jueves, 19 de junio de 2008

TEOLOGÍA DEL ANTIGUO TESTAMENTO


TEOLOGIA DEL ANTIGUO TESTAMENTO
APUNTES DEL SEMINARIO.
BALBIER MARTÍNEZ MÉNDEZ
balbier.blogspot.com/

La naturaleza de la teología bíblica tiene un propósito e implica varias presuposiciones.
1. La existencia de un Dios personal, pero también universal; esto va en contra del modernismo.
2. Puede ser conocido; contra el agnosticismo.
3. Lo que El quiere enseñar se puede conocer; contra la neo-ortodoxia (1 Co. 13:12); la verdad divina puede ser conocida.
4. La revelación, Dios tuvo un propósito al crear todas las cosas que existen; contra el deismo.
5. La limitación de la revelación efectiva a las Escrituras; contra el liberalismo racionalista, el romanismo, el misticismo y las sectas.
6. La Escritura se identifica totalmente con la revelación.
Tres características de la teología.
1. El carácter progresivo de la revelación.
2. Revelación en épocas (He. 1:1, 2). Dios habló muchas veces de muchas maneras en diferentes tiempos. Su revelación fue suplementada por el Señor Jesús, quién es la suprema revelación.
3. La profecía mesiánica. La esperanza mesiánica existió desde el principio de Israel (Is. 7:14; Mq. 5:2,3). Usaban nombres técnicos como renuevo, siervo, piedra, raíz, león. Los cananitas se identificaron con El elyon, los griegos se identificaron con el logos.
Tendencia de la teología bíblica. Su historia.
1. Preparación. Los escritores del A.T. y sus contemporáneos pensaron de las Escrituras como revelación de Dios y están dentro de los presupuestos técnicos "Así dice..."Más tarde los escritores bíblicos hicieron la acumulación del material revelado como un cuerpo teológico. El N.T. pudiera ser llamado también una teología del A.T. El Señor Jesucristo tomó al A.T. como la base de su propia predicación y enseñanza; los apóstoles y otros escritores del N.T. tomaron sus enseñanzas del A.T. para hablar del Mesías y enfatizar el hecho de la actividad de Dios en la historia de Israel.
2. La iglesia primitiva (época patrística o de los padres). Irineo (180 d.C.) fue el primer gran teólogo bíblico. Agustín (425 d.C.) fue un gran contribuyente para la teología bíblica. El problema vino en esta época con el surgimiento del método alegórico para estudiar al A.T. Orígenes (200 d.C.) fue el máximo exponente de este método. El A.T. se empezó a reflexionar con el método alegórico. La escuela de Antioquia se opuso a dicho método usando el método histórico de interpretación de los textos, sin embargo triunfó el método alegórico, por esto vino un rompimiento con la teología.
3. La Edad Media (500-1500 d.C.). Durante este periodo de exégesis alegórica dio forma al dogma dejando la puerta abierta al subjetivismo. Tomás de Aquino asentó esto en varios de sus trabajos exegéticos, el concepto era: las ideas son valiosas, la historia no. Con el reemplazo de la autoridad bíblica por la tradición eclesiástica bajo el catolicismo romano medieval, la teología bíblica fue condenada al olvido por cerca de mil años.
4. La Reforma del siglo XVI. Este movimiento fue capaz de romper con el modelo medieval. Dos principios necesarios de la teología bíblica fueron redescubiertos, el primero es el principio de la analogía de las Escrituras, negando el derecho de la iglesia del papa o de cualquier otro para dictar o establecer la interpretación de las Escrituras. El otro principio fue el sentido literal del texto, quitando al alegórico que había dominado a la edad media. La autoridad bíblica (sentido literal) tiene que ver con Reuchlin, quien fue un humanista que contribuyó a la Reforma. Lutero le dio importancia a la historia. Calvino dio importancia a la exégesis bíblica.
5. Siglos XVII y XVIII. Hubo uno llamado John Cocceious (1660), este adelantó la contribución de Agustín relacionando la teología con la actividad de Dios con la historia de Israel. Johann Bengel (1700-1750) mencionó la importancia de combinar el estudio bíblico con el histórico y el filológico.
6. Siglo XIX. En este tiempo nace la teología bíblica como una disciplina distintiva. John P. Gabler (1787) llamó a esta teología, "teología bíblica". G.L. Baver en 1796 escribió el primer libro de teología bíblica. Sin embargo el racionalismo trató de imponer su filosofía sobre la teología bíblica impidiendo la habilidad para apreciar la mentalidad hebrea del A.T. y haciéndola sólo el objeto de su criticismo. Sin embargo hubieron obras importantes, como la de E.W. Hengstemberg sobre cristología del A.T. Otras importantes obras son Teología del A.T. de Hermann Schultz (1869), la de Gustav Oihler (1873-74), la de A.B. Davidson (1904). Ideas + historia = teología bíblica. En la edad media la gente despreció la historia; en los siglos XVIII y XIX la gente despreció las ideas y se quedó con la historia.
