrito.
La carta no debe ser muy detallada; sin embargo, debe incluir algunos datos entre los cuales deben citarse los de bajo sala­rio que se está ofreciendo y que no es su­ficiente para satisfacer las necesidades de la familia; algún motivo de salud, per­sonal o de la familia; la obra que Dios nos está pidiendo realizar en ese momento en otro lugar, etc.
Una cosa que debemos evitar es dilatar­nos en contestar la invitación que se nos está haciendo; esta es una falta de ética ministerial que nos perjudica a nosotros mismos y que daña a la iglesia que nos es­tá invitando.
Si por el contrario, estamos convencidos de que es la voluntad de Dios que aceptemos la invitación, entonces hay que hacer todo lo posible para que la transición sea le más fácil posible en la iglesia en donde estamos actuando en ese momento. El pastor debe avisar a los ancianos o a los diáconos de la iglesia diciéndoles con franqueza que él está buscando otro pastorado, pidiendo sus oraciones y consejos en cuanto a este asunto.
Una cesa muy importante en cuanto a esto es que debemos comunicar nuestra renuncia por escrito para evitar problemas y confu­sión y presentar esta renuncia o leerla preferentemente en el día y la hora del cul­to cuando están congregados todos los miem­bros o por lo menos la mayoría de ellos; para que de esta manera puedan enterarse de nuestra renuncia como pastor de la iglesia.
¿Qué debemos entonces hacer para brindar facilidades al nuevo ministro que llegue a substituirnos? ¿Cuáles son las responsabi­lidades para el próximo ministro que venga a tomar nuestro puesto? He aquí algunas sugerencias:
1. Debemos dejar una lista exacta y completa de todos los miembros con sus direccio­nes y teléfonos. Esto será una gran ayuda para el nuevo pastor; porque le facilitará el comunicarse más rápidamente con sus nuevas ovejas.
2. También debemos dejar una lista de los miembros en perspectiva. Esto también será de mucha ayuda para el nuevo pastor ya que con ella podrá comenzar de inmediato su tarea de visitación y de alcanzar a las almas que necesita incorporar a la grey.
3. Otra de las cosas útiles que debe dejar al nuevo pastor, será una libreta con las direcciones de algunos talleres de su con­fianza donde le hacían las reparaciones no solo del templo y los edificios de la propiedad de la iglesia, sino también las de su casa pastoral y de cuantas necesidades en este sentido pudieran haberse ofrecido du­rante su estancia en ese lugar; un directo­rio con el nombre, dirección y teléfono del pionero, carpintero, médico ce su confianza y de otras personas que pueden ayudar y ser­vir en cualquier case de necesidad al nuevo pastor será una bendición y una ayuda que se le va a agradecer de una manera muy es­pecial al salir de un campo.
4. Debemos además dejar un sobre cerrado, en el cuál se le informará del estado de la iglesia, los conceptos no cumplidos, y las metas no realizadas por falta nuestra, pero NUNCA debemos dejar nada ni positivo ni negativo de otras personas. Será el nue­vo pastor quien se encargue de conocer a cada uno de los miembros.
5. También es muy importante procurar no dejar deudas en ninguna tienda, ni comercio; las deudas que dejamos son como piedra de molino alrededor del cuello de la iglesia y es muy mal testimonio para el obrero.

COSAS QUE NO JUSTIFICAN EL CAMBIO.
a) La Depresión Mental. Si no nos sentimos bien si estamos deprimidos, no debemos ha­cer la decisión. Tampoco debemos hacer la decisión por la falta de popularidad; más bien deberíamos preguntarnos ¿Por qué no tenemos la popularidad de antes? y quizá con esto podemos ratificar nuestras fallas o las causas por la falta de popularidad.
b) Tampoco debemos hacer una decisión por problemas con la iglesia. Siempre hay dificultades; siempre hay problemas y no por eso vamos a huir.
c) No debemos aceptar una invitación de trabajar en otro campo solo por la ambición de recibir un puesto distinguido; debemos siempre buscar la voluntad de Dios al hacer nuestras decisiones,

RAZONES VALIDAS PARA EL CAMBIO;
1. Si vemos qué será un argumento de poder en púlpito, que podemos predicar a más gente.
2. Si podemos servir a más gente en el desempeño del pastorado.
3. Si está en peligro la salud nuestra o la de nuestra familia.
4. Por falta de un sueldo adecuado, y no estamos pensando en las cosas materiales. Las cosas espirituales son mucho más impor­tantes claro, pero si es necesario pensar en el sueldo, porque a veces no ganarnos di­nero suficiente para satisfacer las necesi­dades primordiales de la familia.
El pastor debe esperar pruebas en cual­quier iglesia y generalmente un cambio de lugar no es más que un cambio en las formas de pruebas. ¿Cómo podemos crecer en el pastorado si decidimos no aceptar una invita­ción? Tenemos tres cosas sencillas:
a). Debemos tener fe grande en el Señor, una fe de niño, una fe que puede vencer obstáculos o cualquier prueba que se presente en el ministerio.
b). Eso debe ser complementado, con la pa­ciencia, ya que muchas cosas se solucionan con la paciencia. Por eso debemos pedir la paciencia como un don de Dios.
c) La persistencia en el trabajo fiel, te­niendo en todo una confianza tranquila, sa­biendo que la buena voluntad de Dios es agradable y perfecta (Ro. 12:2).

RAZONES POR LAS CUALES SE ABANDONA CAMPO
Básicamente hay dos razones legítimas para renunciar a una iglesia:
1. El llamamiento claro del Señor para ir a otro campo.
2. El estado de salud del pastor u otro miembro de su familia que requiere un cam­bio de clima.
Sin embargo, hay otras razones que se dan que revelan el carácter del pastor o muestran su
convicción en cuanto al ministerio. Estas razones aparecieron en una re­vista cristiana,
"Los Negocios del Rey" -("The King's Businees" feb. 1961). Hay ra­zones que algunos pastores
dan que son (se­gún ellos) razones oficiales. Por ejemplo:
1. "Por ir a un campo más amplio" (cuando en realidad el sueldo es mayor)
2. "Porque es la voluntad divina" (cuando en realidad el sueldo es menos)
3. "Porque quiero más tiempo para escribir un libro" (cuando en realidad ha sido des­pachado por
la iglesia y no encuentra otro campo todavía).
Luego hay razones confidenciales que el pastor da a sus amigos íntimos. Por ejemplo
1. El pastor ha recibido una llamada y no sabe cuándo pueda recibir otra o una mejor.
2. Ha predicado ya todos sus sermones y no encuentra más. Esta razón es, muy triste.
3. La iglesia es obstinada y rehúsa escu­char sus razones "sabias".
4. Sus hijos han causado escíndalo de la comunidad.
Y, finalmente hay razones verdaderas, es decir, son verdaderas en la en la mente del pastor,
pero que son razones legítimas.
1. El pastor ha expuesto todas sus ideas particulares.
2. Los pastos lejanos parecen más verdes que los cercanos.
3. Es más fácil trasladarse que ceder.
4. Es menos trabajo entregar los problemas al sucesor que resolverlos.
5. Se cansa el pastor del pueblo y ellos se cansan de él.
Quisiera dejarles con dos "proverbios" modernos:
"Bendito y bienaventurado aquel pastor que sabe cuándo debe que­darse". "Tres veces
bienaventurado aquel que sabe cuándo debe renunciar.

PREGUNTAS SOBRE EL MATERIAL BÁSICO.
1. Nuestra lección hace cinco recomendaciones acerca de las cosas que el pastor debe dejar
en la iglesia cuando cambie de pastorado ¿cuáles son?.
2. ¿Cuáles son las tres cosas que según nuestra lección no justifican un cambio en el pastorado?
3. Escriba usted las cuatro razones que da nuestra lección que sí justifica un cambio en el pastorado.
4. La lección cita tres cosas que ayudan al pastor a crecer en un pastorado.
5. ¿Cuáles son las razones legítimas para renunciar a una iglesia?
6. Escriba las cuatro razones confidenciales que el pastor da a sus amigos cuando va a cambiar su
pastorado.
Lección 11