7. Siglo XX. Como una consecuencia del historicismo, al comienzo del siglo 20 la teología fue excluida del reino de los estudios del A.T. Eichrodt comenzó la edad dorada de la teología del A.T. citando los conceptos del historicismo de su días. Pero con el advenimiento de la neortodoxia y el acercamiento subjetivista poco progreso fue hecho para darle al A.T. un completo valor. Otro líder neortodoxo , H.H. Rowley "La fe de Israel" en Inglaterra fue de gran influencia; Edgard Young influyó en E.U., fue un conservador que estaba en contra del neortodoxismo.
Teología del Antiguo Testamento e historia.
Elohista, jovista, priesista, deuteronomista = Well hausen. Esto ha sido minimizado por descubrimientos arqueológicos.
Historia. Young ha declarado: no puede haber una teología verdadera del A.T. sin hacer justicia a las bases históricas sobre las cuales debe descansar o apoyarse. Un problema, sin embargo es el uso que se le da a la palabra "historia".
Heilsgeschichte = historia salvífica.
Geschichte = Historia real en el mundo natural.
Jacob pensó que sólo por el significado de las ciencias históricas se podría saber si algún evento del A.T. realmente sucedió. El dijo que este método no podría ser aplicado a los primeros capítulos del Génesis, donde se encuentran mitos que expresan "verdades suprahistóricas" o hechos históricos elevados al plano superior (historia salvífica).
A. La historia como un medio de revelación.
Wright dice: Estamos acostumbrados a hablar de la Biblia como la palabra de Dios pero sería mejor dicho "los actos de Dios". El definió la teología bíblica como "la confesión recitada de los actos redentores de Dios en una historia particular, porque la historia es el medio principal de la revelación.
Esto no fue posible por el politeísmo que tiene un fuerte interés en la historia, pues su atención se enfocó en la naturaleza con interminables ciclos de estaciones. Aun en Grecia la historia fue siempre un proceso cíclico. El israelita, sin embargo, fue señor de la naturaleza sojuzgándola para sus propios fines, poniendo su atención en la historia y no en la naturaleza. La naturaleza no fue algo para ser temido o adorado, sino una creación de Dios y un siervo de la historia.
Cake. Dios se revela a través de los eventos de la historia. El no habla, sino que actúa y da una explicación. La historia de Israel es la única en la que Dios se dio a conocer a sí mismo a ellos; esto implica que no fue posible para Dios dar una revelación directa a su pueblo. El actuó a través de eventos poderosos y el pueblo especialmente los "genios religiosos" dedujeron o infirieron una revelación de aquellos eventos históricos, algunas veces siglos después del evento. Por supuesto se cree que Dios se ha revelado a sí mismo a través de la historia, sin embargo, el hombre nunca ha sido capaz de interpretar correctamente tales eventos históricos. Dios no sólo se ha manifestado a través de eventos poderosos en la historia, él también los ha interpretado. De otra manera serían incomprensibles y distorsionados.
Young declaró que la revelación no puede ser entendida hasta que va acompañada por una revelación en palabras (Ex. 14:14, 15, 20). Señala la necesidad de presuposiciones cristiana-teísta. Dice que aparte del teísmo cristiano no puede haber una real teología del A.T. El declaró que el teísmo cristiano presupone la existencia del único verdadero Dios, quien es creador de los cielos y de la tierra y es la fuente de toda sabiduría y conocimiento.
Hay un verdadero heilsgechichte, el cual es una historia de la revelación de Dios a su pueblo y de sus encuentro con ellos. Esta tiene por objeto glorificar y exaltar a Dios como el Creador y Señor de todo. Sin embargo es historia y como tal es importante. Sin las bases históricas nuestra fe cristiana sería sin significado. El estudio de la teología del A.T. está lleno de significado precisamente porque toma en serio las bases históricas de la revelación especial.
Eichroft (1933). Retomó el ataque al historicismo; sacó conceptos teológicos sin importar la historia.
Von Rad (1958). Atacó a Eichrodt, prefirió el tipo diacrónico para hacer teología (a través del tiempo). Este tipo diacrónico, trata cada época sucesiva en el canon como la organización bosquejada de la teología bíblica.
Kaiser dijo que Von Rad estuvo en los correcto con su método diacrónico, el cual puso atención a la secuencia cronológica del A.T. y su mensaje; también afirma que Eichrodt estuvo parcialmente en lo correcto al encontrar algunos conceptos normativos a través de la historia.
B. El método de la teología.
1. Tipo de religiones comparadas. Estudia la religión de Israel comprándola con las religiones de sus vecinos, haciendo diferencias y similitudes.
2. El tipo de estructura (teología sistemática) Eichrodt cae en este método
3. El tipo diacrónico. Describe la teología de los periodos históricos sucesivos. Su máximo exponente es Von Rad, quien explota las tradiciones de Israel.