El pastor, es un ser humano. Ciertamente con un llamado especial de Dios para cumplir una tarea que es sagrada, pero tan llena de motivos que influyen en el ánimo y persona del pastor que no es raro que en más ce una ocasión se le vea caer en el desalien­to y la frustración.
En esta lección queremos ver alguna ayu­da que el pastor ha de tener en cuenta al encontrarse en casos semejantes que le orillen a la desesperación, como un ser humano que es susceptible a todas estas cosas,

LA ACTITUD DEL APÓSTOL PABLO.
La persona de Pablo como apóstol y ministro de Jesucristo, sin duda inspira y de­safía en el ejemplo a los ministros de to­dos los tiempos. Sería muy difícil encon­trar a una persona que se dijera ministro de Dios que no haya sentido una viva emoción y un profundo deseo de imitar el ejem­plo de este gran siervo de Dios, cuando sigue paso a pase los relatos de sus expe­riencias a través de las páginas del Nuevo Testamento.
Ahora bien, y por lo que se refiere al ministerio y en particular a salir o dejar un trabajo, (una iglesia), para ir a otro. Sabemos que Pablo siempre estaba viajando de un lugar a otro y que frecuentemente se encontraba en medio de problemas que pare­cían invencibles y en medio de las circuns­tancias más desalentadoras. Basta con leer el libro de los Hechos para ver que él, como humano, tuvo muchas razones para desanimarse; sin embargo, a pesar de tantas circunstancias de peligro, amenazas y sufri­mientos y de tantas situaciones que pueden calificarse como condiciones de tristeza, Pablo no estaba desesperado o pesimista pensando en huir, dejar el trabajo o dándo­se por vencido.
En 2 Timoteo 1:7 leemos: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio." He aquí la mejor expresión del pensamiento de Pablo en circunstancias semejantes. En 2 Corintios 4: 7-10 encontramos otras palabras de Pablo: "Pero tenemos este tesoro en vasos de barro para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribu­lados en todo, mas no angustiados; en apu­ros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no des­truidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos." Apreciemos en estas palabras, esa seguridad que en la lucha sentía el gran ministro de Jesucristo. Dig­no ejemplo de todos los pastores pasando algunos apuros.

FILOSOFÍA BÁSICA DEL APÓSTOL PABLO.
1. Fue seguro de su vocación. El sabía a ciencia cierta que no fue nombrado por hom­bres, sino por Dios. Casi en toda la carta a los Corintios está defendiendo su aposto­lado. En Gálatas tiene que hacer lo mismo porque muchos de sus enemigos decían que Pa­blo no era apóstol. Por eso resultan tan significativas sus palabras cuando dice: "Pablo, apóstol de Jesucristo por la volun­tad de Dios, según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús."
2. Sostenía que la obra era de Dios y no suya propia. Pablo servía siempre con to­das sus fuerzas, pero deja los resultados en las manos de Dios. Hay muchos pastores que han fallado, porque pensaron que la obra era de ellos y no de Dios. Es como en el caso de Samuel en el Antiguo Testamento cuando el pueblo de Dios estaba pidiendo un rey y decían: "queremos un rey como to­das las naciones" y Samuel pensaba y oraba a Dios diciendo: "pues ahora, Señor, no me quieren a mí" y Dios dijo a Samuel: "No, no es así, no me quieren a mí, están desobedeciéndome a mí y no a ti". Si que­remos hacer nuestra propia obra, entonces vamos a fracasar con toda seguridad; por que por nosotros mismos no podemos hacer todo lo que Dios manda.
3. Su mente se fijaba en los éxitos y no en los fracasos de la iglesia. 2 Timoteo 1: 16-18 dice: "Tenga el Señor misericordia de la casa de Onesíforo, porque muchas veces me confortó, y no se avergonzó de mis cadenas, sino que cuando estuvo en Ro­ma me buscó solícitamente y me halló. Con­cédale el Señor que halle misericordia cer­ca del Señor en aquel día. Y cuanto nos ayudó en Efeso, tú lo sabes mejor."
4. Pablo tenía confianza de que los propó­sitos de Dios al fin se habían llevado a cabo. Supo que el mismo Señor Jesús había dicho lo que encontramos en Mateo 16:15. "edificaré mi iglesia; y las puertas del hades no prevalecerán contra ella." En Efesios 5:25-27, leemos: "Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una igle­sia gloriosa, que no tuviese mancha ni arru­ga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha."
5. Tuvo la certeza de su propia recompensa Aunque desde el punto de vista humano los resultados, dejaban mucho que desear, en 2 Timoteo 4:6-8 dice: “Porque yo ya es­toy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no so lo a mi sino también a todos los que aman su venida."
En otros pasajes de la Biblia le­emos distintas porciones que apoyan lo que estamos discutiendo y que identificamos en la persona del apóstol Pablo. Por favor lean en su Biblia:
Salmos 90:16-17. Una petición para que Dios confirme la obra de sus siervos.
Malaquías 1:14-2:2 Tremenda la voz de Dios que ofrece su poder a los suyos pero maldición terrible si le niegan la gloria que le co­rresponde.
Malaquías 2:7 Los labios de sus siervos han de guardar la sabiduría por que son ministros del Dios sabio y eterno.
2 Corintios 6:3-10. He aquí un hermoso cuadro que presenta al siervo de Dios gozoso y triunfante, en medio de las más desespe­rantes situaciones; pero sostenido siem­pre por la gracia y la misericordia de su Señor en cuyo nombre siempre será bendeci­do cualquiera que sea la situación que le toque vivir en el ministerio que cumpla en el nombre de su Señor.

TENSIONES EN EL MINISTERIO.
Siempre habrá conflictos entre nuestras metas ideales o espirituales y las demandas prácticas de nuestro ministerio. Existirá este conflicto porque hay una relación pro­funda entre ellos, pero hay que recordar que la mejor manera de solucionarlos es ajustarlos, o tratar de tener un balance, viendo claramente dónde están estas tensiones o conflictos dentro de nuestro ministerio. Las metas ideales y las prácticas, deben unirse, ya que es imposible un ministerio ideal.
Hemos de visualizar el ministerio en tér­minos de metas, las cuales las clasificare­mos en metas próximas o cercanas y metas últimas o futuras. Comencemos por conside­rar estas ultimas:

METAS ÚLTIMAS O FUTURAS: Podrían ser varias, por ejemplo:
a). Glorificar a Dios. Esta debe ser la meta principal y última de todo siervo de Dios. Es una meta global; pero, desgracia­damente, no vamos a poder realizar esta me­ta siempre, porque habrá períodos cuando no habrá oportunidad de hacerlo.
b. Representar a Cristo. Ser embajadores, como dice Pablo en su 2 Corintios capítulo 5. Sabemos que el emba­jador no habla por sí misino; él habla por su gobierno. Nosotros no hablamos por noso­tros mismos tampoco; por lo cual esto resul­ta una meta ideal. Hablamos como represen­tantes de Jesucristo y así como el embaja­dor recibe órdenes de su gobierno, nosotros recibimos nuestras órdenes de Cristo y nues­tro gobierno celestial.
c). Que seamos siervos siempre. El Hijo del Hombre vino a este inundo a servir y esa deberá ser nuestra meta como cristianos y siervos de Dios.
d). Construir la iglesia y no el templo. A veces tenemos la responsabilidad de ayu­dar en la construcción del templo; pero construir la iglesia de Jesucristo es cons­truir la iglesia del mismo Dios y esto de­be ocupar la vida del ministro en todo tiem­po. Estamos trabajando con piedras vivas, como dice el apóstol Pedro, construyendo una iglesia para la honra y la gloria de su nombre.