4. El tipo lexicográfico. Estudia el vocabulario de ciertas personas o grupos encontrados en la Biblia, tales como los sabios, los yavistas, el elohista, analizando palabras teológicamente llenas de significado. El diccionario de teología es un ejemplo de este método. Una limitante de este método es sólo depende de la etimología.
5. El tipo de temas bíblicos. Va más allá de la clave, los términos teológicos, estudiando todas las palabras, haciendo esto con un tema particular. Es necesario distinguirlo de la teología sistemática o de la historia de la religión. Hay un plan encontrado en el A.T. al cual cada escritor contribuyó conscientemente. Un principio de selectividad es ya evidente y divinamente determinado por la revelación rudimentaria del tema divino: promesa de bendición para todos los hombres de todas partes como se ve en Gn. 1-11, y continúa a través del 12-50. No es prerrogativa del hombre seleccionar sólo aquellas partes que llaman la atención, sino que es el texto mismo quien ya ha establecido las prioridades y preferencias. Puede ser identificado esto con criterios tales como.
a. La colocación de las declaraciones interpretativas en el texto.
b. El número de veces que una idea es repetida.
c. La recurrencia de términos técnicos.
d. El retomar el uso de temas previamente dados para ser desarrollados posteriormente.
e. La descripción de eventos históricos en términos que son familiares al pueblo. f. La organización estándar de esas ideas. Los escritores bíblicos demandaron que ellos fueron los recipientes de la revelación divina en la selección y evaluación que ellos registraron.
Kaiser propone una metodología tomada de la progresión histórica del texto y la selección teológica y conclusiones que son encontradas en el centro canónico.
Debido a la cantidad y variedad del material bíblico se necesita un punto de partida un punto de partida, y éste tiene que ser suplido por el texto bíblico. La esperanza central del canon y la norma autoritativa es conocida en el N.T. como "promesa"; en el A.T. es conocida por un gran número de palabras tales como promesa, bendición, remanente y simiente. Todavía hay fórmulas: 1). Yo seré tu Dios, tú serás mi pueblo. 2). Yo soy el Señor tu Dios que te sacó de la tierra de Egipto, la cual se repite 125 veces a través del A.T. Este punto focal del A.T. enseña que esto puede ser visto como un plan divino en la historia, prometiendo traer una bendición universal a través de una agencia, de una elección divina tomada de los hombres (Gn. 12:3).
La acumulación de los materiales creció alrededor de este centro. Dios se introdujo en una alianza, y el contenido de esto fue dado en palabras de bendición y promesa.
La teología bíblica sirve como un doble propósito, en hermenéutica, y lo más importante, en exégesis. La exégesis teológica, cuando usa los pasos gramatical histórico, sintáctico cultural, empleará la analogía de la escritura antecedente para hacer autoritativa su interpretación.
Bosquejo de la Teología del Antiguo Testamento.
A. Prefacio (preparación) de la Promesa, la llamada era patriarcal (Gn. 1-11).
La palabra clave y el concepto que es repetido en esta era en "bendición de Dios". Una bendición existe sólo en un estado embrionario al principio, pero interconectada con bendiciones subsecuentes y palabras de promesa de las manos de un Dios amoroso y lleno de gracia. El principio es la bendición del orden creado (Gn. 1:1ss). Entonces luego viene la bendición de una familia y una nación en Adán y en Noé. El clímax vino en la bendición dado a Abraham (Gn. 12:1-13).
En este sentido esta palabra que corre en forma germinativa que se encuentra en la revelación de Génesis 1-11 podría ser llamada un prefacio de la promesa.
B. Provisión en la promesa (era patriarcal y el libro de Job).
Es significativo que en esta era Dios se anuncia a sí mismo como el Dios de los patriarcas o el Dios de Abraham, de Isaac, y de Jacob. Más aún, los patriarcas son conocidos como profetas (Sal. 105:15; Gn. 20:7). Aparentemente esto fue porque personalmente ellos recibieron la palabra de Dios; con mucha frecuencia la palabra de Dios vino a ellos directamente (Gn. 12:1; 13:14; 21:12; 22:1), o el Señor se les apareció en visión (Gn. 12:7; 15:1; 17:1; 18:1), o en el personaje del Ángel del Señor o de Jehová (Gn. 22:11, 15). Lo tiempos de Abraham, Isaac, y Jacob forman un tiempo distintivo en el flujo de la historia; estos tres recipientes privilegiados de la revelación vieron, experimentaron, y oyeron tanto o más en sus dos siglos combinados de vida que todos aquellos que vivieron en el milenio anterior.