METAS PRÓXIMAS, CERCANAS O PRINCIPALES. De éstas podemos mencionar las siguientes:
a). La comunicación con la gente, en nues­tras iglesias y en nuestro alrededor. Si existiera una comunicación abierta entre las personas, se evitarían muchos problemas y tensiones.
b). Ser pastores sagaces, pastorear acerta­damente.
c. Dirigir un servicio de adoración. Signi­fica hacer que cada vez la adoración tenga significado. ¿Cuántas veces adóranos los domingos? Muchas veces tenemos solamente la predicación y eso no es una adoración com­pleta. No es indispensable tener siempre un sermón cada domingo; pero si es necesario tener un servicio de adoración siempre.
d). Organizar bien nuestro trabajo.
e). Vivir íntimamente con la grey. Existen pastores que por su carácter fuerte o por ti­midez, no saben vivir íntimamente con su con­gregación; pero es necesario desarrollar esto. Tratar con todos los hermanos; no de­dicarse a una sola familia y desatender en esto a otras. El pastor necesita ser pastor de todas las ovejas y no desatender las nece­sidades de ninguna.

Preguntas sobre el material básico.
1. ¿Cuál fue la actitud del apóstol Pablo frente a las circunstancias desalen­tadoras?
2. Resuma en una lista de cinco puntos la filosofía básica del apóstol Pablo
3. Diga usted cuál es la clasificación que da nuestra lección a las metas en el ministerio cristiano.
4. ¿Cuáles son cuatro metas próximas o principales que da nuestra lección?
5. ¿Cuáles son las cuatro metas últimas o futuras en el ministerio que se ven en esta lección?


Lección 12

PASOS PRÁCTICOS PARA CUMPLIR CON LAS METAS
1. Reconocer que existe la tensión y nunca podemos resolverla completamente. Podemos disminuir la tensión, y en algunos casos evitarla pero nunca la podremos resolver completamente; y esto es para cualquier ti­po de problema: matrimonial, de estudios, etc.
2. El pastor tiene la obligación de aceptar la responsabilidad para su vocación personal. Tomar la iniciativa o el liderazgo. No es la responsabilidad de los diáconos o de los maestros de la escuela dominical, es respon­sabilidad del pastor. Hay personas que no realizan un trabajo si no están bajo pre­sión; pero es necesario recordar que la iniciativa es nuestra.
3. El pastor ha de interpretar a su congregación el propósito de su ministerio. Mu­chas veces hacemos esto el primer domingo de muestro pastorado en la iglesia, pero también es bueno hacerlo en un servicio de fin de año, ya que necesitaremos la colaboración de la iglesia para los planes del nuevo año.
4. El pastor más eficaz va a cumplir el trabajo con los miembros. El cuidado pastoral es tarea de todos los miembros, de todo cristiano, no solamente del pastor. Muchas veces entendemos que la palabra pastoral significa de los pastores. No fue empleado el pastor para hacer toda la obra de la iglesia, sino el que guía a los miembros de la iglesia para que hagan su trabajo dentro de la iglesia

ÁREAS DE TENSIÓN
1. El dinero. Este es un área para muchos ministros; mas la responsabilidad para él cae sobre los hombros del mismo pastor. La iglesia no va a moverse si desconoce que el pastor tiene problemas económicos. Leemos en Lucas 10:7, que el obrero es digno de su salario.
2. El tiempo. Dios nos dio solamente 24 horas en el día y siempre las demandas sobre el tiempo del pastor son mayores, Pero muchas veces la razón por sentir tensión es por falta de planeación. Hay que hacer un horario para cada día, y luego seguirlo. También hay que pensar en las prioridades en el ministerio, y no malgastar tiempo en cosas secundarias o superficiales.
3. La fatiga. El pastor no puede trabajar sin sufrir las consecuencias. Por esta ra­zón mantengo que el ministerio ha de tener un día libre cada semana y desarrollar un programa de ejercicio diario.
4. La familia. No podemos mencionar las tensiones en la vida del ministro sin hablar sobre la familia, la familia fue muy importante en la mente del apóstol Pablo en cuanto al ministerio. En dos listas (1 Timoteo y Tito 1) Pablo escribe sobre esto. El ministro tiene que ser pastor de su propia familia; primero a la esposa y luego a los hijos. Algunas de las preocupaciones en cuanto a la familia son la educación de los hijos, la disciplina y el comportamiento de los hijos, y el testimonio de la familia del pastor da a la comu­nidad.
4. La tentación. El ministro, siendo humano no está exento a las tentaciones. En cierto, sentido, las tentaciones con las cuales él tiene que luchar son más que cualquier otro miembro de la iglesia. Quizá las demás ten­siones afectan esta tentación, más que a cualquier otra. Por ejemplo, las tentacio­nes son más fuertes y vienen con más frecuencia cuando estamos fatigados, preocupados, distraídos, etc., "Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga” (1 Cor. 10: 12) y "para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignóranos sus ma­quinaciones." (2 Co. 2:11).
LA INCERTIDUMBRE, EL ENEMIGO DE LAS DECISIO­NES.
El pastor o el ministro, en el cuidado pastoral, toma decisiones con mucha frecuen­cia. Gasta una gran parte de su tiempo en eso. Algunas decisiones en cuanto a recomendar mejoras, cómo lograr que los planes de la iglesia, por medio de comisio­nes, sean llevados a cabo; debe además, eva­luar recomendaciones, etc. Existen tres factores a considerar en cuanto a tomar decisiones, y son los siguientes:

LA RESPONSABILIDAD.
Algunas responsabilidades pertenecen ex­clusivamente al pastor, dentro de la iglesia el pastor es la única persona quien puede tomar ciertas decisiones; en otras, puede con­sultar o pedir la participación de otras personas. Sería conveniente hacerse la siguiente pregunta antes de tomar la decisión: ¿Quién es realmente responsable de tomar es­ta decisión? Algunas veces la responsabili­dad recae en una comisión, entonces, el pas­tor se verá obligado a tomar en cuenta la decisión de ésta, y de ninguna manera irá por su parte a tomar responsabilidades.

LA URGENCIA.
Algunas de las situaciones son de poco po­tencial; otras son cruciales. Todo depende de la urgencia de tomar decisiones. Entonces ¿Como se puede juzgar la urgencia de una de­cisión? ¿Qué pasaría si no se hace nada? Al hacer esta pregunta se dramatiza el efecto de la inactividad en relación con el proceso de tomar una decisión. ¿Qué pasaría? ¿Cual sería el resultado? ¿Cuántas personas serán afectadas en cuánto a esto? De esta señera se puede decidir si la decisión es urgente o no, porque si no es urgente, se puede espe­rar. Es posible que un asunto que se ignore se arregle por sí solo, lo cual se indicaría que la decisión no era muy urgente.

EL TIEMPO.
Este es un factor importante; no más im­portante que los otros, pero, si, tiene importancia. Una decisión que tendrá un efecto de largo alcance no debe ser tonada en forma impulsiva, porque por lo general las decisiones de largo alcance van a afectar a algunas personas, van a afectar el dinero de la iglesia y van a ser de mucha importancia en cuanto a la obra.
Tomando en cuenta estos tres factores, el pastor podrá más fácilmente tomar decisiones que tenga consecuencias positivas.

ELEMENTOS QUE ENTRAN EN EL PROCESO DIFÍCIL DE TOMAR UNA DECISIÓN.
1. El elemento racional. Los asuntos en cuanto a una decisión deben ser claramente identificados. El proceso de reunir información necesaria requiere tiempo. No podemos hacer a la última hora. A veces lo hacemos pero sólo tratándose de una decisión senci­lla; el reconocer con anticipación la información nos permite explorar las alternativa, y las consecuencias.
Al considerar el elemento racional debe­mos, orar, pidiendo dirección. En prover­bios 3:5-6 dice: "Fíate en Jehová de todo ti corazón, y no te apoyes en tu propia pruden­cia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas. Entonces hay que pedir en oración la dirección del Señor. Mu­chas veces en las iglesias se hacen planes con las comisiones sin tomar en considera­ción completa la voluntad de Dios. Es posi­ble esto, aun hablando de nosotros, obreros del Señor.
Otra de las cosas que siempre debemos pe­dir en oración es la sabiduría. En Santiago 1:5 dice "Y si alguno de vosotros tiene fal­ta de sabiduría pídala a Dios, el cual da todos abundantemente y sin reproche, y le será dada." Esta es una promesa de Dios, pero hay que pedirla sin reproche, con toda la fe que tenemos.