C. Pueblo de la promesa (era de Moisés, el Pentateuco).
Un hijo (Gn. 3:159) nacido de una semita (Gn. 11:1-27) llamado Abram vino a ser usado para formar un pueblo y eventualmente a una nación separada. A tal nación se le llamó santa o separada para Dios, esto no fue una característica opcional. Israel fue entonces llamado un reino de sacerdotes y una nación santa (Ex. 19:6). Dios bosquejó para acompañar a tan alto llamamiento las leyes moral, ceremonial, y civil para hacerlo un pueblo distintivo. Como primer acto vendría la liberación poderosa de Israel de la esclavitud en Egipto a través del Éxodo; después la subsecuente obediencia de fe de Israel a los diez mandamientos, la teología del tabernáculo y los sacrificios, y el código del pacto para el gobierno civil (Ex. 21-23).
Toda la discusión acerca de ser un nuevo pueblo de Dios fue elaborada desde Ex. 1-40; Lv. 1-27; Lv. 1-36. Durante toda esta era Moisés fue un profeta de Dios que no tuvo otro igual en la humanidad (Nm. 12:6-8). Pero al mismo tiempo moisés sería el modelo para el gran profeta que había de venir, que sería el Mesías (Dt. 18;15-18).
D. Lugar de la promesa (era premonárquica).
Una parte de la promesa de Dios que recibió mucha tensión en los eventos de la historia contenida en la Escritura fue la conquista de la tierra de canaán, la promesa de la tierra como un lugar donde Dios establecería su nombre y su descanso. Este aspecto que ya se ve en Deuteronomio acerca del lugar de descanso o reposo (12:8-11), y el libro de Josué describiendo la conquista de la tierra unen claramente el concepto y el hecho del descanso.
Fue una época donde hubo una tensión entre el tema del lugar de reposo y la demanda por un rey que gobernara a una nación cansada de estar experimentado con la teocracia y sus prácticas rebeldes.
Sin embargo la historia de Josué, Jueces, y aun Samuel y Reyes fue fijada por el punto de vista del standard moral de Deuteronomio; y los puntos principales conectados son fácilmente discernidos (Dt. 28:31; Jos. 1, 12, 24; Jue. 2; 1 S. 12; 2 S. 12; 1 R. 8; 2 R. 17).
E. Rey de la promesa (era davídica).
Lo que Gn, 12:1-3 fue para la era patriarcal, 2 S. 7 (pacto davídica) lo es para el tiempo de David. Los cuarenta años del reino o del reinado de David se comparan en duración a la era mosaica, pero su importancia para las generaciones venideras no resiste comparación. Como un periodo para la historia de este periodo están las señales tempranas de las aspiraciones reales de Abimelec hijo de Gedeón, el requerimiento de un rey en el ministerio de Samuel y aun el reinado de Saúl prepara negativamente para el gran reinado de David, y los salmos reales davídicos.
La historia y la teología se combinaron para enfatizar los temas de una dinastía real continua y un reino perpetuo con un gobernador y rey cuya influencia y extensión llegaría a ser universal. Estos ideales pueden verse conectados con palabras tempranas de tiempo como: simiente, nombre, en el cual habitaré, lugar de reposo, bendición, rey cuyo reinado no tendrá fin.
F. Vida en la promesa (era sapiencial o de la sabiduría).
Los cuarenta años de Salomón fueron caracterizados por la construcción del templo y por la revelación divina manifestada a él y al grupo de sabios. En parte, este periodo es parecido a los tiempo de antes de la monarquía en cuanto a su naturaleza transicional. Ningún periodo de tiempo es más difícil de relatar en la teología del A.T. que el de la era sapiencial encontrada en Proverbios, Eclesiastés, Job, Cantar de los Cantares y algunos salmos de sabiduría. El concepto clave de la era sapiencial fue "el temor del Señor", ésta fue una idea que ya había comenzado en la era patriarcal como la respuesta de los creyentes (Gn. 22:12; 42:18; Job 1:1, 8, 9; 2:3).
G. Día de la promesa (siglo IX).
El día de la promesa es la primera de cinco grandes eras proféticas que comenzaron desde la división del reino en 931 hasta los tiempos postexílicos (por un lado la casa de David definida, y por el otro lado el templo del Señor). La tensión de los profetas se enfocaría en el punto de vista del plan de Dios y su reino, sin embargo el pecado de Israel demandó mucho la atención de los profetas y palabras de juicio fueron persistentemente trayendo claridad en cuanto a un día donde Dios establecería su reino y un gobernante eterno.
Joel y Abdías son conocidos como los primeros profetas escritores en el siglo IX. Estos profetas describen claramente su teología hablando del día del Señor. Un día que viene en el cual Jehová se vindicará a sí mismo con grandes obras de salvación y juicio que afectará a todos los hombres, los cuales reconocerán estas obras como de Dios.
H. siervo de la promesa (siglo VIII).
La quinta esencia, lo máximo de la teología del A.T. alcanzó su cima durante el siglo VIII que incluye obras de profetas , tales como Jonás, Oseas, Amós, Isaías, y Miqueas. Cada uno de ellos profetizó juicios amenazantes sobre Damasco, capital de Siria, la cual cayó en 732, y sobre Samaria, capital del reino del norte, que cayó en 722.