2. El Elemento Emocional. Este elemento está presente en cada decisión. Está relacio­nado con las consecuencias en la vida de la persona afectada después de tomarse la deci­sión.
Por ejemplo el escoger los nuevos oficia­les de la iglesia trae consigo el elemento emocional porque tal vez se vean afectadas ciertas personas que no poseen madurez espi­ritual.
Siempre hay felicidad cuando una decisión resulta en armonía entre el elemento racionad y el emocional, porque de esta manera sabemos que hemos seguido la dirección y la voluntad de Dios en cuanto a la decisión y que ninguna persona va a ser dañada en su vida. El pas­tor sabio siempre va a tomar en consideración las emociones de su iglesia, antes de volver a pensar en el elemento racional, las emocio­nes de la iglesia deben tomar un lugar muy importante en la decisión. Si la decisión hecha no está aceptada por la iglesia, entonces no vamos a lograr que las personas nos apoyen en el trabajo.

3. El Elemento Práctico. Tenemos que usar el sentido común al considerar las posibili­dades de llevar a cabo la decisión. Como bautistas siempre tenemos que considerar a la mayoría de los miembros de la iglesia. Un de las cosas hermosas de nuestra iglesia es que cuando un grupo minoritario está en con­tra de la decisión hecha por la mayoría, ellos dicen con todo el amor cristiano: "No importa; yo tenía mi opinión, ahora la igle­sia a decidido; pero yo estoy dispuesto a seguir con la decisión echa y apoyar a la iglesia en todo".
En este elemento debemos considerar tam­bién lo de los recursos personales y de dinero en cuanto a la decisión práctica. Nuestro Señor Jesucristo habló sobre esto en el evangelio de Lucas 14:28-33: "Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, para ver sí tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después de que haya puesto el ci­miento, y no pueda acabarla, todo los que la vean comiencen a hacer burla de de él diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar, ¿O que rey, al ir a la guerra contra otro rey, no se sienta pri­mero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene con él contra veinte. Y si ni puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo. Estas son las pala­bras claves de nuestro Señor en cuanto a considerar todos los recursos, tanto personales, como económicos, porque sabemos que por medio de la emoción he­mos visto a nuestras iglesias adoptar un programa o tomar una decisión sin pensar en los recursos de personal o de dinero, y al lle­gar y estar en medio del plan ya hecho tie­nen que suspender todo porque no se lo puede terminar.

BARRERAS EN LA TOMA DE DECISIONES.
1. Exceso de información.- Existe un dicho inglés que dice: "El hombre no pude ver la selva por causa de los árboles". Con exceso de información tenemos un obstáculo muy grande, muy difícil; al tomar una decisión a veces recibimos demasiada información y no podemos decidir. Claro que puede ser lo opuesto, o sea con poca información, tampoco se­ría posible tomar una buena decisión.
2. Temor de las consecuencias. El temor tiene un lugar muy prominente en tomar deci­siones por parte de muchas personas. Por es­ta razón muchas personas prefieren estar dentro del grupo y no salirse porque tienen te­mor de lo que va a pasar si fracasan.
3. La impulsividad. Muchas veces, puesto que la decisión es urgente, no tomamos sufi­ciente tiempo para hacer la decisión con sa­biduría o razonamiento. Por impulso tomamos una decisión apresurada antes que pasar ho­ras y hasta días tratando de rectificar la decisión porque fue hecha sin consideración adecuada.

PREGUNTAS SOBRE EL MATERIAL BÁSICO

1. ¿Cuáles son los tres factores a considerar en cuanto a la toma de decisiones?
2. Cite usted los tres elementos que entran en el proceso de tomar una decisión.
3. Escriba las tres barreras en la toma de decisiones que da esta lección,
4. Al considerar el elemento racional en la toma de decisiones se nos aconseja orar. ¿Qué dos cosas debemos pedir en oración?
5. ¿Qué problema se presenta al tomar una decisión cuando se cuenta con informa­ción de más?