Nada puede describir adecuadamente las vertiginosas alturas de cada uno de estos profetas, hacia donde sus profecías apuntaban era hacia la persona del Señor Jesucristo. A quién comparamos a nuestro Dios y con qué lo haremos semejante ( Is. 40:18). De la misma manera, Miqueas preguntó: ¿Quién es un Dios personal como tú? (7:18). Amós anunció anticipadamente que Dios levantaría el tabernáculo caído de David (9:11). Pero lo que domina toda esta era es la magnífica teología de Isaías de 40-66 con el personaje clave del Siervo de Jehová quien es de la simiente de Abraham y de David.
I. Renovación de la promesa (siglo VII).
Dios levantó en el séptimo siglo a profetas y escritores, tales como Sofonías, Habacuc, Nahum, y Jeremías. Nahum. Al igual que Jonás un siglo anterior, advirtió de la inminente destrucción que vendría sobre Nínive, capital de Asiria, la cual vino en 611 a.C. Los otros tres profetas, así mismo advirtieron la destrucción que vendría sobre Jerusalén capital de Judá que fue golpeada en el 606, y finalmente cayó en el 586. Si tan sólo ellos se hubieran arrepentido, ellos podrían haberse salvado de los terrores de la terrible desolación. Sin embargo no todo fue palabras de desolación para Judá, hubo promesas de una alianza renovadora para un remanente de creyente. Jeremías lo tituló "el nuevo pacto de Dios" y edificó alrededor de él un programa de renovación para todos lo hombres, naciones, y naturaleza en su pequeño libro de consuelo (30-33). Para Sofonías hubo más luz respecto al día de Jehová. De la misma manera, Habacuc encontró solución a sus propios momentos de duda y desesperación cuando dijo: "El justo por la fe vivirá".
J. Reino de la promesa (tiempos exílicos).
Ezequiel y Daniel, que vivieron en el exilio babilónico, hablaron aun más claramente de la venida del Buen pastor, quien un día reinará sobre las doce tribus de Israel reunidas en Canaán. El Hijo del Hombre vendría en la nubes y se le daría dominio, gloria, y un reino sobre todos los pueblos, naciones y lenguas, quienes le servirán. Su dominio sería un dominio eterno, el cual no podrá ser destruido, un reino terrenal vendrá y nunca sucumbirá.
K. Triunfo de la promesa (tiempos postexílicos).
Juntos, la historia de Esdras, Nehemías, Ester, Crónicas, y los profetas Hageo, Zacarías, y Malaquías ponen la nota final se la revelación en el cánon del A.T. Ellos se movieron desde la condición deprimida en Israel después de su regreso de los setenta años de cautividad en babilonia, al triunfo completo de la persona, palabra, y obra de Dios. Algo que parecería tan pequeño e insignificante en los días del 520 fue directamente conectado con la gloria y durabilidad del reino futuro culminando la historia de Israel.
Repaso de detalles clave.
La palabra clave de Dios fue bendición-promesa-simiente de la mujer (Gn. 9:25-27; 15:1ss). Sem iba a traer bendición a toda la humanidad.
1. La palabra "davar" (v. 1) significa cosa, asunto, acto, evento, acontecimiento, palabra. Los hebreos no pensaban de las palabras como algo efímero, sino como algo con vida, algo personal. Como palabra significa básicamente lo que Dios dijo o dice. La obra reveladora de Dios se expresa por "la palabra de Jehová vino", lo cual ocurre 242 veces, 225 veces de ellas se refiere a una forma técnica para denotar una revelación profética.
2. Visión (majazei). Puede decirse que la visión fue uno de los medios de revelación durante el periodo patriarcal. Muchos piensan que una visión no tiene sustancia o realidad objetiva, o por lo menos, que es menos real que los eventos percibidos por los sentidos, sin embargo una visión dada por Dios, no era un juego subjetivo de los pensamientos, sino un hecho espiritual. El dabar de Jehová era un todo tan real como las cosas discernibles por los sentidos, pero sobrepasando su significado duradero los actos o eventos que llegan al ojo.
3. Escudo (magen). Dios es siempre la persona que protege a los suyos, no es sorprendente que se le llame escudo. Dios había protegido a Sarai en Egipto y a Abraham en la conquista de los reyes. Aquí esta palabra era para asegurarle que no habría represalias de parte de estos reyes.
4. Galardón ( sajar). Significa paga, sueldo, recompensa dependiendo del carácter de quien la otorga, de tal manera que las bendiciones o los castigos de Dios son recompensas y manifestaciones de su justicia divina.
5. Señor Jehová (v. 2). El uso de Señor con el nombre personal de Jehová, puede ser traducido como "Soberano Señor"; su énfasis recae en su soberanía. Aquí, sin embargo es una forma especial usada exclusivamente para Dios. Adonai describe el oficio a la posesión de Dios, el Dios trascendente y soberano, que controla todos los eventos, guarda a los suyos, es el Señor y Amo de la providencia. El uso de las dos palabras juntas revelan una convicción de parte de Abraham de que el control soberano de los eventos de su vida serán cumplidos de acuerdo a las promesas testamentarias. Juntas dan una idea muy rica y práctica de la apersona de Dios.
6. Descendencia. En Gn. 15 Dios promete a Abraham un hijo como heredero, una descendencia numerosa, que su descendencia estaría en cautiverio cuatro siglos para después salir y volver a Canaán y heredar la tierra prometida (v. 18).
7. Creer (v. 6). Su significado es "se afianzó", tuvo firmeza de carácter para apropiarse de la promesa de Dios, esto significa no divagar, sino estabilizarse en el Señor. Es el efecto de la fe en el carácter de la persona, no en una cuestión filosófica o técnica de un creer en algo.
8. Justicia. Respeto de una persona, se refiere a la conformidad de una norma ética o moral, en este contexto Dios mismo es la, pues su carácter y voluntad constituyeron la vara de medir. El es quien cuenta la fe (la firmeza) de Abraham por "tzedekah", entonces e, ser justo consiste en obedecer los mandamientos de Dios y amoldarse al carácter de Dios, es el ser inocente. Enseña que Abraham recibió a Isaac por heredero, porque su fe fue contada por justicia.
9. Ur de los caldeos. Es una forma que resume en breve la acción de Dios en elegir a Abraham, sacarlo de Mesopotamia y darle las promesas en Ur de los caldeos, te saqué (pasado), para darte (futuro), la fórmula enfatiza la continuidad entre el pasado presente y futuro. Es parte del plan de dios que él está llevando a cabo (v. 7).
10. Heredar. (yarash). Tiene una fuerza doble de heredad, por un lado es posesionarse de, recibir como herencia por el otro significa desposeer, es la palabra de la promesa y la bendición (Gn. 12:1-3, 13:14.16; 17:4-16; 22:15-18).
Heredero, simiente
Triple promesa Herencia, tierra
Heredad, grandeza de carácter, unión con Dios,
influencia sobre la tierra.
11. Tierra de Canaán (Palestina). Sus fronteras son señaladas por primera vez en el v. 18. Dios promete dichas fronteras en su testamento. Desde el primer momento en que le habló Dios ya le había mencionado dicha tierra (Gn. 12.); la promesa de la tierra va relacionada con la herencia y la heredad. Se solemnizó el ofrecimiento de la tierra con un pacto llamado a veces el testamento de las piezas (v. 7-21). Obedeciendo la palabra de Jehová Abraham tomó varios animales para sacrificarlos y los partió por la mitad excepto la aves, después de ponerse el sol se veía un horno humeante y una antorcha que pasaba en medio de los animales, y Jehová hizo un testamento prometiendo a Abraham y su simiente toda la tierra. El hecho más importante en la experiencia de esta nueva nación era que Dios había vendido a habitar en medio de ellos, tabernacular (sajan, Ex. 29:43-46). La fórmula es "Yo seré vuestro Dios. Ustedes serán mi pueblo. Yo habitaré en medio de ustedes". Uno de los nombres del tabernáculo era "mishkan"(Ex. 25:22, 26:26, 27). La teología del testamento se desprende de la afirmación de Ex. 25:8. El elemento central tanto en la teología de la expiación como en la teología de la presencia divina era el arca del testamento. En Ex. 32:7 el Señor describe a Moisés lo que está poniendo en el campamento. Israel había violado el testamento y Jehová los desconocía, durante la intercesión de Moisés que sigue en los capítulos 32-34 Jehová sigue llamándoles "pueblo de Moisés" o "el pueblo" (Ex. 32:34; 33:1; 34:10), mientras que Moisés ruega una y otra vez que Jehová los reciba de nuevo como su pueblo (Ex. 32:12; 33:13; 34:9). En Ex. 32:10 el Señor amenaza con consumirlos, pero en 32:14, porque Moisés pide clemencia Dios consciente en demorar el castigo que de otra manera habría aplicado inmediatamente.
En Ex. 32:30-35 Moisés pide que Dios perdone a todos, esta petición no fue aceptada por el Señor; Dios prometió misericordia porque Moisés rogó en base del testamento con Abraham, Isaac, y Jacob, prometiendo la presencia de su ángel en el v. 34. Sin embargo rehúsa perdonar y permanentemente aplazar su castigo (vv. 32-35). Con estas palabras terminan las primeras negociaciones de Moisés con el Señor, pues había obtenido la preservación del pueblo y su entrada a la tierra prometida bajo la protección de Dios.
Pero la relación del testamento no había sido restaurada totalmente, aunque la gracia suaviza la ira de Dios no elimina la justicia divina. En el capítulo 33 se ve este problema, el ángel irá pero él mismo no oirá por el peligro de destruirlos debido a su rebeldía.
La presencia divina era tan céntrica y significativa que se usan cuatro palabras para hablar de ella. Una de ellas es el ángel, rostro (fases), gloria, nombre. El pasaje que une estos temas de la presencia divina es Ex. 33. En Ex. 33:7-11 se dice que era necesario que el tabernáculo saliera fuera del campamento, por tanto, Moisés tomó la tienda y la levantó fuera del campamento, no era el tabernáculo descrito en 25-31, pues éste fue construido después de la restauración del campamento. Temporalmente sirvió como santuario, pues la columna de nube bajó sobre ella y allí bajó Jehová a hablar con Moisés; recibió el mismo nombre del tabernáculo porque Jehová allí se revelaba y todo hombre que le buscaba tenía que salir del campamento.
Propósito para salir del campamento.
a. Moisés deseaba inculcar en el pueblo un reconocimiento de su separación de Dios asi profundizando su arrepentimiento (33:4-6).
b. Moisés deseaba proveer para el pueblo un medio de compañerismo con Dios para que anhelara la renovación del pacto. Si yo he hallado gracia, no me dejes en la incertidumbre; reconoce al pueblo como tuyo y considérate como su Dios. Jehová respondió: Mi faces (presencia) irá y te dará descanso, esto es, yo te llevaré a la tierra, el rostro de Jehová es el mismo, su presencia personal es idéntico al ángel en quien está el nombre de Jehová (23:20, 21; cf. Is. 63:9). Esto da mucha seguridad, pero Moisés quería más (33:189, lo que Moisés deseaba ver como la respuesta de Dios debía ser algo que sobrepasara todas las revelaciones anteriores a la gloria de Jehová (Ex. 16:7, 10). Se habla de nube y resplandor (24:16, 17). Moisés quería ver algo más de la gloria que había visto y aun superar el hablar del Señor con él cara a cara. Lo que Moisés deseaba era una manifestación de la gloria o el ser esencial de Dios sin figura ni velo; él quería acusar la separación causada por la apostasía de la nación para que en el futuro tuviera un fundamento más seguro que antes viendo que él tenía una tarea de mediación, no quería que hubiera tal separación entre el mediador y su Señor, pues si su propia relación con Jehová no estaba firmemente establecida, no serviría como mediador. Jehová le concedió su petición, pero sólo hasta donde el límite existente entre el Dios infinito y Santo y el hombre finito y pecaminoso permitía (33:19, 20). Moisés tenía que contentarse con el paso de la gloria delante de él y con la revelación del nombre de Jehová por medio de la palabra en la cual Dios descubriría su ser más íntimo, todo su corazón. La gloria de Dios era tal (vv. 21, 22) que el hombre sería destruido si Dios no lo protegía. Dios cubrió a Moisés en una hendidura de la roca con su mano, su poder protector, y sólo quitó su mano cuando él había pasado para que Moisés viera a sus espaldas (v. 23), pues su rostro no podía verse. Las espaldas hablan del reflejo de la gloria que acababa de pasar; asi como en un hombre se manifiesta la naturaleza interior en el rostro y la espalda sólo da una idea externa e imperfecta, de la misma manera Moisés vio sólo las espaldas y no el rostro de Jehová.
Cuando Moisés había restaurado el lazo del testamento con su intercesión, Dios lo dirigió a cortar dos tablas de piedra como las anteriores que él había quebrado, pues Jehová a través de él escribiría en ellas las mismas palabras que antes y asi repondría el documento dando testimonio del testamento, las palabras de relación entre Jehová y su pueblo. La siguiente mañana (34:5-8), cuando Moisés ascendió al monte; Jehová le concedió la manifestación prometida de sus gloria. El proclamó su nombre (v. 5), este sermón sobre el nombre del Señor reveló a Moisés la naturaleza más íntima de Jehová. Proclamó que Jehová es amor, en quien la misericordia, amor leal, la gracia, la clemencia, la bondad, y la verdad se unen con la santidad y la justicia. El Señor se llama a sí mismo fuerte, misericordioso, Dios de compasión y gracia, tardo para la ira; esto tiene relación con Ex. 20, porque él es lo que es, por eso pide que se obedezcan sus mandamientos. En Ex. 34:9 Moisés repite su petición pidiendo que Dios los acompañe haciendo de Israel su herencia y él sería poseedor del pueblo. En el v. 10 el Señor dijo que concluiría el testamento quebrantado. En vv. 11-26 se ve la conclusión de este pasaje, aquí el Señor para recordarles los deberes del testamento repite algunas de las leyes dadas.
En vv. 11-16 les advierte contra cualquier alianza con los cananeos. En vv. 17-26 les instruye sobre la verdadera adoración. En vv. 21-23 les recuerda algunos de los derechos de Israel sobre los cuales se había establecido el testamento. La teología de aquellos días giraba alrededor de tres conceptos: la redención, la moralidad, la adoración. El hombre redimido es llamado a la moralidad, el hombre moral es llamado a adorar, el hombre redimido muestra su arrepentimiento en la calidad de su vida moral, y muestra su gratitud en la adoración.
Mi santo nombre (shem kadshi). Más que un atributo de Dios, la santidad describe la naturaleza esencial de Dios, tal como su nombre revela algo de su naturaleza o personalidad esencial. El es el Señor y el Santo; este nombre se desarrolla después en Isaías (el Santo de Israel, Dt. 28;58). El nombre de Jehová, en el cual se revela su naturaleza, llegó a ser una costumbre el no pronunciar su nombre. Al hablar del nombre daban a indicar su presencia en medio de su pueblo (Dt. 32:7-9; S. 2:10). El pueblo no tenía opción Jehová haría una maravillosa revelación de su naturaleza divina y por ello consagraría el lugar en un suelo santo (Ex.20:24; Dt. 12:5, 11). Israel tenía que limitarse al lugar que Jehová escogiera; de entre todas las tribus para poner allí su nombre y para estar allí. Mientras que el pagano busca y adora a sus dioses de la naturaleza donde quiera que él piensa que puede discernir en la naturaleza cualquier rastro, el verdadero Dios no sólo ha revelado su poder eterno y deidad en sus obras de la creación, sino también su ser personal en el cual se desenvuelve al mundo en amor y santidad, en gracia y justicia .El ha divulgado al hombre quien fue creado a su imagen, su ser en las palabras de su presencia salvadora, él ha fijado para sí un nombre en el cual él habita entre su pueblo .Este nombre presenta su personalidad como comprendida en la palabra YHWH en una señal visible de su presencia esencial durante el viajar de Israel en el desierto, esto se efectuaba en la columna de nube y fuego, y después de tener el tabernáculo, por la nube en el lugar santísimo sobre el arca del testamento donde aparecía el Señor al sumo sacerdote, el cual era el representante de la nación del testamento. Asi el tabernáculo, y después el templo de Salomó, llegó a ser la habitación. Tal como el Señor reveló el conocimiento de su naturaleza divina, asi también quiso revelar la manera en la cual quería ser revelado, el lugar de adoración dependía de su elección dándoles a conocer dónde quería poner su nombre, manifestando su presencia inmediata en un lugar específico. Sólo faltaba que el Señor les indicara el lugar donde él quería colocar su morada (mishkan). Durante el peregrinar de su pueblo él podía dar a conocer su presencia y aceptar los sacrificios de su pueblo en otros lugares hasta el establecimiento del lugar único en el templo situado en Jerusalén. En 2 S. 7:13 casa es igual a templo. Lo que promete Dios a David no es una cosa nueva sin relación a las bendiciones previas de Dios; había una teología que se había desarrollado durante siglos entre otros temas ya conocidos por David y por los otros en los siguientes. He estado contigo (2 S. 7:9; Gn. 26:24); te he dado un nombre grande (2 S. 7:9; Gn. 12:2); yo fijaré lugar a mi pueblo Israel y allí lo plantaré (2 S. 7:10; Gn. 15:18; Dt. 11:24); yo levantaré a uno después de ti, uno de tu linaje (2 S. 7: 12; Gn. 17:7-10, 19); él me será a mí por hijo (2 S. 7:14; Ex. 4:22); yo seré a ellos por Dios y ellos me serán por pueblo (2 S. 7:23, 24; Gn. 7:7, 8; 21: 21; Lv. 11:45; 22:33; Dt. 36:26); la unicidad de Dios (2 S. 7:22, 23; Ex. 8:10; 9:14; 15:11); la singularidad de Israel (2 S. 7:22, 23; Ex. 1:9; Nm. 14:12; Dt. 1:28-31).
El testamento.
A. El testador: Dios.
Personalidad de Dios. Habla de un Dios personal que quiere ser buscado, pero también es un Dios que busca al hombre.
Antropomorfismo-antropopatismo.
Teofanías-Dios Santo (su santidad esencial). Dios único (monoteísmo).
1. La obra de Dios.
-Providencia. –Creación.
2. Los nombres de Dios.
Con el propósito de que el hombre conozca más de su carácter.
3. Los atributos de Dios.
La calidad de su persona.
B. El heredero: el hombre.
Correspondencia entre el testador y el heredero: la imagen de Dios en el hombre.
Elección.
1. Una elección individual (Gn. 9:26, 30).
-Simiente de la mujer. –Simiente de la serpiente, no electa-hostil-rebelde-destructora.
2. Elección nacional (Dt. 10:15).
3. Un remanente (Gn. 17:14).
4. Una misión universal.
C. La ejecución: la gracia (monergismo regenerante).
Regeneración. Muerte: era humano pero también divino
D. Las condiciones para recibir la herencia: entrega.
1. Arrepentimiento.
a. Sentimiento de tristeza. b. Reconocer el pecado. c. Retorno a Dios. e. Aceptar el perdón de Dios. d. Restituir al afectado.
2. Fe.
Adán creyendo que era el cumplimiento de la promesa divina le puso Caín (3:15; 3:20; 4:1).
3. Moral.
E. La herencia: Reconciliación.